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Dejarán de surtir en México cervezas Tecate, Indio, XX y Heineken por emergencia sanitaria.

Grupo Heineken dejará de surtir sus diferentes marcas de cerveza en México por la contingencia sanitaria generada por la epidemia del COVID-19, confirmaron este miércoles fuentes cercanas al proceso.

Un ejecutivo de Heineken México, reveló que la empresa cervecera interrumpió hoy el levante de pedidos y distribución de mercancía, pues no está considerado entre los artículos de primera necesidad durante la contingencia por el COVID-19.

El representante detalló de manera telefónica que no se tiene certeza de cuánto durará este cese de actividades, por lo que podría tratarse de sólo algunos días.

Aunque hasta el momento la compañía cervecera no ha publicado ningún comunicado o comentario al respecto, a través del chat de Facebook aclararon que se mantienen a la espera de mayor claridad entorno a lo publicado el pasado martes en el Diario Oficial de la Federación.

En el portafolio del grupo figuran marcas de cerveza como Tecate, Indio, XX, Heineken, Carta Blanca, Affligem, Sol, Miller Lite, Lagunitas y Coors Light.

Alerta Sanitaria

El Gobierno de México decretó el lunes la emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor ante la epidemia del nuevo coronavirus en el país, medida que será aplicada hasta el 30 de abril.

En México suman mil 215 casos confirmados de coronavirus y 29 muertos, de acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Salud federal. Mientras que en el mundo son más de 910 mil casos confirmados y más de 45 mil muertes.

Con información de El Financiero y 24 horas.

“¿De qué vamos a vivir?”, se pregunta Patricia Juárez, una trabajadora doméstica. La crisis del coronavirus la ha dejado sin empleo.

El México que no sabe de coronavirus, pero sí de supervivencia:

Las manos redondas de Patricia Juárez Camacho, de 47 años, abren nerviosas una bolsa de mascarillas quirúrgicas en el andén. Mira a su alrededor y señala: “Me da pena. Ya verá, nadie las lleva”. Al abrirse las puertas, la observan unos 50 pasajeros cansados, con surcos oscuros bajo los ojos, pegados hombro con hombro, las manos aferradas a las barras metálicas, con la frente húmeda del sudor que ya traen y el nuevo, ese que se traspira en el Metro de Ciudad de México, porque la única ventilación que hay es la de unas ventanillas abiertas que dejan pasar el aire sucio de los túneles. La mascarilla se pega a la piel, y ahoga. La realidad subterránea de México no sabe de coronavirus, pero sí de supervivencia. Antes incluso de que se desatara la pandemia. Por eso todos miran a Patricia. En este punto de la capital, quien se coloca un cubrebocas es de los pocos afortunados que tiene menos cosas de las que preocuparse.

“Si no nos mata el virus, nos mata el Gobierno”, contaba Juárez unas horas antes de subirse al vagón, con una camiseta negra manchada del cloro de frotar toda la semana los baños y suelos de quienes se pueden permitir trabajar desde casa. Ella no. Tampoco los más de 52 millones de pobres que viven en México, casi la mitad de la población. O los casi 25 millones de habitantes que no tienen agua o luz en sus casas, según el Coneval. Donde vive Juárez en Ecatepec, un municipio a las afueras, en el Estado de México, llega agua una vez a la semana, dos horas.

Lávense mucho las manos, compren lo indispensable, no agoten los supermercados, que no cunda el pánico. En este barrio las recomendaciones de las autoridades suenan como de otro planeta. ¿Cómo se van a lavar mucho las manos si tienen que racionar el agua? Cuando los bidones que logran llenar en ese escaso tiempo se acaban, hay que comprar. Con qué dinero. “Nunca he comprado comida para más de una semana. Tampoco mis vecinos. Si se acaba acá, será por los saqueos. Nadie en este barrio tiene para más de un día”, responde Patricia Juárez desesperada.

—¿Cuánto gana al mes?

—¿Al mes? No sé.

