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Incumplen plazo que les dio AMLO para la entrega de fertilizante

No se cumplió el plazo que dio el presidente Andrés Manuel López Obrador de este 15 de julio los casi 400 mil campesinos registrados en el patrón recibirían el fertilizante para sus tierras.

El delegado único del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, informó que hasta la tarde de ayer ya se había entregado 70% del fertilizante y 90% de vales pero que aún había retrasos con el material restante.

“El 15 de julio no es una fecha fatal; esa fecha se determinó porque ahí comienza la siembra, pero el fertilizante se seguirá entregando hasta que se termine”, afirmó.

Sandoval Ballesteros adjudicó el retraso en la entrega del fertilizante a los constantes bloqueos, tomas de dependencia, saqueo de bodegas y retención de funcionarios por parte de organizaciones sociales y campesinos que exigen desde hace casi dos meses el insumo para el campo.

El funcionario federal explicó que hasta el momento en las regiones norte y Tierra Caliente la entrega del fertilizante está a punto de terminar, mientras que en La Montaña es donde hay más retraso.

Este año fue el primero, desde hace 24, en que el gobierno federal se hace cargo de la compra y distribución del fertilizante.

El gobernador Héctor Astudillo Flores ha señalado que el retraso se debió a la mala planeación del gobierno federal en la logística, pero tampoco se ha observado mucha voluntad del gobierno estatal por ayudar a su distribución al parecer por una pugna personal que existe entre el delegado y el gobernador.

AMLO en el laberinto neoliberal

Por Rafael Lemus.

ACAPULCO — Una buena mañana de marzo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), decretó abolido, de una vez y para siempre, el neoliberalismo en el país. Lamentablemente, la realidad no se disipa por decreto. A siete meses de un gobierno pretendidamente de izquierda, el neoliberalismo persiste, implacable, en el centro. Peor aún: se extiende y adquiere nuevas e inquietantes formas.

Pocos países han experimentado el neoliberalismo con tanta severidad y violencia como México. Desde principios de la década de los ochenta hasta el 1 de diciembre de 2018 —el día en el que AMLO tomó posesión—, todos los gobiernos coincidieron en la ortodoxa aplicación de una serie de medidas de liberalización económica que transformaron radicalmente la configuración socioeconómica del país. Se conocen esas medidas: apertura comercial, desregulación de los mercados financieros, privatización de empresas estatales, flexibilización de las relaciones laborales, reducción del gasto público. Y sus resultados: escaso crecimiento económico, mayor desigualdad de ingresos, nulo abatimiento de la pobreza.

Hoy en día es imposible volver atrás. No hay manera de revertir las transformaciones de los últimos seis sexenios, “desneoliberalizar” la economía y regresar al México —nada idílico— de los años setenta. Tampoco es posible romper súbitamente con los actores, acuerdos y hábitos económicos vigentes sin derribar, en el mismo movimiento, la economía mexicana.

Para salir del laberinto neoliberal y construir las condiciones de una economía distinta es necesario operar desde el interior de la economía neoliberal misma. Se trata de una tarea compleja que requiere, además de tiempo, montones de imaginación política. En un artículo reciente, Joseph Stiglitz anticipaba ya algunas de las prioridades de esa tarea: restaurar el equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y los mercados; mermar la capacidad de las grandes corporaciones; cortar el vínculo entre el poder político y el poder económico.

Ninguna de las políticas económicas de AMLO, hasta ahora, parece particularmente comprometida con esa agenda. Es cierto que de vez en vez el presidente arremete verbalmente contra la oligarquía mexicana y que toma decisiones —como la de cancelar el aeropuerto en Texcoco— que afectan los intereses de algunos empresarios. También es verdad que desde el primer día de su gobierno se ha ocupado de poner en marcha urgentes programas sociales dirigidos sobre todo a jóvenes, indígenas y adultos mayores. No queda claro, sin embargo, que esos programas rebasen el marco de una política social focalizada y asistencialista, ni que esos altercados ocasionales con la iniciativa privada anuncien una nueva dinámica entre el poder político y el económico.

