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La corrupción policial en Acapulco está por la nubes, ocupa el primer lugar nacional

Ademas de ser ACAPULCO en líneas generales la ciudad donde la población experimentó más corrupción en todos los sectores, también lo es en materia de seguridad con un 73.8 por ciento.

Las conductas delictivas o “antisociales” que más observan las personas en Acapulco en su entorno de vivienda son consumo de alcohol o drogas en las calles, con 64.5 por ciento, y robos o asaltos.

Esta es la primera vez que la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) hace una estimación del porcentaje de víctimas de actos de corrupción por parte autoridades de seguridad pública y que nos arrojan estos alarmantes datos que deberían de preocuparnos a todos en el Puerto, peor principalmente a la inoperante alcaldesa de Acapulco: Adela Román Ocampo.

Corrupción policial en México:

1.- Acapulco 73.8%
2.- Mochis 71.9%
3.- Naucalpan 71.4%
4.- Tlalnepantla 70.8%
5- Atizapán 69.1%
6.- Tuxtla Gutiérrez 64.8%
7.- Ecatepec 64%
8.- Cuautitlán 63.5%
9.- Puebla 63.3%
10.- Mexicali 62%

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Acapulco es la ciudad más corrupta de México para el INEGI

Según la ENSU, Acapulco, Guerrero, fue la ciudad más corrupta en los primeros seis meses de 2019. El 73.8 por ciento de sus habitantes que requirieron ayuda de la autoridad, se asumieron como víctimas de la corrupción.

En los primeros seis meses del año, la mitad de las personas que tuvieron que pedir ayuda o interactuar con alguna autoridad de seguridad pública fueron víctimas de actos de corrupción, según un nuevo indicador integrado en la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El estudio detalló que en el lapso de referencia 15.5% de la población mayor de 18 años, tuvo la necesidad de interactuar con la seguridad pública. De ellos, 47.3% fueron víctimas de corrupción.

Estas son las cinco ciudades con mayor frecuencia en estos incidentes según el Inegi.

-El primer lugar corresponde a Acapulco, Guerrero, con una frecuencia de 73.8%.

-Segundo sitio: Los Mochis, Sinaloa, donde hubo actos de corrupción en 71.9% de los casos.

-Naucalpan, Estado de México, tiene el tercer lugar con 71.4%.

-Otra localidad mexiquense ocupa el cuarto peldaño: Tlalnepantla, con 70.8%.

-Este top 5 lo cierra Atizapán de Zaragoza, también del Estado de México, con una frecuencia de 69.1%. 

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Muchas alianzas pero…Autopista Puebla-Acapulco sube su precio: mil 800 pesos de viaje redondo

A tan sólo ocho meses de inaugurado el nuevo tramo Jantetelco-El Higuerón, que reduce la distancia entre Puebla y Acapulco, las casetas de cobro incrementaron su peaje en más de un cuatro por ciento, costándole a los automovilistas hasta mil 772 pesos por el recorrido de ida y vuelta.

La caseta de este tramo continúa como la más cara del trayecto, por la que se desembolsan 179 pesos, mientras que la caseta más barata es la de Vía Atlixcáyotl, con un costo de 40 pesos.

Fue en noviembre del año pasado cuando el secretario federal de Comunicaciones y Transportes de la pasada administración, Gerardo Ruiz Esparza, inauguró la obra tras cuatro años de trabajos.

Puebla-Acapulco ida y vuelta por mil 772 pesos.

Durante este periodo vacacional, una de las playas preferidas por los poblanos es el Puerto de Acapulco, el cual se encuentra a tan solo cuatro horas de distancia en promedio desde la Angelópolis, gracias a los 65 kilómetros de carretera que conectan la autopistas Siglo XXI con la ‘Del Sol’, reduciendo el trayecto en al menos una hora.

Los 384 kilómetros de distancia entre la capital poblana y la costa del Pacífico a través de las carreteras de cuota tienen un valor de 886 pesos, que se divide en siete casetas.