En los barrios pobres de México nadie calcula cuánto gana más allá de un día o una semana. Por eso, las imágenes que se han visto en las colonias adineradas de la capital de familias llenando los carros de la compra de papel higiénico y leche para dos meses, no se verán en Ecatepec. En este municipio, cuando se anunció en enero de 2017 que subiría el precio de la gasolina y cundió el temor al desabasto, quemaron coches y desmontaron supermercados completos a mano armada. Aquí cuando hay pánico, no hay compras.

Juárez limpia seis casas a la semana. Seis días de trabajo de más de nueve horas para sacar a su familia adelante, por 2.300 pesos (menos de 100 dólares). Desde que su marido falleciera en un accidente de tráiler hace 12 años, ella es la única que mantiene a sus dos hijos pequeños, uno de 19 y otra de 12. Las otras dos mayores ya han hecho su vida. Con sus ingresos, el de 19 estudia Administración de Empresas en la UNAM. Además, a las seis de la mañana, coloca un puesto de galletas y yogures líquidos frente a una escuela infantil que hay en la puerta de su casa. Esto le permitía agregar unos pesos extra.

El colegio ha cerrado estos días, así que no hay puesto, y las clases de sus hijos se han suspendido. Serán en línea, han comunicado, como en el resto de países afectados por la epidemia del Covid-19. Pero en la casa de Juárez no había internet. Ahora, además de comprar el agua que les haga falta cuando se acabe cada semana, deben pagar más de 400 pesos para tener Wifi, unos 20 dólares. “Un día de trabajo”, señala resignada.

Hasta el domingo de la semana pasada, Juárez solo había sabido del coronavirus por las noticias. Ese día fue a trabajar a un barrio de clase media de la capital, en la colonia Narvarte. Ni siquiera le abrieron la puerta. Desde la ventana, la señora de la casa donde trabajaba ese día le explicaba por qué no podía entrar. “Tenemos miedo a que nuestro hijo se contagie. Ya no puedes venir más, Patricia. Toma lo del día por las molestias”, recuerda Juárez que le dijeron. Y con 400 pesos enrollados en el bolsillo, lo que cuesta solo el Internet de su hijo un mes, se regresó en Metro y autobús a su casa. Nada más. “¿De qué vamos a vivir este tiempo?”, se pregunta.

Tres de las seis casas para las que trabajaba le han dado el dinero de un mes, aunque no vaya a ir a trabajar. “Si no consigo más, no comemos”, cuenta en voz baja con lágrimas en los ojos desde la cocina de su casa, mientras sus hijos ven la televisión. Tanto ella como otros millones de vecinos dependen de la buena voluntad del patrón, de su caridad. Como si trabajar toda la vida no les concediera el derecho fundamental de sobrevivir.

México, con 367 casos confirmados y cuatro muertos, ha pedido a la ciudadanía que no realice las actividades que no sean indispensables, se suspendan eventos masivos y si pueden, se queden en casa. Si tienen síntomas —tos seca, fiebre, dolor corporal— llamen a las líneas de asistencia de los hospitales públicos y esperen para realizarse una prueba.

Juárez no tiene celular porque en el autobús que toma cuando se acaba la línea de Metro para llegar a su casa asaltan con pistola un día sí y otro también. No merece la pena comprar cada semana uno nuevo. Es diabética y en enero estuvo ingresada en el hospital por una gripe. Si se enferma ella de nuevo o su familia, no tienen acceso a la Seguridad Social, como más de 71 millones de personas en este país. Si tienen que ir al médico, pueden acceder a los hospitales de los pobres que no cotizan (casi el 60% de la población), donde lo único que no se paga es el doctor, pero el paciente tiene que comprar hasta las jeringuillas.

Los expertos han vaticinado que la crisis golpeará a México a finales de marzo o principios de abril, el parón de actividades puede ser total, como ha sucedido en otros países europeos. Juárez intentará buscar trabajo de lo que sea en estas semanas, todavía no ha pensado en qué. Con lo que sus patrones le han dado comprará frijoles y latas que duren el mayor tiempo posible. Ni ella ni sus vecinos agotaran las reservas de los supermercados de su barrio. “Pinches chinos, qué les costaba hervir al murciélago”, le contaba su hijo y ella todavía se ríe cuando recuerda el chiste.

