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Los Escándalos de Angelica Rivera


Compras fastuosas, tráfico de influencias, manejos extraños en la iglesia, la política y las finanzas, Angélica Rivera, más que la esposa de Peña Nieto, es su verdugo

Por Fabiola Rocha – Regeneración.

09 de agosto de 2016.- Desde que Angélica Rivera y Enrique Peña Nieto empezaron a salir, los escándalos no dejaron de perseguirlos, notas de tráfico de influencias, conflicto de intereses, enriquecimiento ilícito, vestidos caros y hasta bodas falsas son algunos de los escándalos políticos de la “Gaviota” y su gavilán.

Antes de convertirse en Primera Dama, Angélica Rivera ya era muy popular, inmediatamente después de hacer su telenovela Destilando Amor, en la que compartió créditos con Eduardo Yañez, se convirtió en la imagen del Estado de México para hacer promoción de los logros de la administración de Peña Nieto, quien entonces era gobernador del Estado de México.

Ni en aquel entonces ni ahora se han hecho públicos los recursos que la actriz recibió por ese trabajo, pero tiempo después, cuando el escándalo de la Casa Blanca, ella sugirió que la propia casa era producto de varios trabajos que había hecho, entre ellos, el que realizó para la demarcación.

“Fui actriz y conductora y además realicé diferentes campañas de publicidad, con las cuales he recibido los pagos producto de mi trabajo”, dijo en el mensaje que difundió por las redes.

Pero volvamos a las cronología; luego de la campaña, se les empezó a ver juntos por aquí y por allá, acrecentando los rumores de que se habían convertido en pareja. Pero no fue sino hasta noviembre de 2008 cuando Peña Nieto reveló en el programa Shalalá que tenía una relación con la actriz.

“Sí, sí estoy saliendo con ella”, dijo el entonces ex gobernador del Estado de México.

“Somos novios, sí”.

Inmediatamente los medios del corazón se lanzaron a la pareja, queriendo saber más sobre ellos, y en junio de 2009, Rivera otorgó una entrevista a la revista Quien donde reveló los detalles del romance. Para entonces ya había pedido la anulación de su matrimonio con José Alberto Castro, su anterior esposo.

Entonces fue la hermana del “Güero” Castro, Verónica Castro, quien puso en duda los argumentos que la Rivera utilizó para anular su boda con el productor de televisión.

“Qué bueno que todo el mundo sea feliz, pero vamos a ser claros: ¿ahora resulta que mi hermano y Angélica se casaron de mentira?”, dijo para la revista Hola de julio de 2009.

“¿Ahora resulta que somos una bola de idiotas los que estuvimos aquel día? ¿En qué, en una función de payasos o de circo…? A lo mejor, todo se arregla con dinero o con una relación buena con el posible futuro presidente de México…”

Después de la fabulosa boda en el Estado de México, la actriz se vio obligada a renunciar su carrera de actuación para no afectar los intereses políticos de su reluciente marido.

“Rescindí mi contrato con Televisa hace cinco meses. Estoy muy agradecida con la empresa que me dejó trabajar por más de 20 años”, dijo la actriz para Quien.

“Decidí retirarme para dedicarme a esta gran responsabilidad al lado de él: dedicarme a mi casa, a mis hijos”.

Y vaya que supo estar en su casa, pues apenas cuatro meses después de convertirse en la Primera Dama, en mayo de 2013, la revista Hola, hizo una entrevista a la actriz en la que presentaba “su casa” en la intimidad; el reportaje, llamado “Angélica Rivera, la Primera Dama, en la intimidad”, mostraba a la ex actriz en una lujosa propiedad en la que irían a vivir después de los Pinos.

El reportaje mostraba un poco de la relación de Rivera con sus hijos, su esposo y su casa.

“En nuestra casa llevamos una vida de los más normal posible. Les he hecho saber que Los Pinos nos será prestado sólo por seis años y que su verdadera casa, su hogar, es ésta donde hemos hecho este reportaje…”, dijo para la publicación.