Más bien lo contrario: en vez de acentuar la división entre ambos poderes y transparentar sus transacciones, el gobierno de AMLO se ha rodeado de los empresarios consentidos del viejo régimen, se ha valido de las empresas de estos para avanzar los nuevos programas sociales y ha asignado más del 70 por ciento de los contratos federales sin licitación alguna.

En estos primeros meses de gobierno tampoco hay indicios de una nueva relación entre el capitalismo y las comunidades locales, o entre el capitalismo y el medioambiente, o entre el capitalismo global y el país. Como bien han observado los zapatistas, el gobierno de AMLO se ha mostrado apenas interesado en detonar proyectos económicos comunitarios y casi se ha obsesionado con abrir más terreno a la acumulación de capital a través de megaproyectos industriales y de infraestructura.

Menos interés aún ha mostrado en construir o vigorizar circuitos comerciales que aminoren la dependencia económica de México con Estados Unidos. Atrincherado entre sus fronteras, AMLO no parece tener, de hecho, más estrategia internacional que la de mantener a toda costa el acuerdo comercial con Estados Unidos, incluso si eso supone permitirle a Donald Trump dictar nuestra política migratoria. Igualmente preocupante es, ha sido, la actitud de su gobierno ante el medioambiente, al impulsar proyectos de desarrollo ambientalmente dudosos y apostar por una refinería que pone en riesgo 119 especies.

Pero no es solo que el modelo neoliberal persista: es que su embate contra el Estado ha cobrado nueva fuerza durante estos últimos meses. Los gobiernos anteriores atentaron contra la burocracia y el aparato de protección social con el pretexto de la “eficiencia administrativa”. Este gobierno —siempre dispuesto a justificar sus políticas con narrativas históricas— ha golpeado ciertos sectores del Estado con una coartada juarista: la austeridad republicana. En un primer momento, esa austeridad se batió —justa, necesariamente— contra los privilegios de los altos funcionarios. Poco tiempo después ya se ensañaba con instancias y programas del mismo gobierno que le había dado vida. Opuesto a aumentar y crear nuevos impuestos, el gobierno ha preferido liberar recursos para sus proyectos estelares recortando aquí y allá gastos y programas, ocasionando en el camino miles de despidos y episodios de desabasto. Particularmente dañadas se han visto áreas que el presidente no considera prioritarias: ciencia, tecnología, cultura.

Lo cierto es que no estamos saliendo, al menos no por lo pronto, del laberinto neoliberal. Parecería más bien que estemos entrando en una tercera etapa del neoliberalismo en México.

La primera duró poco más de diez años, de principios de los ochenta a mediados de los noventa, y fue la etapa de construcción y legitimidad del proyecto neoliberal, cuando el proceso de liberalización económica aún generaba consentimiento y esperanza. La segunda arranca en 1994 —tras la crisis económica que estalla a fines de ese año— y se extiende hasta 2018: aquí las políticas neoliberales son aplicadas ya sin el apoyo de la mayoría de los ciudadanos y sin siquiera un relato que consiga legitimarlas. Ahora, con AMLO, podríamos entrar en una nueva y temible etapa en la que el neoliberalismo persiste y se reproduce aun después de que ha sido decretada su muerte.

Hemos visto ya este desolador escenario en otros regímenes que se aseguran posneoliberales y que, en vez de transformar las condiciones de producción y acumulación, solo corrigen ciertos excesos del neoliberalismo. También se ha observado en esos casos que el discurso antineoliberal de sus dirigentes suele servir ante todo para ocultar la continuidad del dominio neoliberal y para proveer de legitimidad a medidas económicas que ya la habían perdido. Justo eso es lo que parece estar ocurriendo hoy en México. Y es una pena: el país necesita mucho más que una simple transformación retórica.

Aún le queda tiempo al gobierno de AMLO para rectificar. Debe hacerlo y colaborar en la tarea más importante de nuestra generación: pensar y construir un futuro más allá del paradigma neoliberal. Hasta ahora marcha en sentido contrario.

* Rafael Lemus es escritor y profesor asistente en California State University, Fresno. Es coeditor de “El futuro es hoy: ideas radicales para México”.