Por Elena Reina para El País

El presidente le da la mano a la madre del narcotraficante pese a los llamamientos a la sociedad a mantener distancia social y quedarse en casa.

López Obrador saluda a la madre de El Chapo tras visitar unas obras en Culiacán Por Elena Reyna.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha saludado dándole la mano a la madre del que fuera hasta hace poco el narcotraficante más poderoso del mundo, Joaquín El Chapo Guzmán, sentenciado a cadena perpetua por la Justicia estadounidense. El acercamiento se ha producido durante la gira que mantuvo el mandatario por el norte del país, este domingo en Culiacán. Y la polémica se ha desatado no solo por el afecto que ha mostrado —“Te saludo, no te bajes. Ya recibí tu carta—, le ha dicho desde fuera del coche, sino porque pese a los llamamientos a la sociedad mexicana a mantener una distancia social y quedarse en casa por la crisis del coronavirus, López Obrador parece en insistir con su comportamiento en continuar con su rutina habitual. Como si México no se acercara peligrosamente a una etapa crítica de la pandemia, que registra 993 casos en su país y ha matado a 20 personas.

La madre del narcotraficante envió una carta a López Obrador el año pasado donde le imploraba apoyo para que su hijo pudiera cumplir su condena en su tierra (algo poco probable) o al menos recibir la visita de sus hermanas y de su madre. El mandatario mexicano aceptó entonces públicamente brindar el apoyo legal para lo segundo. “Di instrucciones para que se den todas las facilidades y las hermanas puedan ir a visitarlo y ayudarles de acuerdo con las leyes y reglamentos que tienen en ese país”, señaló hace un año el presidente, aunque la medida no se concretó.

Publicado en El País.

Crisis: Rectifica López Obrador y les pide a los mexicanos no salir de sus casas “si no esto va a ser desbordante”, reconoce.

Un mes después de que se anunciara el primer caso de coronavirus en México, finalmente el Presidente le ha pedido a los mexicanos que se quedan en sus casas: si no “esto va a ser desbordante”, reconoció el mandatario.

De qué tamaño será la realidad del avance del coronavirus en México, que ahora sale el Presidente a dar un “mensaje al pueblo”, en donde nos advierte que no salgamos y que nos cuidemos en familia, todo esto mientras nos enteramos que los muertos en en Nuevo León y el Edo. de México son “Neumonías Atípicas”

Twitter @TiempoGro

En plena cuarentena: En 24 horas, cuatro mujeres han sido asesinadas en Guerrero, tres en #Acapulco y una en #Taxco

Una mujer y su hija de 14 años de edad fueron asesinadas a puñaladas en el interior de su departamento ubicado en la Colonia Progreso, en Acapulco, informaron autoridades estatales.

Este hecho ocurrió entre las calles Vicente Guerrero y Durango, cerca de las instalaciones de la Fiscalía General y de la Secretaría de Seguridad Pública municipal.

Versiones extraoficiales señalan que la mujer fue identificada con el nombre de Norma, de 36 años de edad, y su hija Fátima, de 14.

Los agresores no le hicieron daño a una bebé, a quien los policías encontraron sentada en el comedor.

Las víctimas se dedicaban al parecer a vender tacos a un lado de las oficinas de Seguridad Pública local.

Ayer, en Taxco de Alarcón, una joven que estaba reportada como desaparecida fue localizada desnuda y asesinada a golpes dentro de una cueva a la que se le conoce como El Llano.

Según la Fiscalía General, presuntamente sufrió abuso sexual.

Entre gritos de justicia y castigo a los asesinos, hoy fue sepultada.

Familiares, amigos y feministas colocaron un memorial en el Zócalo de la Plaza Borda en Taxco, a unos metros de la Catedral.

Para los feminicidios no hay cuarentena”, se leía en una pancarta.