Las dos primeras se encuentran en Puebla, Vía Atlixcáyotl y el inicio de la Siglo XXI, mismas que cuentan con un valor de 40 y 152 pesos, respectivamente. La primera de ellas bajo el control de Promotora PP y la otra de la Concesionaria ASM.

Como parte de esta misma autopista, se encuentra la ampliación Jantetelco-El Higuerón, por la que se pagan 179 pesos convirtiéndola en la caseta más cara de todo este trayecto, y que está a cargo de la Concesionaria de Autopistas de Morelos.

Mientras que la plaza de cobro de Paso Morelos tiene un valor de 141 pesos; Palo Blanco, en 130 pesos; y La Venta en 114 pesos, estas casetas se encuentran bajo control de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

En cuanto al Macrotunel a cargo de Túneles Concesionados de Acapulco, tiene un precio de 130 pesos, dando el total de los 886 pesos en un solo sentido.

Esto representa un incremento del 1.4 por ciento en comparación a hace ocho meses cuando el gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto concluyó el tramo carretero, pues en ese entonces el viaje ida y vuelta tenía un valor total de mil 702 pesos, 70 pesos más barato que el precio actual.

A pesar de la alerta por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para evitar algunas playas por su alto nivel de enterococos, este fin de semana cientos de bañistas acudieron a playas como las de Caletilla, Hornos, Suave, Carabalí y Manzanillo, todas ellas en el Puerto de Acapulco.

Publicado en CAMBIO

AMLO en el laberinto neoliberal

Por Rafael Lemus.

ACAPULCO — Una buena mañana de marzo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), decretó abolido, de una vez y para siempre, el neoliberalismo en el país. Lamentablemente, la realidad no se disipa por decreto. A siete meses de un gobierno pretendidamente de izquierda, el neoliberalismo persiste, implacable, en el centro. Peor aún: se extiende y adquiere nuevas e inquietantes formas.

Pocos países han experimentado el neoliberalismo con tanta severidad y violencia como México. Desde principios de la década de los ochenta hasta el 1 de diciembre de 2018 —el día en el que AMLO tomó posesión—, todos los gobiernos coincidieron en la ortodoxa aplicación de una serie de medidas de liberalización económica que transformaron radicalmente la configuración socioeconómica del país. Se conocen esas medidas: apertura comercial, desregulación de los mercados financieros, privatización de empresas estatales, flexibilización de las relaciones laborales, reducción del gasto público. Y sus resultados: escaso crecimiento económico, mayor desigualdad de ingresos, nulo abatimiento de la pobreza.

Hoy en día es imposible volver atrás. No hay manera de revertir las transformaciones de los últimos seis sexenios, “desneoliberalizar” la economía y regresar al México —nada idílico— de los años setenta. Tampoco es posible romper súbitamente con los actores, acuerdos y hábitos económicos vigentes sin derribar, en el mismo movimiento, la economía mexicana.

Para salir del laberinto neoliberal y construir las condiciones de una economía distinta es necesario operar desde el interior de la economía neoliberal misma. Se trata de una tarea compleja que requiere, además de tiempo, montones de imaginación política. En un artículo reciente, Joseph Stiglitz anticipaba ya algunas de las prioridades de esa tarea: restaurar el equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y los mercados; mermar la capacidad de las grandes corporaciones; cortar el vínculo entre el poder político y el poder económico.

Ninguna de las políticas económicas de AMLO, hasta ahora, parece particularmente comprometida con esa agenda. Es cierto que de vez en vez el presidente arremete verbalmente contra la oligarquía mexicana y que toma decisiones —como la de cancelar el aeropuerto en Texcoco— que afectan los intereses de algunos empresarios. También es verdad que desde el primer día de su gobierno se ha ocupado de poner en marcha urgentes programas sociales dirigidos sobre todo a jóvenes, indígenas y adultos mayores. No queda claro, sin embargo, que esos programas rebasen el marco de una política social focalizada y asistencialista, ni que esos altercados ocasionales con la iniciativa privada anuncien una nueva dinámica entre el poder político y el económico.