Seis meses más tarde, el 9 de noviembre de 2014, el grupo de Aristegui Noticias dio uno de sus golpes noticiosos más fuertes, la publicación del reportaje “La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto (Investigación Especial)”, mismo que delató la relación entre el grupo Higa, principal beneficiario del gobierno del Estado de México mientras Peña Nieto fue gobernador y la pareja presidencial, relación que vislumbraba un conflicto de intereses con la aceptación de la casa.

Pero la cosa no paró ahí, ese mismo mes, el 11 de noviembre, se destapó que Angélica Rivera habría contratado a un famoso maquillista, mejor conocido como el “maquillista de las estrellas”, Alfonso Waithsman, para que la acompañara en un viaje presidencial a China.

“China… allá voy”, publicó en sus cuentas de las redes sociales el maquillista. “Amigos me desconecto unos días de las redes sociales porq me voy a China q emociooooooon nos vemos en una semana y documentó los momentos”.

Entonces, los usuarios de las redes consideraron que la contratación del maquillista era un derroche pues se filtró información que indicaba que el experto cobraba 30 mil pesos por día y si tenía que salir de la Ciudad, también se cargan gastos de viaje y viáticos. Haciendo cuentas, pues, el viajecito a China tendría un “cargo al erario” de al menos 200 mil pesos.

Pero la relación del maquillista con Rivera no era nueva pues fue él mismo quien la maquilló en su boda.

Misma boda que el 6 de febrero de 2016 fue puesta en duda por un nuevo reportaje de Aristegui, esta vez titulado: “El Expediente Secreto de la Boda Peña Nieto- Rivera”, en él se documentó que la separación religiosa entre Angélica Rivera y su ex esposo José Alberto Castro, fue avalada por la Arquidiócesis Primada de México en medio de irregularidades, falsedades y simulación al interior de la institución encabezada por el cardenal Norberto Rivera.

Según esta investigación, “para poder realizar ese matrimonio se montó una maquinación que le arrebató las potestades de su ministerio sacerdotal al presbítero José Luis Salinas Aranda, quien desempeñaba actividades pastorales en Televisa, para que fuera declarado nulo e inválido el enlace religioso entre Angélica Rivera y su anterior marido, el productor de televisión José Alberto Castro”.

Más allá de las burlas, la indignación y la forma de proceder de la Primera Dama, se ha mostrado como una buena actriz que hace lo que le piden cuando se lo piden, pero no puede ocultar su forma de llevarse por el mundo, la manera en que está acostumbrada al despilfarro, que resulta ser una burla para la gran mayoría de la población que vive en México.

Recordemos la increíble justificación de su fortuna vía YouTube, donde además se muestra indignada por la forma en la que se puso en duda que ella hubiese tenido un “contrato de exclusividad de 130 millones de pesos” con Televisa.

“No tengo nada qué esconder”, dijo en el video.

“Inicié mi carrera artística desde los 15 años, trabajé 25 años con la empresa Televisa; entre otras cosas realicé telenovelas que no solamente fueron vistas en México sino en muchos otros países del mundo con una alta audiencia, con esta empresa he celebrado distintos contratos a lo largo de mi carrera, la última renovación de estos contratos fue en el año 2004; en mi caso en cada renovación, los montos de las prestaciones de los mismos tenían un incremento”

“En el año 2008 se me otorgó el uso y goce de la casa ubicada en Paseo de las Palmas número 1325 y comencé a vivir en ella en ese mismo año”.

Quizás el contrato de exclusividad le alcanzó para comprar los vestidos carísimos que lucieron ella y su hija en Londres durante la visita presidencial de marzo del 2015, cuando lució un basto guardarropa.

Un “arriesgado pero sofisticado vestido rojo de una manga que cubría el perfil izquierdo de su cuerpo, todo en rojo”, describió la revista Quién entonces, cuyo costo fue de tres mil 300 dólares, unos 50 mil 820 pesos.