Publicado en NY TIMES

IMSS y Hacienda: Dos renuncias, dos cartas “bomba” para México cortesía de López Obrador

CDMX.- Primero fue Germán y ahora es Carlos. Las dos renuncias al gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador han sido estridentes y también están relacionadas entre sí.

En una carta el 21 de mayo pasado, Germán Martínez acusó recortes y operación de la Secretaría de Hacienda en el Seguro Social. Que funcionarios de esa dependencia operaban sobre sus atribuciones y facultades. Don Germán se fue y regresó a su escaño en el Senado.

En otra carta esta mañana, Carlos Urzúa, titular de Hacienda, acusa lo mismo: Imposición. En este caso, de funcionarios que no saben de la Hacienda Pública, y decisiones sin sustento en materia económica, revelando que las directrices se realizaban “sin tomar en cuenta los efectos” de las mismas.

Ambos documentos llevan un hilo conductor: la denuncia de que las decisiones económicas no están en Hacienda.

En fin, dos cartas públicas, una extensa y otra corta, pero igual de duras, estridentes e incendiarias. Dos cartas “bomba”.

Publicado en El Universal

Por instrucciones de AMLO la Guardia Nacional tendrá en su manos la seguridad de Taxco

– Tiempos de Guerrero.

El repunte de violencia en Taxco ya tocó fibras muy sensibles y es por eso que el gobernador Héctor Astudillo Flores, organizó una reunión emergencia de la Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, en la que se acordó un reforzamiento de la seguridad en la zona.

Acompañado por el alcalde Marcos Efrén Parra Gómez, quien recientemente se declaró incapaz para poner en orden la seguridad en Taxco y de los mandos superiores de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Policía Federal, Policía del Estado, y Fiscalía General del Estado, Astudillo Flores nuevamente revisó la incidencia y el mapeo delictivo del grupo delictivo que encabezan “El Mojarro y la “Familia Zagal” quienes tienen azorada a la región y de los que el propio Astudillo Flores tenía información desde hace unos meses, pero curiosamente ha sido hasta el día de hoy -una vez que la situación se les ha salido de control- cuando han decidido actuar de una manera más enérgica en contra de esta organización criminal.

Desafortunadamente la estrategia del gobernador es muy predecible y ha demostrado ser poco efectiva en el pasado, por ejemplo han decido depurar el C4, revisar y ampliar el número de cámaras de video de vigilancia, así como vigilar el ingreso y salida de la ciudad y las áreas críticas. También acordaron agilizar la integración de las carpetas de investigación y la conformación de una mesa de inteligencia, pero sinceramente esto nunca ha sido la solución ni ha dado muy buenos resultados en el pasado.

Afortunadamente para los taxqueños, lo único esperanzador de esta reunión vino de parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, ya que está vio factible que fuerzas de la Guardia Nacional sean asignados para el municipio de Taxco, así lo confirmó el coronel del 27 Batallón de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Filemón Campillo Castro, quien adelantó que a partir del 30 de junio de este año entrará en vigor la Guardia Nacional en Taxco.

Campillo Castro expresó que la petición no venía del gobierno del Estado, si no que está procedía del gobierno municipal hacia el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien vio con buenos ojos la petición y autorizó enviar inmediatamente a los elementos de la Guardia Nacional para que estos tuvieran en sus manos la seguridad de la sociedad taxqueña y del turismo.

Hay que recordar que en los últimos días se han registrado varios actos de violencia que han repercutido en las actividades de la ciudad, como fue el caso de la suspensión del campeonato nacional de motociclismo extremo urbano enduro.

Por su parte y ya para finalizar la reunión, el gobernador Hector Astudillo prometió resultados en la próximas dos semanas y acordó realizar otra reunión de trabajo de evaluación.

Tiempo al tiempo.

AMLO subastará la ‘Quinta Guerrero’ de Acapulco

“La Presidencia, tenía casa en Acapulco (ahora) tendrán un destino que es la sociedad y comunidades marginadas, yo he renunciado a esos lujos y con la venta de ellos se van a destinar a caminos, puentes, escuelas y hospitales” dijo AMLO.