Más bien lo contrario: en vez de acentuar la división entre ambos poderes y transparentar sus transacciones, el gobierno de AMLO se ha rodeado de los empresarios consentidos del viejo régimen, se ha valido de las empresas de estos para avanzar los nuevos programas sociales y ha asignado más del 70 por ciento de los contratos federales sin licitación alguna.

En estos primeros meses de gobierno tampoco hay indicios de una nueva relación entre el capitalismo y las comunidades locales, o entre el capitalismo y el medioambiente, o entre el capitalismo global y el país. Como bien han observado los zapatistas, el gobierno de AMLO se ha mostrado apenas interesado en detonar proyectos económicos comunitarios y casi se ha obsesionado con abrir más terreno a la acumulación de capital a través de megaproyectos industriales y de infraestructura.

Menos interés aún ha mostrado en construir o vigorizar circuitos comerciales que aminoren la dependencia económica de México con Estados Unidos. Atrincherado entre sus fronteras, AMLO no parece tener, de hecho, más estrategia internacional que la de mantener a toda costa el acuerdo comercial con Estados Unidos, incluso si eso supone permitirle a Donald Trump dictar nuestra política migratoria. Igualmente preocupante es, ha sido, la actitud de su gobierno ante el medioambiente, al impulsar proyectos de desarrollo ambientalmente dudosos y apostar por una refinería que pone en riesgo 119 especies.

Pero no es solo que el modelo neoliberal persista: es que su embate contra el Estado ha cobrado nueva fuerza durante estos últimos meses. Los gobiernos anteriores atentaron contra la burocracia y el aparato de protección social con el pretexto de la “eficiencia administrativa”. Este gobierno —siempre dispuesto a justificar sus políticas con narrativas históricas— ha golpeado ciertos sectores del Estado con una coartada juarista: la austeridad republicana. En un primer momento, esa austeridad se batió —justa, necesariamente— contra los privilegios de los altos funcionarios. Poco tiempo después ya se ensañaba con instancias y programas del mismo gobierno que le había dado vida. Opuesto a aumentar y crear nuevos impuestos, el gobierno ha preferido liberar recursos para sus proyectos estelares recortando aquí y allá gastos y programas, ocasionando en el camino miles de despidos y episodios de desabasto. Particularmente dañadas se han visto áreas que el presidente no considera prioritarias: ciencia, tecnología, cultura.

Lo cierto es que no estamos saliendo, al menos no por lo pronto, del laberinto neoliberal. Parecería más bien que estemos entrando en una tercera etapa del neoliberalismo en México.

La primera duró poco más de diez años, de principios de los ochenta a mediados de los noventa, y fue la etapa de construcción y legitimidad del proyecto neoliberal, cuando el proceso de liberalización económica aún generaba consentimiento y esperanza. La segunda arranca en 1994 —tras la crisis económica que estalla a fines de ese año— y se extiende hasta 2018: aquí las políticas neoliberales son aplicadas ya sin el apoyo de la mayoría de los ciudadanos y sin siquiera un relato que consiga legitimarlas. Ahora, con AMLO, podríamos entrar en una nueva y temible etapa en la que el neoliberalismo persiste y se reproduce aun después de que ha sido decretada su muerte.

Hemos visto ya este desolador escenario en otros regímenes que se aseguran posneoliberales y que, en vez de transformar las condiciones de producción y acumulación, solo corrigen ciertos excesos del neoliberalismo. También se ha observado en esos casos que el discurso antineoliberal de sus dirigentes suele servir ante todo para ocultar la continuidad del dominio neoliberal y para proveer de legitimidad a medidas económicas que ya la habían perdido. Justo eso es lo que parece estar ocurriendo hoy en México. Y es una pena: el país necesita mucho más que una simple transformación retórica.

Aún le queda tiempo al gobierno de AMLO para rectificar. Debe hacerlo y colaborar en la tarea más importante de nuestra generación: pensar y construir un futuro más allá del paradigma neoliberal. Hasta ahora marcha en sentido contrario.

* Rafael Lemus es escritor y profesor asistente en California State University, Fresno. Es coeditor de “El futuro es hoy: ideas radicales para México”.