Pero para su el vestuario, calculó Reforma, “Angélica Rivera gastó unos siete mil 800 dólares (más de 120 mil pesos) en vestidos para actos protocolarios”.

Mientras su pequeña, Sofía Castro, portó un vestido Dolce & Gabbana que resultó ser más caro que el que usó su mamá, mismo “que tiene un costo de siete mil 274 dólares”, reportó Proceso.

También ahí, para la historia, su paseo en 2015 por Rodeo Drive, cuando se le fotografió junto con “todos sus hijos” (es decir sus tres hijas y los hijos de EPN), haciendo compras en Rodeo Drive.

“A pesar de las críticas que ha recibido el Presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, ellos aparentemente continúan cometiendo los mismos errores sin importarles la crisis en la que se encuentra su país de México y tampoco el qué dirán. Fíjense que tenemos imágenes exclusivas de ‘La Gaviota’ derrochando dinero en una de las boutiques más prestigiosas y en la zona más cara de Los Ángeles, y la pregunta es: ¿De dónde salió ese dinero para pagar sus lujos? ¿De su cuenta personal o del bolsillo de los mexicanos?”, cuestiono entonces Jorge Bernal, presentador del programa de espectáculos Suelta La Sopa.

Pero a todo esto, se le suma el más reciente escándalo de la “Gaviota”, la Primera Dama, a quien se le encontró una nueva “Casa Blanca”, publicada por The Guardian, periódico inglés.

“La investigación de The Guardian en las propiedades de Florida muestra una revelación poco ortodoxa entre la primera dama y Grupo Pierdant [propiedad del empresario Ricardo Pierdant], enfocada en Ocean Tower One, un desarrollo habitacional privado con una alberca, canchas de tenis y concierge de guantes blancos en Key Biscaine, un enclave acaudalado en el condado de Miami-Dade”, dice el diario.

La investigación reveló que el departamento propiedad de Grupo Pierdant usado por la primera dama es el número 404 del Ocean Club Tower One, y que está ubicado en el piso superior del número 304, que es propiedad de Rivera y que funciona como una sola unidad. “En 2009 Pierdant compró la unidad 404 a través de la empresa Biscayne Ocean Holdings, aparentemente creada para ese propósito”.

Despilfarro, derroche y una manera muy sospechosa de proceder tiene la “Primera Dama” cuando se trata de comprar propiedades. Y su forma, pese a todo, termina por enterrar al ya de por si cuestionado Enrique Peña Nieto.

Con información de Aristegui Noticias, Proceso, Quién, Hola, Reforma y CNN Expansión.

  

Investigaban periodistas departamento de Angélica Rivera desde hace un año


El departamento a nombre de una empresa constructora que ocupa la primera dama de México en Miami, Florida, era investigado por dos o tres equipos de periodistas desde hace al menos un año. Uno o dos de estos equipos es o son extranjeros; otro estaba encabezado por Sanjuana Martínez.

La periodista lanzará en octubre de este año el libro “Soy La Dueña”, editado por Planeta. Está basado en la vida de Angélica Rivera.

Martínez, una periodista mexicana con experiencia en casos de corrupción, estuvo en Miami, en los edificios donde están los departamentos que la señora Angélica Rivera ocupa. Es parte de su investigación.

Hoy, The Guardian publica que la primera dama utiliza una propiedad de lujo en Florida, Estados Unidos, comprada por una empresa que se espera compita por contratos lucrativos del Gobierno de México. El trabajo del diario inglés dice que Rivera, la esposa del presidente Enrique Peña Nieto, “hace uso de una propiedad valuada en 2.05 millones de dólares en Key Biscayne, al sur de Miami Beach, con el permiso del Grupo Pierdant, que compite para administrar los puertos mexicanos”.

El periódico explica que la otrora actriz ocupa la propiedad desde 2009, mucho antes de que contrajera matrimonio con el actual presidente de México, con quien se casó en noviembre de 2010. También dice que Grupo Pierdant busca contratos para desarrollar puertos marítimos, aunque no dice cuáles. La historia de The Guardian se concentra en un supuesto conflicto de interés, y cita la investigación de la “Casa Blanca”, realizada por el equipo de Carmen Aristegui.