“Voy a investigar bien lo de la Casa Presidencial en Acapulco, ‘Quinta Guerrero’, porque se va a vender y el dinero va a ser para los pobres de Guerrero”, dijo el mandatario.

Por TG.

El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró la idea de subastar la Quinta Guerrero de Acapulco, mansión a disposición del mandatario del país en turno y su familia, un claro ejemplo del lujo desmesurado y la ostentación de otras administraciones.

Los recursos obtenidos con esta posible venta serían destinados a los municipios más pobres de Guerrero a través del Instituto para ‘Devolverle al Pueblo Lo Robado’.

EL ADIOS DE QUINTA GUERRERO:

Esta mansión se encuentra dentro de las instalaciones de la VIII Región Naval en Acapulco, en el fraccionamiento de Icacos, por lo que podría existir un impedimento legal para su venta y privatización. Habrá que esperar un aviso de presidencia.

Nosotros al querer obtener información sobre los servicios o lujos que tiene este inmueble, nos encontramos que es muy opaca, aunque se sabe que los presidentes que más la usaron fueron Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Twitter @Twittaurino

¿Cómo abastecer a 100 millones de adictos de USA?

Por Jorge O. Rodríguez.

Están formados por 32 estados. Los más extensos son Chihuahua, Sonora, Coahuila y Durango, los tres primeros limitando con USA, como también Baja California, Nuevo León y Tamaulipas.

Las raíces narcos se remontan a algunos cientos de años, con hongos alucinógenos manejados por los jamanes y marihuana. Imperan los sobornos a políticos, policías y la justicia, en niveles municipales, estaduales y nacionales. Se produce cannabis y amapola -adormidera- en Sinaloa, Durango y Chihuahua (el “triángulo dorado”), como también en Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Veracruz. En el 2016 las autoridades reconocieron que había 25 mil hectáreas de amapolas, pero otras fuentes las estiman en más de 60 mil, existiendo también en otros estados. Como ya escribiéramos el 3 de junio, Estados Unidos le robó a México la mitad de su territorio y, como bien dicen los mexicanos, “me vale madres guey, ahorita nos vengamos llenándolos de drogas a los pinche gringos”.

El Partido Revolucionario Institucional gobernó México 71 años. En la presidencia de Carlos Salinas de Gortari –con sus escándalos y los de su hermano-, empezó su declive y se profundizó en la de Ernesto Zedillo. Vicente Fox, del Partido de Acción Nacional, y su correligionario Felipe Calderón (“inventor” para México de la guerra contra el narcotráfico) gobernaron con similares modelos corruptos, profundizando la dependencia de USA. Luego el PRI volvió al gobierno con Enrique Peña Nieto, con financiamientos narcos. A fines del año pasado, llega a la presidencia Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con un espacio de centro izquierda reformista.

Los contrabandistas mexicanos abastecieron a USA de alcohol en su prohibición. Desde siempre, sus adictos recibieron drogas mexicanas, pero todo comenzó a explosionar en las décadas del 60 y 70, con sus epidemias de cocaína, heroína y crack, más los enormes consumos de cannabis.

Como mencionáramos el 3 de junio, la CIA participaba en las exportaciones mexicanas de drogas, pero a partir del asesinato de Enrique Kiky Camarena, la DEA comienza a reemplazarla. El asesinato del agente de la DEA Kiky , fue una operación de miembros de la CIA, junto a Rafael Caro Quinteros, Miguel Angel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, jefes del cartel Guadalajara. Avalada además, por funcionarios y policías corruptos, de la presidencia de Miguel de la Madrid. En 1987 Félix Gallardo, “El Padrino”, ex policía de Sinaloa, convoca en Acapulco a una cumbre de la federación de cárteles, el Guadalajara, tratando de reponerse de la caída de su primo Rafael Caro Quintero (detenido hasta el 2013). Redistribuye el juego narco: la ruta de Tijuana iría a los hermanos Arellano Félix (Francisco, Benjamín y Ramón), y la de ciudad Juárez en Chihuahua iría a Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, y su tío Ernesto Fonseca Carrillo. Por su parte Miguel Caro Quintero, tendría el corredor de Sonora. El control de Matamoros, que más tarde se convertiría en el cártel del Golfo, quedaba en manos de Juan García Ábrego (ciudadano norteamericano, luego “detenido” en Colorado, USA). Joaquín” el Chapo” Guzmán Loera e Ismael “El Mayo” Zambada García, se hacían cargo de las operaciones de la costa del Pacífico, configurando el cártel de Sinaloa.