Publicado en NY TIMES

La Guardia Nacional en Guerrero no cuenta todavía con instalaciones dignas

Instalaciones de la feria de Chilpancingo.

La Guardia Nacional (GN) entró en funciones sin contar con infraestructura propia para operar en los estados e incluso de espacios para alojar a sus integrantes.

Durante la primera semana de operaciones, de acuerdo con reportes oficiales, al menos 28 mil efectivos fueron desplegados en 27 estados del País para realizar tareas de seguridad pública.

Habilitan en Chilpancingo instalaciones de feria.

Los elementos de la GN dormirán en las instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo de la colonia Los Ángeles, ubicada al oriente de Chilpancingo y donde opera un grupo de la delincuencia organizada.

Los 500 integrantes de la nueva fuerza de seguridad que se prevé llegarán a la capital de Guerrero llegarán a ese sitio, desde donde se desplazarán a diferentes municipios de la zona centro de Guerrero.

En Guerrero se asignaron 3 mil 400 elementos de la Guardia.

“Nos dijeron que aquí van a dormir (los integrantes de la GN), pero creo que todavía eso es incierto ya que también hay la versión de que estarán en el cuartel de la 35 Zona Militar de aquí”, señaló un trabajador que realiza las labores de limpieza en las instalaciones.

“Ahí van a estar (los de la GN) no hay otro lugar”, dijo una fuente del Gobierno estatal.

Las instalaciones de la feria navideña han sido habilitadas en otras ocasiones como albergue para la población en situaciones de contingencia, como el paso del huracán “Ingrid” y la tormenta tropical “Manuel”.

También alumnos de educación primaria o secundaria han recibido clases en este lugar, en aulas improvisadas, mientras se construyen sus edificios escolares afectados por los sismos de 2017.

La Colonia Los Ángeles es considerada por las autoridades como una de las zonas con más alta incidencia delictiva porque ahí opera un grupo de la delincuencia organizada, aunque en los dos últimos años varios de sus líderes han sido detenidos.

Balaceras, secuestros y homicidios es lo que ha prevalecido en las calles de la donde va a operar la Guardia Nacional.- Reforma.

La casa de Juan Collado en Acapulco está en el ojo del huracán

¿Ladronde?

Collado invitaba al líder petrolero Deschamps a estar en su casa.

Juan Collado Mocelo, abogado detenido por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, tiene una mansión valuada en 6.4 millones de dólares en Acapulco, Guerrero.

Según un reporte de “Reforma” , dicho inmueble conocido como Casa Teifaros, se puso a la venta en el 2015 y ese mismo año fue adquirida por la Inmobiliaria Vista Altamira, cuyo administrador único es Collado.

La Casa Teifaros fue vendida en 2.480,000 dólares pagados en tres emisiones entre el 9 de noviembre y 9 de diciembre de 2015.

La actriz Yadhira Carrillo podría estar involucrada en algunos negocios de su esposo Juan Collado.

Ese mismo año, Collado se incorporó a la administración de Libertad Servicios Financieros, empresa por la que actualmente tiene problemas legales.

En 2015, la financiera reportó una expansión de negocios “con esquemas sofisticados para operar cualquier tipo de operación financiera legal e ilegal”, de acuerdo con la denuncia del empresario inmobiliario Sergio Hugo Bustamante Figueroa.

La residencia es de 4 mil 856.73 metros cuadrados de terreno y 955 metros cuadrados de construcción.

El inmueble es de dos plantas, con alberca, patio, jardín y estacionamiento, se encuentra a unos metros de la sección La Concha.

Vecinos del lugar, sin embargo, aseguran que la casa es del líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, cliente de Juan Collado e incluso estuvo presente cuando éste fue detenido en un restaurante de Ciudad de México.

Por su parte, Romero Deschamps aseguró a “Reforma” en junio del año pasado que visita de forma frecuente la mansión de Acapulco, pero aseguró que no era de su propiedad.

