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Guerrero el estado menos pacifico; por cuarto año ocupa el último lugar a nivel nacional

Ni paz ni orden en el gobierno de Hector Astudillo.

Guerrero es el estado menos pacífico del país, de acuerdo con el Índice de Paz México 2017, que fue presentado ayer.

Por cuarto año consecutivo, la entidad gobernada por el priista Héctor Astudillo ocupa el último lugar nacional en ese rubro.

“La paz en Guerrero sigue deteriorándose”, advierte el documento elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), con base en la metodología del Índice de Paz Global.

“Cayó de la posición 30 en 2011 a la última en 2013, donde ha permanecido desde entonces”, abunda.

El Índice señala que durante 2016 Guerrero alcanzó una tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes de 61.6, con lo que prácticamente igualó los niveles de la llamada guerra contra el narcotráfico.

Guerrero tuvo una calificación general de 3.9 en escala de 1 a 5, donde 1 representa el mayor nivel de paz y 5 el menor nivel.

En contraste, los estados con mayor nivel de paz son Yucatán, que tuvo una calificación de 1.2, Nayarit, Tlaxcala, Hidalgo, Coahuila, Chiapas, Campeche y Querétaro.

Con información de Reforma.

“Los Tequileros” imponen su ley en Guerrero

La ley en Guerrero sigue siendo violada por la delincuencia.

En Guerrero la ley nos da la impresión de que esta arrodillada ante el brazo del narcotrafico del “Tequilero”, prueba de esto fue que al menos 30 hombres armados con rifles de asalto AK-47 yR-15 irrumpieron en la agencia del ministerio público de Arcelia, en Guerrero, y se llevaron a tres presuntos integrantes de su grupo Los Tequileros, que habían sido detenidos horas antes por elementos del Ejército en San Miguel Totolapan.

El vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez, confirmó que cerca de las 22 horas del lunes, el grupo armado entró en las instalaciones que resguardaban seis policías ministeriales y sometieron al personal de la Fiscalía General del Estado de donde sustrajeron a los tres hombres.

El vocero informó que los tres integrantes de la banda que dirige Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, habían sido detenidos por militares en San Miguel Totolapan, en la Tierra Caliente.

Según las autoridades, El Tequilero está detrás de varios secuestros masivos y de la violencia en la zona de Tierra Caliente.

El 15 de febrero pasado, el fiscal Xavier Olea aseguró que desde hace dos meses, federales y estatales intensificaron los operativos para capturar al capo; sin embargo, la protección que le brindan algunas comunidades, por temor a las represalias, se los ha impedido dijo el fiscal.

Alcalde Priísta de Pilcaya Guerrero con Aston Martin ¿Narco y Corrupto? o posiblemente las dos cosas


TG.

El vehículo Aston Martin DB11 que se accidentó esta madrugada en Viaducto Río Becerra, en la colonia San Pedro de los Pinos de la Ciudad de México, pertenecería al edil de Pilcaya, Guerrero, un municipio de 11 mil 558 habitantes.  

Aunque las autoridades no revelaron el nombre del conductor y dueño del vehículo, cuyo valor supera los 4 milllones de pesos, sí confirmaron que el auto pertenece al ayuntamiento, y seguramente en Picaya la mayoría de empleados de la presidencia municipal no conducen un Aston Martin. 

Por su parte, Darío Alvarado, periodista de Morelos, posteó en su cuenta de Twitter que en el Aston Martin viajaba Ellery Guadalupe Figueroa Macedo, alcalde de Pilcaya. 

Los primeros reportes indican que a menos de 15 días de haber sacado de la agencia su automóvil valuado en más de cuatro millones 500 mil pesos, el conductor de un Aston Martin DB11 se estrelló casi a la incorporación con la calle 11, de la colonia San Pedro de los Pinos.

En el accidente en el que estuvo también involucrado un auto compacto Fiat, no se registraron personas lesionadas. Aparentemente el percance se originó debido al exceso de velocidad con el que era conducido el auto deportivo.

El conductor responsable abandonó el lugar del accidente, pero dejó a sus escoltas para que se encargaran de pagar los daños junto con su asegurador. 

Si no pertenece al edil, entonces tendrá que explicar por qué la documentación, sí. 