El reportaje de The Guardian tampoco aclara si ella tiene vínculos con la constructora desde antes de tener una relación con el que sería presidente de México, y si Grupo Pierdant tuvo o no contratos con el Gobierno del Estado de México en los tiempos en los que Peña fue gobernador.

Por considerarlo de interés público, con autorización de la periodista –quien es además columnista de SinEmbargo–, reproducimos este capítulo tal cual será publicado en el libro “Soy La Dueña”.

EL PESO DE LA RIQUEZA

Llevo dentro de mi mismo un peso tan agobiante: el peso de las riquezas que no he dado a los demás –Rabindranath Tagore

Por Sanjuana Martínez.

Miami, Florida— El lugar es paradisiaco, ideal para vivir relajado en el Condado de Miami-Dade. Está ubicado en la isla paradisiaca Key Biscayne en Florida, destinada a la clase alta. El arrecife es sereno, la naturaleza exuberante y las playas hermosas. Una zona apartada del bullicio de Miami Beach o del distrito financiero de Brickell. Aquí viven empresarios millonarios, acaudalados hombres de negocios. Es el lugar preferido de políticos latinoamericanos que deciden invertir su dinero, mal o bien habido, en propiedades, cuya plusvalía crece vertiginosamente. La Isla, es también un lugar elegido por famosos y artistas como Jorge Ramos, Andy García o Brad Pitt.

La apartada de isla Key Biscaye está al norte de Coco Gove y al sur de Miami, el centro neurálgico del ‘lavado de dinero’. Este es el lugar perfecto para esa actividad ilícita, aunque absolutamente tolerada en Estados Unidos, pero también para descansar, relajarse y desconectarse del mundanal ruido y los problemas. Sus palmeras, calles alineadas en un diseño urbanístico lujoso y la abundante vegetación, lo convierten en el destino preferido de la gente que quiere disfrutar apaciblemente del entorno. Y también, de quien prefiere vivir permanentemente de “vacaciones”. Su playa más grande y popular es Crandon Park que se extiende al norte de la isla. Es un lugar público con canchas de voleibol playero, alquiler de kayaks, cabañas y todo un ecosistema de dunas, manglares, árboles tropicales y praderas de plantas marinas. La isla tiene además variedad de restaurantes, boutiques, supermercados, bancos, hoteles y clínicas. Todo bajo el maravilloso sol del sur de la Florida.

Key Biscayne es también la “isla de las mujeres solas”. Mientras sus maridos, amantes, o parejas trabajan y hacen dinero, ellas y sus hijos, viven en un lugar ideal. Los complejos habitacionales se extienden a la orilla de la playa. Son condominios de lujosos departamentos. Aquí tienen todo: piscina, restaurantes, gimnasio, spa, canchas de tenis, tiendas, baños sauna, salón de baile, salón de juegos infantiles…

Este es el lugar elegido por Angélica Rivera para pasar temporadas en dos lujosos apartamentos ubicados a pie de playa, en el exclusivo complejo residencial Ocean Club en el número 799 de Crandon Boulevard. Entrar al lugar es imposible sin invitación previa de algún residente. El guardia de la caseta de vigilancia me da el pase número 71269. Recorrer las calles de esta lujosa urbanización es entrar a un mundo de lujo. Camino por la North Cabana Lane hasta el 791 para visitar las tres torres que componen este club residencial de más de 800 departamentos, villas y cabañas.

“El Ocean Club tiene su propio estilo distintivo de la isla. Independientemente de cómo llenar sus días –nadar en una piscina por el océano, jugar al tenis, comer o relajarse en una terraza con vistas al mar, tener los mimos en el spa– es una maravilla de comodidad y facilidad absoluta. Es un enfoque de vida sin esfuerzo, casual, con las cosas buenas de la vida. Aquí se encuentra de lujo sin limitaciones para saborear y disfrutar”, dice la publicidad.

