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Gasolina y mentiras presupuestales del presidente

Por: Leonardo Núñez González (@leonugo)


Después de una oleada de protestas, violencia y de indignación nacional por el inicio del proceso para liberalizar el precio de los combustibles, el presidente Enrique Peña regresó de sus vacaciones golfísticas para explicar esta medida. Haciendo uso de varios datos, su lógica fue contundente: “mantener un precio artificial de la gasolina en 2017, como el que teníamos en diciembre, habría significado un gasto adicional de más de 200 mil millones de pesos”. Para pagar esta cantidad, habríamos tenido que, explicó, “paralizar por cuatro meses todos los servicios del Seguro Social” o “suspender tres años el Seguro Popular”. Ante la certeza de que “los datos duros hablan por sí mismos”, el presidente nos lanzó una pregunta: “¿qué hubieran hecho ustedes?”.

Puestas así las cosas, pareciera que lo más sensato, aunque doloroso, era hacer el ajuste en el precio de los combustibles. Además, el presidente nos dio otro dato: el gobierno ya había comenzado a apretarse el cinturón porque “lo primero que hicimos antes de tomar esta medida fue recortar el gasto del propio gobierno de la República en casi 190 mil millones de pesos”. Cuando escuché esa parte del mensaje, simplemente perdí el control y enfurecí. ¿Por qué? Porque el presidente miente.

Antes de explicar con cifras e investigación académica el porqué de mi afirmación, debo hacer un paréntesis: entiendo que subsidiar a los combustibles con los impuestos de todos es un gasto absolutamente regresivo, es decir, beneficia más a los más ricos; igualmente, sé que lo opuesto al subsidio, y que es la situación que vivimos desde 2014, es que el gobierno no gasta, sino que obtiene ingresos de la venta de combustibles, lo que lo hace un impuesto progresivo en el que los más pobres se ven menos afectados. 

Pero, como ayer escribiera Carlos Elizondo en su columna, incrementar la presión fiscal sobre los mexicanos sin antes haber hecho un ejercicio profundo de recorte del gasto público es políticamente explosivo y, dados los casos de corrupción impune, hasta parece una provocación. Hecha esta anotación, los datos que presento a continuación no pretenden ser un argumento en favor del subsidio a los combustibles, sino en contra del uso inadecuado de los recursos públicos y de los falsos argumentos que sostiene el Ejecutivo cuando se trata de las finanzas públicas.
Comenzaré con la última cifra: el presidente señala que el gobierno ha reducido su gasto en casi 190 mil millones de pesos, por lo que el ajuste se hizo en casa antes de acudir al bolsillo de los ciudadanos. 

Cuando revisamos la Cuenta Pública, que es el documento en el que el gobierno muestra cuánto gastó en realidad a diferencia de lo que planeaba en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), vemos que en 2015 el gobierno federal no ejerció los 4.694 billones de pesos presupuestados, sino que gastó 4.917 billones de pesos. Es decir, gastó 222 mil 570 millones de pesos más de los que originalmente la Cámara de Diputados le había asignado. Hay que recordar que en 2015 el hoy secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, nos dijo que habría un recorte por 124 mil millones de pesos. El recorte no sólo fue inexistente, sino que el gasto fue superior en una cantidad aún mayor a los 200 mil millones que el presidente señaló que costaría mantener el precio subsidiado de la gasolina.

La cifra total del gasto real del gobierno en 2016 no la conoceremos, desafortunadamente, sino hasta el 30 de abril, cuando se presente la siguiente Cuenta Pública. Sin embargo, que el gobierno gaste más de lo presupuestado no es una anomalía, sino una constante. Este es uno de los señalamientos que he repetido casi hasta el cansancio desde hace unos meses, cuando publiqué el trabajo “Presupuesto de Egresos ficticio: el gasto real del gobierno en la Cuenta Pública” (disponible aquí). De hecho, si se suma lo que el gobierno federal ha gastado de manera adicional a lo presupuestado entre 2000 y 2015 en pesos constantes de este año, el resultado es que ha habido 3.37 billones de pesos de gasto adicional. Para ponerlo en perspectiva, esto equivale a más de 18 puntos del PIB. 