Con información del Excélsior.
 

Acapulco y Chilpancingo, entre las cinco ciudades más violentas del mundo nuevamente 

Astudillo y Velázquez: Demagogia y nulas acciones.


Un estudio publicado en The Economist ubica a las ciudades guerrerenses en el segundo y quinto escaño de las 50 ciudades más sangrientas del planeta.

TG.

Acapulco, Guerrero, es ya la segunda ciudad más violenta del planeta, sólo detrás de San Salvador, según un estudio reciente del Instituto Igarapé publicado por la revista británica The Economist, aunque Chilpancingo no se queda muy atrás.

“Acapulco, un balneario en la costa del Pacífico mexicano, registró 108 homicidios por cada 100 mil personas el año pasado, colocándolo en segundo lugar detrás de San Salvador. Eso refleja la tendencia nacional: la tasa global de México aumentó de 14,1 asesinatos por cada 100 mil personas a 17”, advierte la publicación.

“Esa cifra es casi igual al anterior pico violento de las guerras de drogas en México, en 2011. Como resultado, seis ciudades mexicanas se encuentran entre las primeras 50, tres más que un año antes. Y no hay evidencia de una inversión en 2017. El número de asesinatos en México durante los dos primeros meses de 2017 es el más alto de enero y febrero desde que comenzaron los registros”, agrega.

Además de Acapulco, otras cinco ciudades mexicanas se encuentran entre las 50 más peligrosas del mundo, incluyendo a Chilpancingo, Ciudad Victoria y Tijuana, aunque las urbes restantes no fueron mencionadas.

De este modo, México se mantiene como uno de los países más violentos del mundo, luego de subir algunos puestos en comparación al año previo, 2015, cuando Acapulco, que también aparecía como la ciudad más violenta del país, se ubicó en el cuarto lugar a nivel mundial.

Cuarenta y tres de las 50 ciudades más violentas del mundo se encuentran en América Latina, la región más peligrosa del orbe.

En este sentido, la ciudad de San Salvador (El Salvador) se mantuvo en el primer lugar, como la ciudad más sangrienta del mundo, seguida de Acapulco, San Pedro Sula (Honduras), Soyapango (El Salvador) y Chilpancingo.

En la lista también aparecen ciudades como Tegucigalpa (Honduras), Marabá (Brasil), Ciudad de Guatemala y Cape Town (Sudáfrica).

¿Pero a qué se debe que América Latina sea la región sin guerra declarada más violenta del planeta? La respuesta, de acuerdo con el estudio, puede resumirse en una palabra: cocaína.

“La cocaína se cultiva principalmente en América del Sur y es vendida al mercado más grande del mundo, Estados Unidos, a través de Centroamérica y el Caribe. Las rutas terrestres se originan principalmente en Colombia, y pasan por las pequeñas naciones de El Salvador, Honduras y Guatemala antes de atravesar México. No es de extrañar, pues, que América Latina siga siendo la región más violenta del mundo que no esté en guerra”, señala The Economist.

Fuente: HUFFIGTONPOST

Se fue el tianguis y regresamos a lo mismo; vandalizan la escultura de Juan Ga en #Acapulco 

La escultura de Juan Ga ya fue vandalizada en Acapulco. No duro ni una semana intacta.
 

Se acabo el tianguis y todo regreso a la normalidad

Por El Marqués de Puerto Marqués.

Ayer por la tarde este bardo porteño se daba una vuelta por la ciudad, aprovechando el agradable clima que nos trajo el mes de abril y me lancé rumbo a la zona de “sinfonía del mar”, solo para comprobar que las autoridades municipales no tienen remedio.

Me detuve en el anfiteatro y observe que a tan solo una semana de haberse inaugurado la escultura de Juan Gabriel, esta ya fue vandalizada. 

Ademas de que el anfiteatro que apenas hace una semana habia sido pintado y acondicionado para una gran ceremonia en donde asistió el buenazo del gobernador entre otras personalidades, luce nuevamente sucio y con olor a orines.

¡Y como no va a estar sucio y Juan Ga vandalizado! Si no hay en todo sinfonía del mar un solo policía turístico en la zona.