Para llegar hasta la “Ocean Tower One” donde la primera dama disfruta de dos departamentos hay que recorrer las áreas de piscina rodeadas de camastros, canchas de tenis y restaurantes. Aquí los departamentos pueden costar entre 1 y 9 millones de dólares, según el tamaño y la ubicación. María Isabel, la portera con un fuerte acento cubano, dice que la señora Rivera llega varias veces al año para disfrutar de sus departamentos 304 y 404:

–Ella es encantadora, una señora muy elegante. Siempre viene con sus hijos y claro, con muchos escoltas por eso tienen dos departamentos –dice con una amplia sonrisa.

Efectivamente, sus vecinos se quejan del despliegue de seguridad que entorpece la serenidad habitual de este lugar paradisiaco. Llegan rodeados de escoltas en varias camionetas. Los agentes de seguridad siguen a la familia presidencial allí dónde van, mientras los residentes nadan, comen o hacen ejercicio, algo que resulta llamativo:

–Es incómodo estar comiendo con los guaruras rondado por aquí –comenta Laura Orellana, de origen venezolano que radica en este lugar desde hace más de cinco años. Aquí tienen sus departamentos mucha gente importante como el expresidente de Colombia, Juan Manuel Santos, a quien vemos por aquí haciendo deporte. Nadie hace ese alarde de escoltas como la señora Rivera y sus hijos, hasta helicópteros sobrevuelan este lugar cuando vienen. Es muy incómodo, de verdad.

En el año 2005, Angélica Rivera creó una empresa offshore para comprar este departamento. Este tipo de “empresas paja” se crean en paraísos fiscales para evitar pagar impuestos y también para ocultar a simple vista el nombre del comprador. Se trata de un recurso muy utilizado entre los políticos y millonarios porque les asegura confidencialidad y seguridad en sus inversiones. La compra del departamento la hizo la empresa “Unit 304 OTO Inc. con dirección en el número 1000 de la avenida Brickell, despacho 400 en la ciudad de Miami, Código Postal 33131. La empresa está registrada bajo el número de documento P05000086829 el 16 de junio de 2005. En ese entonces, el departamento costó 1 millón 700 mil dólares. A través de la Ley de Transparencia, es fácil acceder a los registros públicos de las propiedades, donde aparecen los nombres de los dueños de este tipo de empresas. Once años después, este departamento de la primera dama vale alrededor de 3 millones y medio de dólares, según dicen agentes de bienes consultados en la zona, que señalan que por concepto de impuestos, la señora Rivera ha pagado 332 mil 506 dólares, pero en los últimos años, sus impuestos los ha pagado otra persona.

Y es que Angélica Rivera no imaginaba que la prosperidad iba a llegar a su vida tan pronto. Después de casarse con Enrique Peña Nieto su bienestar aumentó de manera exponencial. Ahora dispone también del departamento 404, según comenta el personal del edificio. Es propiedad de su vecino el empresario Ricardo Pierdant, beneficiado por el gobierno de su esposo con contratos para construcción de distinta obra pública. La suma de los dos departamentos con 7 habitaciones y ocho baños, da un total de casi 9 millones de dólares.

La propiedad fue comprada por la empresa offshore Biscaye Ocean Holdings, LLC., creada por Pierdant y con domicilio en el 8395 SW 73 Ave. 114, en Miami, Florida, Código Postal 33143. Es la empresa que pagó los impuestos no sólo de este departamento, sino también del 304 propiedad oficial de la señora Rivera. ¿Por qué un empresario beneficiado con contratos de obra pública paga los impuestos de la propiedad de la esposa del presidente de México?