Una cifra simplemente monstruosa.
A pesar de no conocer el gasto total en 2016, podemos darnos una idea de cómo será el gasto real de 2016 revisando el último informe trimestral que Hacienda envío a la Cámara de Diputados: hasta septiembre, el gasto neto del gobierno debería haber sido, de acuerdo al PEF, de 3.54 billones de pesos. En la realidad, ya se habían gastado 3.76 billones. Es decir, había una diferencia de 220 mil 262 millones de pesos, una cifra incluso superior a la reportada en la última Cuenta Pública. El cacareado “recorte” anunciado por el presidente es inexistente. En unos meses tendremos los números exactos para recordárselo, pero el hecho es innegable.

Concluido ese punto, regreso a la pregunta del presidente: ¿qué hubiéramos hecho nosotros? Cuando nos señala que el tamaño del gasto necesario para mantener el subsidio hubiera implicado eliminar el Seguro Popular o quedarnos sin servicios de salud, nos enfrenta a un dilema que parece ser “o se subsidia la gasolina o hubiéramos cerrado los hospitales”, como si el presupuesto de ninguna otra área hubiera sido susceptible de ser reasignado.
Sin embargo, cuando revisamos una vez más la Cuenta Pública, veremos algunos fenómenos interesantes, como que hay rubros de gasto que incrementan de manera drástica sin que por eso tengamos que cancelar Prospera. Por ejemplo, en 2015 el gasto presupuestado en comunicación social y publicidad para todo el gobierno federal era de 2 mil 695 millones de pesos, pero en la realidad se gastaron 7 mil 618 millones, es decir, casi se triplicó el gasto. Otro rubro con una diferencia porcentual similar, aunque más dramático en términos absolutos, es el de transferencias a fideicomisos (una de las áreas más opacas del gasto público), que pasó de 36 mil millones presupuestados a 109 mil millones gastados en la realidad, un incremento de 72 mil millones de pesos. El presupuesto se redirecciona día con día a rubros muy diferentes a los originalmente aprobados por los diputados y, en muchos casos, las explicaciones detrás de estos movimientos son extremadamente opacas.

Por lo tanto, lo que un gobierno sensible y realmente preocupado por las finanzas públicas debería haber hecho sería disminuir su gasto de verdad, modificar los procesos de redireccionamiento del presupuesto que hacen que el erario termine en rubros tan ociosos como la publicidad y no engañar a la población con falsos argumentos de necesidad fiscal. Después de haber hecho todo esto, aún se hubiera requerido eliminar el subsidio a la gasolina, pero se podría haber hecho de una manera menos drástica o, idealmente, no tendríamos motivos para protestar porque sabríamos que el gobierno realmente habría mejorado la calidad de su gasto apretándose el cinturón y, entonces, tendría la legitimidad para pedirnos acompañarlo en su esfuerzo. Pero, como nos recordó el presidente, los datos duros hablan por sí mismos: ante un gobierno que gasta cuanto y como quiere y una clase política que prefiere darse bonos navideños millonarios a preocuparse por las finanzas públicas, el aumento en el precio de la gasolina y los falsos argumentos que presenta el presidente hieren y enfurecen a la ciudadanía.

* Leonardo Núñez González, es politólogo, internacionalista y maestro en Administración y Políticas Públicas por el CIDE.

 

Gasolinazo al fuego por John M. Ackerman

​El aumento al precio de la gasolina es el resultado directo de la reforma energética impulsada por el Pacto por México, conformado por PRI, PAN y PRD. La privatización y el desmantelamiento de Pemex obligan al gobierno a comprar cada vez más gasolina del extranjero, así como a elevar los impuestos a los consumidores para compensar por la sangría de recursos hacia las empresas petroleras privadas. Si los gobiernos del PRIAN hubieran invertido en la modernización y el fortalecimiento de Pemex, las autoridades hoy contarían con suficientes recursos para cumplir con todas sus responsabilidades, sin tener que saquear cada vez más los bolsillos de los mexicanos.

La fórmula es sencilla: entre menos ingresos propios tiene el Estado, más debe recurrir a los ciudadanos para su aportación forzosa. Esperamos que el inaceptable gasolinazo de 2017 ayude a las clases medias urbanas a despertar de su letargo conformista, al darse cuenta de que el neoliberalismo no solamente lastima a los más pobres, sino también a ellos de manera directa y personal.