Confirman en Guerrero 5 casos de Covid-19 y omiten información “para no provocar ansiedad entre la población”

Se reporta un nuevo caso en Acapulco, con lo que ya suman cinco casos en el Estado de Guerrero.

– T.G.

El secretario de salud en Guerrero, Carlos de la Peña Pintos, confirmó el día de hoy el quinto caso positivo de Coronavirus en la entidad, y señaló que, permanecen 11 como sospechosos, mientras que 17 ya han sido descartados por el Laboratorio Estatal de Salud Pública.

Estrategia Fallida: Pintos oculta información.

De la Peña Pintos señaló que los casos que se tienen son ambulatorios y que los pacientes están aislados, pero extrañamente no reveló el municipio del último caso, supuestamente para no provocar ansiedad entre la población reveló durante la conferencia de prensa.

Sin embargo, en una imagen que mostraron se pudo observar que el cuarto caso radica en Acapulco y que se tiene uno más en Chilpancingo. La omisión siempre será una estrategia fallida para cualquier gobierno.

Es muy grave que el Secretario de Salud y el gobernador Héctor Astudillo sean omisos y poco transparentes con la información que están compartiendo con el pueblo de Guerrero. Por favor, no sean trampas.

En Guerrero las cosas no han cambiado: la producción de drogas sintéticas, el poder criminal y la violencia siguen creciendo.

Objeción: Nueve horas, el reto de Iguala Por María Idalia Gomez.

Los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la normal Isidro Burgos no saben qué pasó con sus hijos y ni siquiera tienen una explicación de por qué ocurrió.

Por si fuera poco, en Guerrero las cosas no han cambiado: la producción de drogas sintéticas, el poder criminal y la violencia siguen creciendo. En cambio, sobre la desaparición de los normalistas, organizaciones, políticos, periodistas, algunas autoridades y grupos de poder, bajo el argumento de la búsqueda por la verdad han emitido juicios y teorías; han generado confusión, la mayoría de las veces con información errónea, y reducido el caso a Estado malo y gente buena o viceversa.

Pero el caso de Ayotzinapa se ha convertido en el punto de reconciliación o no, de una sociedad con sus autoridades. Será el icono de la pacificación y reconstrucción del tejido social.

Limpiar toda la basura de especulaciones que los grupos de interés han añadido al caso en estos años será una de las primeras tareas de Omar Gómez Trejo, el titular de la recién creada Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa.

Aunque la primera tarea de Gómez Trejo, quien nunca ha litigado en órganos jurisdiccionales mexicanos, será asumirse realmente como autoridad, revisar no sólo el expediente de Ayotzinapa para ampliar las investigaciones y probar ante los jueces cada una de sus hipótesis, sino también las casi 130 acusaciones y más de una veintena de órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar de personajes colaterales en la trama de la desaparición de estudiantes y que fueron sólo acusados de pertenecer al grupo criminal de Guerreros Unidos o al de Los Rojos.

Una tercera misión, que será capital para resolver el caso, será encontrar la forma de obtener del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de la DEA, todos los registros vinculados a Guerreros Unidos, especialmente las intercepciones de por lo menos 11 teléfonos de integrantes de ese grupo y que permiten conocer, prácticamente en tiempo real, lo que ocurrió ese 26 de septiembre de 2014.

Será una tarea muy difícil, porque desde 2015, la entonces PGR les envió la primera petición de asistencia, pero no respondieron. Se hicieron dos nuevos requerimientos, entre mayo y septiembre de 2017, y la primera respuesta llegó hasta noviembre de ese año y la segunda en febrero de 2018. Pero omitieron información vital que hasta ahora no han querido compartir.

La información que entregaron, cerca de mil mensajes escritos entre los capos y unas 10 personas, revelan cómo los criminales desplegaron una operación que se volvió por momentos caótica durante el ataque a los estudiantes. Pero horas después planificaron cómo responsabilizar al gobierno estatal de lo que había sucedido, y comenzaron por movilizar a transportistas, policías comunitarias y familias de policías para presionar por la liberación de los 22 agentes detenidos en la madrugada, como primeros responsables.