“Si bien es cierto que he acudido al inmueble de referencia en diversas ocasiones, inclusive en compañía de otras personas, esto ha sido a invitación del licenciado Juan Ramón Collado, quien es el propietario del citado inmueble, persona a quien conozco desde hace aproximadamente 20 años y con quien me une una relación de amistad por su calidad humana y su gran trayectoria profesional como abogado y empresarial”.— La Silla Rotas.

La actriz visitó a su marido en el Reclusorio:

La actriz Yadhira Carrillo visitó el Reclusorio Norte de la Ciudad de México para reunirse con su esposo Juan Collado, acusado por su presunta responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El abogado fue detenido este martes en un restaurante de la capital mexicana. Ayer, Jesús Eduardo Vázquez Rea, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Reclusorio Norte, lo vinculó a proceso.

Mientras el Caribe se llena de sargazo, Acapulco de bacterias 🦠

Aguas negras y mar.

Muchos turistas por estos días se divierten en Playa Carabalí y Playa Hornos de la bahía de Santa Lucia, dos de las cinco playas de Acapulco que fueron clasificadas como las más sucias del país y que no son aptas para bañistas, de acuerdo a un informe de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), y lo peor es que lo hacen sin conocer los riesgos al no estar bien informados por las autoridades locales.

El anuncio fue realizado el pasado lunes por la mañana, luego de que autoridades estatales y municipales del sector turístico de Guerrero, presumían en redes sociales sus viajes de promoción y desayunos con comunicadores, por diferentes ciudades de la República Mexicana.

El anunció de la COFEPRIS cayó muy mal en el gobierno de Acapulco, pero también desnudó la falta de trabajo de las autoridades locales, ya que estas no han cumplido con los trabajos anunciados por el gobierno estatal, y la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Acapulco, de construir más trampas en la red de colectores de aguas pluviales de la ciudad, para evitar con ello descargas de aguas negras en la bahía.

La alerta.

La Secretaría de Salud federal, a través de la Cofepris, informó que para este periodo vacacional, se analizaron en laboratorio más de 2 mil 100 muestras de agua de mar de 273 playas en los principales destinos turísticos, en 17 estados costeros.

Estas pruebas arrojaron como resultado que las playas Caletilla, Hornos, Suave, Carabalí y Manzanillo, han rebasado el límite permitido por la Cofepris, con base en lo establecido por la Organización Mundial de la Salud, que establece 200 enterococos por cada 100 mililitros de agua, por lo cual son consideradas como playas no aptas para uso recreativo. 

Irresponsables.

Así sonaron las respuestas de la alcaldesa de Acapulco Adela Román ante las recomendaciones de la COFEPRIS, ya que ésta afirmó que “no hay ningún riesgo en las playas de Acapulco”

La alcaldesa que poco ha hecho en realidad en materia de salud, limpieza y cuidados del medio ambiente en Acapulco, culpó como siempre a otros de sus errores y en esta ocasión les tocó a los destinos turísticos “que se sienten en condiciones de desventajas en materia turística como Cancún con el Sargazo que hay en sus playas y el cual ya está llegando también a la zona de Veracruz” señaló la señora Adela.

¿Qué tal?

Es muy importante mantener la afluencia turística doña Adela, pero: ¿y la salud de los turistas y los acapulqueños que acaso no lo es también?

No se vale…

Con información del Excélsior

En Acapulco: Caletilla, Hornos, Suave, Carabalí y Manzanillo son playas no aptas para el uso recreativo informa la @COFREPRIS

El director de CAPAMA miente al afirmar que “en estos momentos las playas están aptas para ser disfrutadas por los turistas que lleguen en este periodo vacacional a este destino de playa.”

– Tiempo de Guerrero.

La Secretaría de Salud del Gobierno de la República, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), informa que en ocasión del periodo vacacional de verano, el análisis de laboratorio realizado en agua de mar de 273 playas, de 17 estados costeros, que incluyen los principales destinos turísticos del país, arrojó como resultado que solo 268 son aptas para uso recreativo.

Mientras que las playas Caletilla, Hornos, Suave, Carabalí y Manzanillo, en Acapulco, Guerrero, han rebasado el límite permitido por la Cofepris con base en lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 200 NPM/100mL de enterococos, por lo cual son consideradas como playas no aptas para uso recreativo.