La verdad fue muy triste llegar y observar que a las cinco de la tarde dos o tres grupitos de menores de edad ingerían bebidas alcohólicas con musica banda a todo volumen, gritando cualquier cantidad de vulgaridades, mientras algunos turistas en familia con sus pequeños hijos, se acercaban tímidamente a tomarse unas fotos, pero: ¿Donde están las autoridades? ¿porqué dar esa pesima imagen a los turistas? ¿dónde estan los encargados de Zonatur y porque su coordinador Jesús Rangel despues de un año sigue haciendo como que trabaja?  

Es increíble que sigan permitiendo que esa zona turística a plena luz del día siga siendo una cantinota pública.

Para colmo no hay seguridad ni cámaras, ni tampoco un módulo cercano de la policía turística que mal dirige Manuel Sonduk, por eso la escultura recien inaugurada del cantautor Alberto Aguilar alías “Juan Ga” ya fue vandalizada. Por el momento empezaron por quitarle los flecos a su chamarra y en una de esas a ver si no le vuelan la cabeza, como hicieron con la tristemente célebre escultura de la sirena gorda en los oscuros tiempos de Felix Salgado.

Es una pena que la gente local en Acapulco no cuide los espacios públicos que se remodelan con el afán de recuperar una pequeña parte de lo que alguna vez fue nuestro puerto, pero como dicen: no hay peor enemigo para Acapulco, que un acapulqueño. 

Y esto de los enemigos de Acapulco lo pude comprobar el viernes pasado por la noche por la nueva y bella remodelada plaza Costa Rica, que por eso de las diez de la noche lucia abarrotada ¡pero de basura! quitandole todo el resplandor y brillo que tiene este bello corredor que apenas fue reinaugurado hace una semana por el aprendiz de Alcalde de Acapulco.

Ante el triste panorama salí corriendo de sinfonía del mar y mientras me dirigía rumbo a su humilde chalet, me preguntaba la pregunta  del millón de euros: ¿Dónde están las autoridades? 

Y como un milagro guadalupano mi reclamo fue atendido desde las alturas, porque en ese momento observe bajarse de una lujosa y nuevecita camioneta negra de la marca GMS al aprendiz de alcalde, Evodio Velázquez, que a toda velocidad ingreso al resturante Texas Ribs con un ejército de colaboradores, en donde su bien intencionado servidor supuso que la comilona sería para atender los “reclamos de la ciudadanía” y ver que carajos se esta haciendo en las oficinas de Zonatur,  porque hay que decirlo hasta este momento esa oficina es uno de los muchos negritos en el arroz de la actual administración del aprendiz de Alcalde.

Y ya para rematar ante todo el relajo obsevado, invoque nuevamente al cielo y solicité un último favor: Que nos dejen el tianguis ¡pero pa’ todo el año! porque solo asi se ponen a trabajar estos canijos.

Abur.

Twitter @TiemposGro

La escultura antes de ser vandalizada. En un principio, la obra iba a ser llamada “Abrázame” e iba a estar ubicada en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos. Sin embargo, cuando se determinó que finalmente el sureño municipio de Acapulco sería su destino, el nombre de la obra cambió a “Amor eterno”, como uno de los temas más conocidos del cantante.

OJO POR OJO: Hay que quitarle Acapulco a la delincuencia

Los herederos de Morelos en la actualidad…

Por El Marqués de Puerto Marqués.

Para Adri Venegas (DEP).

Tenemos que arrebatarle el puerto de Acapulco a la delincuencia exactamente como alguna vez lo hizo José María Morelos contra el gobierno español durante la guerra de la Independencia.

Claro, era otra época, otros ideales y seguramente se hablaba de política con la verdad por delante y no como lo hacen ahora nuestros políticos en las redes sociales con tenis multicolores, barrigas prominentes, distanciados del pueblo y con la demagogia por delante.

Dos claros ejemplos de ello son el gobernador Hector Astudillo y el aprendiz de alcalde de Acapulco, a quienes de plano les tiemblan las piernas cada vez que se habla de violencia en Acapulco.  

Pero como no hablar mal de nuestra ciudad si cada semana se escuchan historias macabras, como la reciente muerte de la joven Adri Venegas que nos ha llenado de indignación y al mismo tiempo de impotencia por la pasividad y la falta de coraje que demuestran nuestras autoridades para enfrentar a la delincuencia.