Según los documentos obtenidos para esta investigación, Pierdant pagó a través de su compañía fantasma “Biscayne Ocean Holdings LLC”, el 3 de marzo de 2014, los impuestos del departamento a nombre de “La Gaviota” del 799 Crandon Boulevard 304. De acuerdo al documento obtenido emitido por el Real Estate Property Taxes del Condado de Dade en Miami, Florida, pagó 29 mil 703.82 dólares en concepto de impuestos. Así lo demuestra el recibo: Echeck-14-104628. Ese mismo día, el 3 de marzo de 2014, Pierdant paga también los impuestos del departamento 404 ubicado en el mismo edificio. Según el recibo Echeck-14-104634 pagó 30 mil 633.34 dólares.

Mexican president Enrique Peña Nieto brings corruption to Florida luxury housing


The first lady of Mexico, Angelica Rivera, is using a luxury property in Florida bought by a company that will bid for lucrative government contracts, according to an article by José Luis Montenegro and Julio Roa for The Guardian.

This luxury property is valued at $2.05 million and is located south of Miami Beach and is being paid for by Grupo Pierdant, a contender to run Mexico’s ports, the article states.

Rivera, a former telenovela star, bought a three-bedroom unit, number 304, in 2005.

In 2009 Pierdant bought unit 404 in Ocean Tower One through a company, Biscayne Ocean Holdings, apparently set up for that purpose.

Since then he appears to have let the first lady use the property as an addition to her other apartment, in effect allowing them to be managed as a single unit.

The properties share the same phone number. A woman who answered in Spanish, and identified herself only as Maria, said packages for Rivera could be sent to either property. “It’s the same,” she said.

But this isn’t the first scandal of its kind. Back in 2014 the country turned against President Enrique Peña Nieto when it found out about what they called the Casa Blanca scandal.

Outrage erupted in 2014 when it emerged Rivera was buying the mansion from Grupo Higa, a company associated with a Chinese-led consortium that won a $3.7bn government contract to build a high-speed rail link.

Even though the president and his wife refused to acknowledge any wrongdoing, the president later publicaly apologized.

But is he really sorry? Carmen Aristegui, the journalist who broke the Mexico City based Casa Blanca story, was fired from her radio show and is being sued over the story now.

While that hasn’t stopped her from reporting, it does call into question the sincerity of Nieto’s apology.

By HOUSIN WIRE

¿Dónde está el ‘depa’ de Angélica en Miami?


Una vez más la primera dama de México, Angélica Rivera, se encuentra en la mira por un escándalo relacionado a sus propiedades. Después de lo ocurrido con la llamada “casa blanca”, ahora se reveló que ocuparía un departamento en Miami de una empresa que aspira a conseguir contratos del Gobierno federal.

Cuando la exactriz respondió en noviembre de 2014 a través de un video a la polémica sobre un posible conflicto de interés por esa adquisición, la esposa del presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer que era propietaria desde 2005 de un departamento en Miami, el cual estaría ocupando a la par de uno adicional que fue comprado por Grupo Pierdant, compañía que pagaría impuestos por ambos inmuebles, según una investigación del diario británico The Guardian.

UN ‘PARAÍSO’ EN FLORIDA A CUENTA DEL PUEBLO DE MEXICO

Los domicilios involucrados se encuentran en los condominios Ocean Tower One, en Key Biscaine, una isla al sur de Miami donde se ubican lujosos complejos habitacionales y turísticos.


“Las Ocean Tower uno y dos son probablemente los mejores edificios frente al mar desarrollados en Key Biscayne”, indica el portal theoceanclub.com.

Señala que son unas torres gemelas de elegancia y lujo, que cuentan con elevadores privados que llevan directamente a los vestíbulos, además de mayordomo y valet parking las 24 horas.


“Estas torres son espectaculares rascacielos que cuentan con residencias de condominios amplios que van desde los 2,500 a los 5,400 pies cuadrados”, añade el sitio web.

Los residentes de las Ocean Towers gozan de vista al mar y a la bahía, además de una privilegiada ubicación cerca del océano.

En el edificio en el que Angélica Rivera posee su departamento tiene a la venta otros exclusivos espacios que van desde los 3 mil 999 millones de dólares, hasta los 9 mil 900 mdd. El portal añade que los residentes tendrían comodidades como canchas de tenis, sistema de seguridad, piscina y tres o más espacios de estacionamiento.