La Cofepris, en coordinación con las autoridades estatales de Salud y la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, realizó la toma de muestras de agua de mar durante las semanas previas al actual periodo vacacional, con la finalidad de obtener la media geométrica y generar un valor estadístico que permita señalar si una playa representa o no un riesgo para la salud.

La autoridad sanitaria analizó en laboratorio más de 2,100 muestras de agua de las playas de mayor afluencia pública de los principales destinos turísticos del país, cuyo resultado fue que cumplen los criterios de calidad establecidos como rangos de protección a la población usuaria.

De conformidad con los lineamientos de la OMS, el nivel que la Secretaría de Salud y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) utilizan para establecer que una playa implica un riesgo sanitario, es de 200 enterococos en 100 mililitros de agua.

En ese sentido, todas las playas que cumplen con dicho nivel de seguridad de 200 NMP de enterococos/100ml, son consideradas APTAS para uso recreativo.

Esta tarea de revisión forma parte del Programa Vigilancia de Agua de Mar para Uso Recreativo con Contacto Primario y permitió monitorear la bacteria enterococcus faecalis para valorar las condiciones sanitarias del agua de mar, toda vez que es muy resistente a condiciones adversas y por sus características puede desarrollarse en un ambiente con 6.5% de cloruro de sodio, pH de 9.6 y entre 10° y 45° centígrados.

Cabe destacar que la calidad de agua en los centros turísticos es un factor primordial para garantizar la protección de la salud de los usuarios, por lo que la autoridad sanitaria realiza estas pruebas desde 2003 con un enfoque preventivo.

Además, las playas limpias representan un factor determinante para el desarrollo de la actividad turística, que es un importante motor de la economía nacional. Gracias a estas acciones, algunas playas mexicanas han alcanzado paralelamente el distintivo Blue Flag, reconocidos como destinos sustentables.

La Secretaría de Salud del Gobierno de la República, a través de la Cofepris, hace un llamado a los vacacionistas a colaborar para mantener la limpieza de las playas nacionales durante la temporada vacacional, ya que esta labor es una responsabilidad de todos.

Cualquier anomalía relacionada con la calidad del agua se puede reportar directamente en los Comités de Playas establecidos en los diferentes destinos turísticos del país, así como en las páginas oficiales de internet, tanto de la Cofepris como de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Para ello, la Cofepris pone a disposición el número gratuito 01800 0335050, que funciona las 24 horas, y el correo electrónico: contactociudadano@cofepris.gob.mx

La información detallada de los niveles que reporta cada playa, puede ser consultada en la plataforma digital construida de forma conjunta por la Cofepris y la Semarnat, en la dirección electrónica: https://www.gob.mx/cofepris/acciones-y-programas/playas-limpias-proyecto-agua-de-contacto

Publicado en Excélsior.

CAPAMA ¿la causante?

Desde hace algunos meses hemos estado trabajando para detectar las descargas clandestinas en playas como Caleta, Manzanillo, Papagayo, además estamos solicitando a los propietarios de los negocios en su mayora restaurantes a que se regularicen y que terminen con esa muy mala costumbre de descargar de forma clandestinas sus aguas porque esto les afecta a ellos mismos y a los acapulqueños”, preciso Leonel Galindo.

Eso dijo el director de CAPAMA que miente al afirmar que; “en estos momentos las playas están aptas para ser disfrutadas por los turistas que lleguen en este periodo vacacional a este destino de playa”, y abundo que la CAPAMA, estará laborando con el personal de brigadas para atender todo tipo de queja que se pudiera tener en estos días en que el puerto será visitado por miles de vacacionistas.

Errores…

Recordó que, si se han encontrado por lo menos unas diez descargas de aguas residuales clandestinas, en playas como Caleta, Manzanillo y Papagayo, pero han sido clausuradas bajo procedimientos administrativos que inicia la dirección de Ecología municipal. Algo que la propia Oficina de Ecología no ha podido confirmar.