Por esta y muchas otras vidas inocentes perdidas en esta guerra, ya es momento de tomar Acapulco justo como lo hizo Morelos cuando dio la orden de que se ejecutara el asalto final al puerto un 12 de abril de 1813  en un combate que se extendió a lo largo del día, pero en donde al final las fuerzas españolas se refugiaron en el Fuerte de San Diego, hasta agosto del mismo año, cuando se firmó un tratado de rendición entre José María Morelos y Pedro Vélez, defensor realista de la plaza de Acapulco

Tenemos que recuperar Acapulco otra vez -ojo por ojo, diente por diente- y quitarselo a la delincuencia con la misma fuerza con la que ellos nos atacan, pero creo que al igual que usted estimado lector, sabemos que eso no será suficiente para conseguir el objetivo final. 

Tambien hay que quitar en las urnas y en las calles al mal gobierno que actualmente nos gobierna, solo asi acabaremos con la delincuencia y la corrupción en Acapulco.

Yo ya me canse de ver como nos atemorizan, nos roban y nos matan, mientras unos políticos corruptos juegan con nuestro futuro vendiendoles “la plaza” a un grupo de delincuentes… ¿y Usted no?

Abur 

Twitter @TiempoGro

La guerra sucia en Guerrero en los 70s

Lucio Cabañas.

Por José Antonio Román.

Durante la llamada guerra sucia de los años 70, se tienen documentados alrededor de 600 desapariciones forzadas, tan solo en el estado de Guerrero, donde el gobierno ejerció una “represión indiscriminada” contra las bases de apoyo de la guerrilla y la población civil en general.

Hubo un “estado de excepción”, la comisión de crímenes de lesa humanidad, e incluso se tienen documentados “15 crímenes de guerra”. Todo, en medio de una “impunidad crónica” que llega todavía a nuestros días.

Para las profesoras-investigadoras Claudia Rangel Lozano, de la Universidad Autónoma del Estado de Guerrero (UAEG), y Evangelina Sánchez Serrano, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), además de Florencia Ruiz Mendoza, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY, por sus siglas en inglés), el término de guerra sucia, acuñado en Argentina, se trasladó a nuestro país de manera errónea.

Desde su visión, las especialistas en el tema, lo ocurrido en México entre los años 1968 y 1975 fue, en términos de rigurosidad teórica, un “terrorismo de Estado”.

En el libro México en los Setenta. ¿Guerra sucia o terrorismo de Estado?, las investigadoras hacen un intenso y amplio trabajo por “recuperar la memoria histórica” de lo ocurrido esos años en el estado de Guerrero, particularmente en Atoyac de Álvarez, municipio de la Costa Grande de esa entidad. Se recogen testimonios de los familiares de quienes fueron víctimas de desaparición forzadas por el Ejército y las fuerzas federales y de las “atrocidades” que vivió la población civil durante esa época de represión.

La población civil, relatan y documentan en el libro recién editado, fueron sometidos a una “represión indiscriminada y sistemática”, donde prevalecieron actos de tortura, ejecuciones arbitrarias, cárceles clandestinas, “casas de seguridad” a lo largo de la sierra, cercos militares y los salvoconductos para que la población pudiera ir de una comunidad a otra o dirigirse a sus parcelas a sembrar, así como detenciones ilegales y eventualmente desapariciones.

Además, los pobladores vivieron cosas terribles como las “aldeas vietnamitas”, una táctica contrainsurgente utilizada por Estados Unidos en el sudeste asiático, y aplicado aquí por el Ejército mexicano, que consistía en bombardear poblados enteros, donde el gobierno creía que se ocultaban los guerrilleros de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez. “Todo esto ocurrió, está en documentos oficiales y testimonios. No estamos inventando nada”, señala Evangelina Sánchez.

Claudia Rangel, quien desde hace 25 años vive en el estado de Guerrero, señala que en los testimonios recogidos, tanto de los familiares de las víctimas como de los sobrevivientes, narran que fueron militares los que se los llevaron, unos al Campo Militar número Uno, en la Ciudad de México, otros a la base aérea de Acapulco, otros más a las “casas de seguridad” que el Ejército tenía a lo largo de la sierra.