Quienes rechazan nuevos impuestos también deben estar contra las políticas privatizadoras. La mejor forma de evitar un aumento en la carga fiscal no es con el suicidio del Estado, sino con la construcción de un nuevo gobierno honesto, social y autosustenable.

Ahora bien, pagar impuestos adicionales podría ser aceptable si tuviéramos la certeza de que los recursos fueran utilizados con responsabilidad y para los menos favorecidos, pero los mexicanos tenemos perfectamente claro que con el régimen actual el dinero recaudado no se utiliza para apoyar a la población, sino solamente para enriquecer a los integrantes de la clase política, sus socios y sus familiares. Los drásticos recortes en materia de salud, cultura y educación para 2017 comprueban la falta de compromiso social del gobierno actual (véase: http://ow.ly/1iGz307B3I2), y el reciente desastre en el mercado de San Pablito en Tultepec, estado de México, ha confirmado una vez más que las instituciones del Estado mexicano han dado la espalda a la población.

Las hipócritas protestas tardías de parte de PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC) contra los gasolinazos darían risa si no fueran tan indignantes. El PAN es el principal responsable de la situación actual. Vicente Fox y Calderón destruyeron Pemex y desmontaron la economía nacional. Convirtieron a México en un barco de papel sin ancla que hoy se deja arrastrar por los vientos de los flujos financieros globales. Los responsables del desastre económico actual tienen nombre y apellido: José Antonio Meade, secretario de Hacienda, tanto con Felipe Calderón como con Enrique Peña Nieto, y Agustín Carstens, el primer titular de Hacienda de Calderón y ahora gobernador del Banco de México con Peña Nieto.

El excitado apoyo del PRD al Pacto por México hizo posible la traición a la patria que implicó la aprobación de la reforma energética en 2013. Los votos de PRD y MC en favor, en lo general, tanto de la Ley de Ingresos como de las reformas a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, de Peña Nieto, en 2016, allanaron el camino para los aumentos al precio de la gasolina que hoy todos tenemos que pagar.

En contraste, desde el primer momento y sin titubeos, Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena, han mantenido una férrea resistencia tanto a la privatización de servicios y recursos públicos como a cualquier nuevo impuesto.

Las marchas y las protestas son muy importantes como vía para expresar y desahogar la indignación ciudadana. Sin embargo, solamente funcionan para modificar políticas públicas cuando los gobernantes tienen sensibilidad social y política. Quien crea que el actual secretario de Hacienda y los comisionados de la Comisión Reguladora de Energía van a echar atrás el gasolinazo por una marcha o un boicot de unos días, seguramente también cree que los Reyes Magos en persona llevarán regalos a los niños de México este próximo viernes en la mañana. Una condición sine qua non para que los ciudadanos podamos jugar el papel protagónico que nos corresponde es el establecimiento de un gobierno participativo y popular que respete la institucionalidad democrática y escuche a su población. En otras palabras, hace falta un gobierno totalmente nuevo y diferente, un giro de 180 grados en comparación con lo que hemos vivido con Calderón y Peña Nieto. ¿Es mucho pedir?

PD: En un evidente intento de provocación, el subcomandante Galeano se ha burlado del pensamiento supuestamente adolescente de quien escribe estas líneas. 

Mi hermosa hija adolescente, cuyos ojos brillan con esperanza, inteligencia y valentía, me dice que no vale la pena contestarle a quien descalifica sin argumentos y ataca sin razón. Coincido. Solamente me queda ratificar una vez más mi total y absoluto apoyo para la digna lucha milenaria de los pueblos indígenas de Chiapas, México y el mundo por la justicia. 

Ya basta de sectarismos estériles. Juntos, morenos, zapatistas, indígenas, estudiantes, feministas, obreros, maestros y todas las organizaciones y sectores sociales del país, deberíamos jalar parejo para expulsar al mal gobierno de Los Pinos en 2018.

www.johnackerman.blogspot.com

Twitter: @JohnMAckerman

Fuente: La Jornada

 

Amenazan gasolineras de Jalisco desde #Guerrero 


GUADALAJARA, Jal., 30 de diciembre de 2016.- El área de inteligencia de la Fiscalía General de Jalisco, ubicó en el estado de Guerrero al presunto responsable de la difusión del mensaje intimidante, el cual, presuntamente firmaba el Cártel Jalisco Nueva Generación y en el que se advertía que este viernes serían incendiadas las gasolineras en las que no se haya regularizado el abastecimiento de combustible. 