Félix Gallardo, protegido por autoridades norteamericanas y nacionales, mantuvo el equilibrio narco hasta donde pudo. Se asoció con Pablo Emilio Escobar Gaviria y Gonzalo Rodríguez Gacha en Colombia, gracias al hondureño Ramón Matta Ballesteros, para trasladar la cocaína a Estados Unidos. Las presiones de USA a México se incrementaron y Félix Gallardo fue detenido el 8 de abril de 1989.

En esta parte de la historia, y estando en ciudad Juárez, mirando el muro que luego sería el muro de Donald Trump, recordaba la canción del Indio Solari, que comienza con una voz en off diciendo: “Se está acabando el tequila, se está acabando el tequila…”, y luego nos canta: “Narcocorridos de ciudad Juárez, tonto de mí que allí silbe La Cucaracha… Leen el evangelio según Hitler a la hora de almorzar”. Seguramente el almuerzo, está referido a los narcos y sus socios: se cae el modelo de equilibrio inestable narco, y recrudecen los enfrentamientos entre Sinaloa, Juárez, Tijuana y el Golfo. Surgen nuevas bandas, y comienzan a matarse entre todos salvajemente, disputando el mercado de USA. Se dedican también a trata de personas, robo de combustibles (llamados huachicoleros), ventas de armas, secuestros, extorsiones y todo tipo de delitos. Los bancos de USA muy felices, con los lavados de dineros de los narcos: HSBC, Wachovia, Of América, JP Morgan, Deutsche Bank y City, entre otros.

Martin Barrón, del Instituto de Ciencias Penales, a principios de 2018, estimaba que en México operaban unos 130 grupos criminales (cárteles y células más pequeñas). Actualmente se habla de unos 150 grupos, muchos de estructuras muy ligeras, que operan en zonas específicas y que reemplazan fácilmente a sus jefes cuando son abatidos (y a los pocos que caen presos).

El cártel de Sinaloa tuvo durante varios años un crecimiento fenomenal. Con la segunda caída del “Chapo” Guzmán, al soltarle la mano USA, muchos ingenuos o intencionados empezaron a plantear que el Sinaloa desaparecía. Actualmente, siguen abasteciendo no menos de 150 ciudades norteamericanas. Inundan USA con cocaína colombiana y en menor grado con peruana y boliviana, con sus producciones de heroína y cannabis, con sus drogas sintéticas como anfetaminas y metanfetaminas, fentanilo, cristal, con MDMA (éxtasis o molly), LSD (ácido lisérgico) y otros venenos no tipificados como estupefacientes, demandados por sectores marginales de USA. Abastecen a casi todos los heroinómanos de USA, a pesar que la heroína mexicana es muy menor, en relación a la asiática. Gran parte de los precursores químicos utilizados les llegan de Asia pero otros provienen de USA (como buena parte de los cientos de miles de armas). Los hijos del “Chapo” que quedan vivos y “El Mayo” Zambada, siguen sueltos y dirigiendo el Sinaloa, a pesar de las suculentas recompensas. Y exportan sus productos a más de cincuenta países, en muchos casos con un joint venture con la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, como lo narra el genial escritor Roberto Saviano. En la foto, se puede ver cómo el cártel patrulla el estado. Tienen un infernal aparato de inteligencia, “la KGB de Culiacán”: doy fe que cuando llega un extraño a su estado, durante varios días es seguido y escuchado las 24 horas. Limpia vidrios, vendedores ambulantes, choferes, mozos, empleados de hoteles, son verdaderos espías. Es casi una copia de lo que fuera la KGB de Cali, del cártel de los Rodríguez Orejuela.