Explica que al llevar a los detenidos a cárceles clandestinas, la gente fue sustraída del ámbito jurídico, sin ningún derecho para ser procesados bajo la ley en caso de que se les pudiera comprobar algún delito. “No tenían esa oportunidad, por lo que se puede afirmar que había un estado de excepción, cuando menos ese territorio de Atoyac”, señala la investigadora Rangel.

Insistió en que lo ocurrido durante esos años, no fue una guerra sucia, sino un “terrorismo de Estado” y un “estado de excepción”, porque nunca se trató de dos fuerzas equiparables, ni en adiestramiento ni logística militar. “Los combatientes de Lucio Cabañas, en sus mejores momentos eran unos cien, mientras que el gobierno envío a 27 mil efectivos militares a la sierra. Eso no fue una guerra sucia, porque además se fueron directamente contra la población civil, contra las bases de apoyo de la guerrilla”, dijo.

De manera particular, la investigadora Evangelina Sánchez narra lo ocurrido en la comunidad de “El Quemado”, también en Atoyac de Álvarez, zona que era el paso obligado del grupo guerrillero hacia la sierra. Por ello, el Ejército mexicano sustrajo a todos los pobladores hombres, mayores de 15 años hasta los de edad avanzada -una investigación universitaria señala que fueron casi cien personas-, y los recluyeron en cárceles clandestinas, sometidos a “torturas inenarrables”. Pero al cabo del tiempo los dejaron salir.

Este es un ejemplo evidente, añade la especialista, de que se quería dar un “castigo ejemplar” a los habitantes de ese lugar, pero también que sirviera de advertencia a otras comunidades para que no apoyaran a los grupos guerrilleros, pues eventualmente se pensaba que ellos, los hombres y muchas comunidades, eran simpatizantes de la guerrilla o formaban parte de ella.

Y es que, añade Claudia Rangel, los testimonios recabados de los sobrevivientes son “verdaderamente aterradores”, pues eran sometidos a una tremenda tortura, no sólo sicológica, violencia física y sexual. “No hay palabras para describir las atrocidades cometidas, las palabras son insuficientes. Eso evidencia también que se trató de un terrorismo de Estado”, señala.

En tanto, Florencia Ruiz Mendoza, quien también fue investigadora en la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp), y tuvo acceso a documentación de archivos oficiales, destacó que fueron 800 los casos de desaparición forzada documentados por esta instancia, 600 de los cuales ocurrieron en Guerrero. Estas cifras concuerdan con las señaladas por la Asociación de Familiares Detenidos Desaparecidos de México.

Pero identifica que el año más álgido de estas desapariciones en Atoyac de Álvarez fue 1974, tras el secuestro y liberación de Rubén Figueroa Figueroa, entonces candidato al gobierno de Guerrero, por el Partido de los Pobres, liderado por Lucio Cabañas.

Incluso, señala que la Fiscalía Especial pudo documentar “15 crímenes de guerra”, con pruebas y documentos oficiales, “donde el Estado está directamente involucrado en estas acciones de lesa humanidad”.

En la entrevista, la Florencia Ruiz explicó que la Fiscalía tuvo acceso a dos acervos que estaban en el Archivo General de la Nación, que el entonces presidente Vicente Fox desclasificó, pero que ahora, otra vez, no están disponibles a consulta. Uno, de la extinta Dirección Federal de Seguridad, y el otro de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Revela que hay reportes oficiales con nombres de personas detenidas y sometidas a “exhaustivos interrogatorios”, es decir, que fueron sometidos a tortura. “Hay fotografías de personas con terribles huellas de tortura, hay fichas dactiloscópicas de personas que hoy están en la lista de desaparecidos. Además, se detectaron cientos de radiogramas militares, que aunque escuetos y en clave, hoy sabemos de que se trataba, a que se referían. Todo era informado al secretario de la Defensa Nacional”.

La investigadora de la Universidad de la Ciudad de Nueva York señaló que hay algunas claves y lenguaje utilizado en aquellos radiogramas militares encontrados en los archivos, los cuales hacen pensar también en el presente.