Parte de esos mensajes fueron ya utilizados en un juicio en tribunales de ese país y demostraron la capacidad criminal de Guerreros Unidos, productores y transportistas de la droga llamada china-white, que ha metido en una crisis de salud a Estados Unidos.

Al revisar y vincular cada una de las frases, hechos y horarios, queda en evidencia el control institucional y social que tenía entonces (y quizá ahora) ese grupo, lo que le permitió, desde por lo menos 2010, decidir quién vivía o moría, quién era presidente municipal, a qué partido político se apoyaba en una elección, quién era policía, rescatista de Cruz Roja o de Protección Civil; así como integrar un grupo armado bien uniformado y artillado a la policía municipal y, en general, controlar los municipios de Iguala, Huitzuco, Cocula, Teloloapan y otros más de Guerrero, Morelos y estado de México.

Pero faltan casi nueve horas, de las 19:44 horas del 26 de septiembre y 04:16 horas del día siguiente, justo el momento en que ocurrió el ataque a los normalistas. Ni la DEA ni el Departamento de Justicia han querido entregar ese material que resolvería el caso Iguala y los padres de los normalistas sabrían qué pasó y por qué.

@Gosimai

Publicado en Eje Central

Bien identificados dice el gobierno, pero bien libres..

Cualquier ciudadano guerrerense no puede quedar más que estupefacto –aun conociendo el alto nivel de impunidad prevaleciente en la entidad– al percatarse de la información de la autoridad respecto a la violencia que se enseñorea de Taxco.

El grupo delictivo que ha ocasionado los recientes asesinatos en la ciudad es el mismo que está relacionado con la muerte de los sacerdotes y el ataque a paramédicos de la Cruz Roja, dijo el gobernador.

Hector Astudillo: “Están identificados, sabemos quiénes son. En la Fiscalía (General del Estado) tienen datos muy concretos”.

¿A qué sacerdotes se refiere? A Germaín Muñiz García e Iván Añorve Jaimes, asesinados el 5 de febrero de 2018 cerca de Taxco.

El 17 de noviembre del año pasado, una brigada de la Cruz Roja Mexicana que acudía a entregar víveres al poblado de San Juan Tenería fue atacada por un grupo armado. Tres policías del estado y un paramédico de la benemérita institución murieron.

En días recientes, cuatro personas fueron asesinadas en la ciudad platera, entre cuyas consecuencias figura la cancelación del Campeonato Nacional de Enduro 2019.

Los autores, sostiene el gobierno, son los mismos. Están identificados. La FGE tiene datos muy concretos.

Los dos sacerdotes fueron masacrados hace casi 18 meses; el paramédico y los tres policías, hace seis meses.

Los responsables, identificados y con datos concretos en la Fiscalía, continúan libres.

El 17 de abril de 2018, seis policías –Mario Portillo, Heriberto Martínez, Juventino Figueroa, Delfino Damián, David Hernández y Rollis Univer Morales– fueron asesinados con saña en la comunidad Las Mesillas, en la sierra baja del municipio de Zihuatanejo. “Fue la gota que derramó el vaso”, declaró entonces el gobierno estatal.

Para la Iglesia, la gota que derramó el vaso fue la muerte de los dos sacerdotes en Taxco, replicó entonces el obispo Salvador Rangel Mendoza.

Para las familias guerrerenses, enfatizó el prelado, la gota que derrama el vaso es la muerte de cada uno de sus miembros.

Lo que raya aun más en el absurdo es que, aun estando identificados los homicidas, aun habiéndose derramado los vasos por una gota, la impunidad galopa libremente por la pradera.

Cuando un guerrerense escucha: “están identificados; la Fiscalía tiene datos concretos”, no tiene más que preguntarse incrédulo: ¿Y por qué no los detienen?

Ahora que, habrá que preguntarse también: si el gobierno no hace justicia ni siquiera a los suyos, ¿qué espera el ciudadano común?

Publicado en La Jornada de Guerrero bajo el título: Bien identificados pero bien libres…