También supo tener su importancia el cártel de los Beltran Leyva, de los hermanos Marcos, Alfredo, Carlos y Héctor, alias “El H”. Ocuparon buena parte de Morelos, Guerrero y del estado de México. Edgar Valdez Villarreal, “La Barbie”, nacido en USA y también “en prisión”, fue uno de sus operadores más sanguinarios. En la zona central del país, se destacaron los cárteles el Milenio, La Familia Michoacana y Los Templarios, combatidos por las Autodefensas, creadas por el inconmensurable doctor José Mireles, preso tres años por Peña Nieto.

En la costa del Atlántico, todavía se disputa una sangrienta guerra entre el cártel del Golfo y los Z (su antiguo aparato de seguridad y sicarios, conducido por ex policías). Han teñido de rojo y dejado cabezas cortadas por Cancún, playa del Carmen y toda la Riviera Maya hasta Veracruz. Hace unos años apareció en escena el cártel de Noreste, también por toda esa costa.

El cártel Jalisco, llamado Nueva Generación en homenaje al de Guadalajara, viene realizando un crecimiento feroz. Tal como se puede ver en la fotografía, acostumbran a grandes muestras teatrales, colgando “mantas” (enormes carteles) con sus amenazas, y con sus conferencias de prensa. Muchos dicen que la DEA cambió de novio, por eso su notable crecimiento. Como nos cuenta el “Chaparrito” de Culiacán: “Me vale madres, la chingada de la DEA, aquí no deja ni que crezca la hierba, sino quiere”. El día 1 de mayo de 2015 fue detenido su líder Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, por la marina mexicana. En esta comedia de la guerra contra las drogas, su detención duró unas dos horas. Cuentan los amigos mexicanos que uno de sus distinguidos operadores es Enrique Santos Carrió, hijo de la diputada nacional argentina “Lilita” Carrió. Aparentemente “El Chamaco” está procesado en cinco causas penales, algunas por narcotráfico y otras por lavados de dinero, tal como ya publicamos. Hasta el momento no pudieron comprobarse transferencias de sus dineros a la benemérita diputada. Hasta el momento. El niñito es “yo me manejo bien con todo el mundo”: es amigo de los del Cartel Jalisco Nueva Generación.

Según la revista Rolling Stone, el cartel de Jalisco tiene presencia en 22 estados mexicanos, contra 13 de Sinaloa, aunque ese análisis puede estar algo contaminado, teniendo en cuenta que presentaron a “Mencho”, casi como si fuera un rock star. El Jalisco libró por varios años una demencial guerra contra el Sinaloa, en su territorio y sin poder desalojarlos, quedando cabezas cortadas y cuerpos mutilados por todos lados. Jalisco también inició una campaña de ataques, en contra de las autodefensas de Michoacán, e intentaron desalojar a otros grupos en la zona sur por ambas costas.

Luego de doce años de la farsa de la guerra contra las drogas, y con mucho más de 200 mil asesinatos, con muchas desapariciones forzadas no denunciadas, con la aparición continua de fosas comunes, todo ha sido un fracaso. En su momento se estimaron más de 220 mil los efectivos de las fuerzas armadas y 60.500 de la policía federal que participaban en la “guerra”, sumados a un número incalculable de policías municipales y estaduales, con lo cual podría duplicarse esa cifra. El presidente López Obrador determinó, en enero de este año, que se había terminado esa farsa perversa, intentando retirar a marina, ejército y policía federal, creando una guardia nacional (como freno a la inmensa corrupción, de todas las policías y de sus fuerzas armadas). Sus funcionarios están abocados a analizar la posible descriminalización de los cultivos de cannabis y amapolas.

Los niveles de drogadicción en México son bastante bajos: distintas ONG lo estiman entre un 3 y 5 por ciento de la población. Hace un par de años, se calculaba que la exportación de drogas a USA, era de unos 33 mil millones de dólares anuales. Algunas fuentes hablan del doble de esa cifra, en tanto otras afirman que es mucho mayor. Teniendo en cuenta que las exportaciones mexicanas superan los 420 mil millones de dólares, las drogas representarían entre un 15 o 25 por ciento adicional a las mismas, un verdadero infierno, del que no quiere ser obviamente reconocido por nadie.