De manera concreta, recuerda que a las personas detenidas en los retenes militares eran identificadas con la palabra “paquete”. Esta es la misma palabra contenida en el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), en referencia a las declaraciones de integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos, pues cuando reciben a los estudiantes desaparecidos de la normal de Ayotzinapa los identifican también como “paquetes”, “tecnicismo” utilizado por los militares desde aquella época de represión.

Las tres investigadoras lamentan la incapacidad y fuerte resistencia de los gobiernos y del Estado mexicano mismo para reconocer lo ocurrido en esa época, como lo han hecho otros países. Aquí se intentó hacer con Fiscalía de Delitos del Pasado, en época de Fox, pero se fracasó. Tampoco hubo una Comisión de la Verdad.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) realizó una investigación entre 1990 y 1992, durante la gestión del ombudsmanJorge Carpizo, pero sin explicación alguna se dio a conocer casi 10 años después, en 2001. Sin embargo, en ese informe se hablan solo de 207 desaparecidos, algunos de ellos muertos en enfrentamientos con militares.

Después vino la Fiscalía Especial, que reportó 800 desapariciones a nivel nacional, pero el informe y las cifras quedaron “sepultadas”, y el Estado mexicano se ha quedado con las cifras y el informe de la CNDH.

Para Claudia Rangel la grave crisis de derechos humanos que vive actualmente el país es, en parte, consecuencia de que este tema de lo ocurrido en los 70 no fue atendido por el Estado, por la sociedad mexicana en su conjunto. “Esto significó mantenerlo en la impunidad, una impunidad que ya es crónica”.

René, el nuevo huracán en Guerrero

Por Carlos Loret de Mola – El Universal

René Juárez ya ocupa la poderosa Subsecretaría de Gobierno en la dependencia que encabeza Miguel Ángel Osorio Chong.

Ganó la carrera a Ismael Hernández Deras, Blanca Alcalá y María de los Ángeles Fromow quienes, como le adelanté en estasHistorias de Reportero, llegaron a la lista final de nominados a ocupar el cargo que dejó hace un mes Luis Miranda, ahora secretario de Desarrollo Social.

René Juárez Cisneros fue el primer gobernador de Guerrero que no pudo lograr que su partido continuara en el poder: en 2005, el PRI fue vencido por el PRD. Tras esa elección, trascendió que Juárez pactó con el que sería su sucesor, el perredista Zeferino Torreblanca. ¿A costa de quién? Del candidato del PRI… Héctor Astudillo Flores.

Qué vueltas da la ruleta de la política. Una década después, Astudillo la volvió a intentar y la ganó. Es hoy el mandatario guerrerense. Y lo que se sabe en ese convulso estado es que, para lograrlo, Astudillo se alió con los grupos políticos priístas de René Juárez y Manuel Añorve. Primero, para casi extinguir al grupo del también ex mandatario tricolor, Rubén Figueroa; y después, para arrebatarle el estado al PRD, que “gobernaba” a través del ex priísta Ángel Aguirre.

La estrategia funcionó: Astudillo se hizo de la candidatura, Figueroa quedó arrinconado y Aguirre dejó el gobierno antes de lo previsto debido a la crisis de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Camino despejado, Astudillo venció en la elección y supo repartir a sus aliados. René Juárez, que se mantenía como jefe de un discreto grupo local, logró controlar posiciones claves en el nuevo gobierno: son sus cercanos el secretario de Finanzas, la de Desarrollo Social, el del Sistema Estatal de Seguridad Pública y hasta el combativo delegado de Sedatu, quien ha denunciado que el gobierno federal, de su propio partido, malconstruyó viviendas para los damnificados de los meteoros Ingrid y Manuel en 2013.

Ahora que despacha de número dos en la Secretaría de Gobernación, René Juárez fortalece su posición en Guerrero. Su sólo nombramiento va a ser un huracán en su tierra. Sin embargo, tendrá muchos platos en su mesa, muchas crisis que resolver que le dejarán poco tiempo para mirar a su estado.

SACIAMORBOS. René Juárez pidió licencia al Senado antier. Su suplente es el presidente municipal en funciones de Iguala, Guerrero, a donde han llegado millones de pesos de presupuesto para intentar mitigar los efectos del caso Ayotzinapa. ¿Querrá irse de ahí? Porque si no lo hace, el PRI perdería un senador en su bancada.

historiasreportero@gmail.com

Publicado en El Universal.