De acuerdo con Quadratín Jalisco, la dependencia informó que el sujeto, que no ha sido detenido, deberá enfrentar cargos por apología del delito. 

La misiva comenzó a circular la mañana del jueves a través de redes sociales. Posteriormente, la Fiscalía General del Estado advirtió que se iniciaría una investigación para ubicar al responsable. Fue así que la Dirección General del Centro de Inteligencia y Comunicaciones para la Seguridad logró establecer el origen del mensaje que corresponde a una persona que radica en Guerrero y que constantemente hace publicaciones amenazantes, supuestamente relacionadas a grupos armados o delictivos. 

Tras ubicar la entidad de la cual salió el mensaje, la FGE realiza la investigación correspondiente para dar con el responsable y acreditar su presunta responsabilidad por apología del delito. 

Asimismo, la institución jalisciense de procuración de justicia, ya mantiene comunicación y coordinación con la Procuraduría del Estado de Guerrero para que la persona pueda ser detenida por las autoridades ministeriales e investigadoras de Jalisco. 

Al respecto, el fiscal general Eduardo Almaguer Ramírez, reconoció el trabajo oportuno que realizó la Policía Cibernética para rastrear y ubicar el origen del mensaje: “quienes pretendan, de la delincuencia organizada o común, alterar el orden en el estado, van a tener una respuesta muy contundente”, señaló.

El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://guerrero.quadratin.com.mx/desde-guerrero-amenazan-a-gasolineras-de-jalisco-fiscalia/?platform=hootsuite

“PRI y PAN responsables de los gasolinazos”: López Obrador

Andrés Manuel López Obrador, presidente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), responsabilizó a los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) del gasolinazo y advirtió que desatará una ola de carestía y provocará altos índices de inflación.

En su cuenta de Twitter apuntó: “el gasolinazo del PRI-Enrique Peña Nieto deja de manifiesto la hipocresía de los del PAN, que aprobaron la reforma energética y ahora se lavan las manos”.

También en su cuenta de Facebook agregó que con el incremento a los precios de las gasolinas se “reafirma que los priistas de arriba son corruptos y cínicos, mientras que los panistas son corruptos e hipócritas”.

En un video de cuatro minutos que, dijo, dedicó a los inocentes que creen que el PRI y el PAN son distintos, expuso que hay una gran inconformidad por dicho incremento, el cual desatará una carestía y provocará inflación.

“Enrique Peña Nieto juega el papel de verdugo del pueblo”, destacó.

Insistió en que también el PAN es responsable de dicho aumento pues aprobaron la reforma energética y además fue durante el gobierno de Felipe Calderón cuando iniciaron los aumentos a las gasolinas.

Calificó de hipocresía la demanda del presidente del PAN, Ricardo Anaya, quien declaró que es exagerado el aumento y pidió una revisión de los impuestos que se cobran por las gasolinas.

Reiteró que el PRI y el PAN “son lo mismo” y quienes, de esos partidos políticos han levantado la voz para opinar que provocarán un alza de los precios de diversos productos, son “unos oportunistas. Solo falta que Felipe Calderón y su esposa (Margarita Zavala) manifiesten su inconformidad

Peña Nieto recibirá el año nuevo con sus gasolinazos en #Acapulco 

ACAPULCO, Gro., 27 de diciembre de 2016.- El presidente de la República, Enrique Peña Nieto y su familia recibirán el Año Nuevo, en este destino turístico. 

Fuentes de seguridad informaron a Quadratín, que el avión presidencial arribó este lunes de Ciudad de México. Posteriormente Peña Nieto y sus acompañantes se trasladaron a las instalaciones de la Octava Zona Naval, donde se encuentra la casa de descanso presidencial. En 2012, 2013 y 2015, el presidente también recibió el Año Nuevo en Acapulco. 

En 2014, no se supo de su arribo al puerto, pues Guerrero vivía una crisis social por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa


El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://guerrero.quadratin.com.mx/recibira-pena-nieto-ano-nuevo-acapulco/