Hace unos años, varios medios mencionaban que el negocio narco ocupa 4 millones de personas. Distintas ONG plantean que esa cifra debe multiplicarse por cinco o más, sumando empleos directos e indirectos: entre 20 y 24 millones, sobre un total de 130 millones de habitantes. Lo cual resulta entendible, considerando las zonas de cultivos y elaboración socialmente marginales, en las cuales el estado es un eterno ausente y el narco genera empleos, da educación y aporta un mínimo de salud a esos territorios, tal como ocurre en casi toda Latinoamérica. “La pobreza es el caldo de cultivo para la mano de obra del narco”, escribía el gran periodista asesinado Javier Valdez. ¿Qué pasaría si se cayeran las decenas de miles de millones de dólares anuales de venta de drogas? ¿De qué vivirían los millones de pobres que emplean los narcos? ¿Qué haría USA con sus más de 100 millones de adictos? ¿Podrá López Obrador, inserto en medio de un narco estado, aplicar otro tipo de políticas? Son todas preguntas sin respuestas, pero en unos meses más, tal vez veamos una nueva farsa.

Los zapatistas se rebelaron en enero 1994 en Chiapas, y continúan con su organización social y comunitaria en los territorios de Los Altos y la Selva Lacandona. Mantienen sus formas de gobierno, con sus autodefensas de grupos narcos y paramilitares vinculados a terratenientes. A 25 años del levantamiento, dejaron en claro que “el presidente es un mañoso, un mentiroso, no permitiremos que por nuestro territorio pasen sus proyectos de destrucción”. Las etnias tzotziles, tzeltales, tojolabales, choles, zoques y mames, siempre aclararon que no les interesaba la toma del poder, que querían vivir en paz en sus tierras, con salud, educación y vivienda. Con su ejemplo, alumbraron en buena medida a “guardianes indígenas” en Guerrero, Sonora, Michoacán, Jalisco, Oaxaca y muchas partes más. Pero sobre todo, el zapatismo demostró que aunque sea muy difícil, otro México es posible, muy diferente a este narco estado. (www.REALPOLITIK.com.ar)

Plantea López Obrador que consulta sobre revocación de mandato se adelante

El Presidente López Obrador planteó que la consulta sobre revocación de mandato se adelante para el domingo 21 de marzo del 2021.

Esto luego que la Oposición criticara la propuesta del Ejecutivo de que el ejercicio se realice el mismo día de las elecciones intermedias.

Desde Palacio Nacional, el Mandatario dijo que su propuesta está enfocada a que no se gaste más.

“Estoy haciendo la propuesta de que sea el mismo día para no gastar, para que se entregue una boleta más y se pregunte quieres que continúe el Presidente o que renuncie, para no hacer un doble gasto, pero ellos sostienen que esto tiene un propósito político electoral y que va a significar sumar simpatías y que va a favorecer a un partido, al que yo pertenezco”, comentó.

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AMLO subastará casas del narco; todo el dinero irá a municipios de #Guerrero

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) indicó que el próximo domingo habrá otra subasta a martillo, ahora de terrenos, casas, residencias y otros inmuebles, incautados al narcotráfico y a funcionarios corruptos. Los recursos obtenidos se destinarán a los municipios con mayor marginación de Guerrero.

“Será a las 12 del día en el Centro Cultural Los Pinos, tiene el mismo mecanismo, se compran las bases, cuesta 100 pesos participar”, dijo Ricardo Rodríguez Vargas, coordinador del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado.

Habrá una segunda subasta, cuyos recursos serán repartidos de la siguiente forma: al Poder Judicial y a la Atención a Víctimas.

Entre otros bienes, en estas subastas se pondrán a la venta, entre otros, los siguientes:

-Rancho Los Tres García, cerca de 32 millones de pesos.

-Un rancho en Sinaloa.

-Casa en Los Cabos por 15 mdp.

-Casa Isla Dorada en Cancún por 9.7 mdp.

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