Nuevo escándalo de la Primera Dama de México 


Este es el segundo escándalo que enfrenta la ex actriz de telenovela, Angélica Rivera por una propiedad durante el mandato de su esposo. 

Miami, Estados Unidos.- La primera dama de México, Angélica Rivera, vuelve a estar en el ojo del huracán después de que el diario británico The Guardian revelara que vive en una lujosa propiedad en Florida, comprada por una compañía que aspira a tener varios contratos gubernamentales con la actual administración.

Según la investigación del medio, Rivera vive en un apartamento valorado en 2.5 millones de dólares ubicado en Key Biscayne, al sur de Miami, con el aparente consentimiento de Grupo Pierdant, el cual es un contendiente para operar algunos puertos de México.

La publicación señala que la compañía también pagó por el impuesto de un apartamento adicional en Key Biscayne comprado por un negocio creado por la primera dama.

A la vez, The Guardian recuerda el polémico caso de la Casa Blanca, una investigación realizada por el equipo de la periodista Carmen Aristegui que puso al descubierto que Rivera compró una mansión de siete millones de dólares en México a otro contratista del gobierno.

“La investigación de The Guardian en las propiedades de Florida revela una poca ortodoxa relación entre la primera dama y Grupo Pierdant, centrada en la Ocean Tower One, una comunidad cerrada con piscina y canchas de tenis”, dice un fragmento del reportaje.

El diario británico descubrió que Rivera, siendo estrella de telenovela, compró un apartamento de tres habitaciones en el número 304 de ese complejo en el 2005.

Se recapitula que la exactriz reveló la existencia de este inmueble por primera vez en el 2014, cuando resultó salpicada por el reportaje de la Casa Blanca y se vio obligada a sacar a luz pública su patrimonio.

El caso se vuelve más sospechoso cuando en el 2009 el empresario Pierdan compró el apartamento 404 en la Ocean Tower a través de la compañía Biscayne Ocean Holdings, aparentemente creada con el único fin de adquirir el inmueble para dárselo a la primera dama.

Desde entonces, parece que se ha dejado a la primera dama mexicana utilizar también el segundo departamento como una parte adicional a su propiedad y que, en efecto, les permite ser manejados como uno solo.

Las propiedades 304 y 404 comparten la misma línea telefónica, según el diario. En ese sentido, indicaron que al llamar a la casa una señora identificada como María que contesta en español dijo que los paquetes para Rivera podían ser enviados a cualquiera de las dos propiedades porque “eran la misma”.

Al momento de ser contactados por la prensa, Pierdant colgó el teléfono sin ninguna explicación y en las oficinas de la pareja presidencial aseguraron que nadie podía dar declaraciones al respecto porque el tema las patrimonios de Rivera eran una cuestión de seguridad nacional.

El pasado mes de julio, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto reconoció que dio una mala imagen y cometió un “error” en el escándalo de la “Casa Blanca”.

La pareja presidencial fue critícada por la adquisición de una casa en una exclusiva zona de la ciudad de México. La noticia se dio a conocer en noviembre de 2014.

“En esto, reconozco que cometí un error”, dijo el mandatario admitiendo que, aunque siempre actuó “conforme a derecho”, ese “error” de imagen afectó a su familia, lastimó la investidura presidencial y dañó la confianza de los mexicanos en su gobierno, que atraviesa una popularidad bajo mínimos del 30%.

“En carne propia sentí la irritación de los mexicanos. La entiendo perfectamente. Por esto, con toda humildad, les pido perdón. Les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio y la indignación que les causé”, manifestó Peña Nieto, cuya esposa anunció que vendería la casa presionada por la presión popular.

Hoy nuevamente el matrimonio Peña-Rivera está en el ojo del huracán por presuntamente haber cometido actos corruptos, pero esta vez en Miami.

Angélica Rivera ya casada con EPN pagó por adelantado una hipoteca de 1.3 millones de dólares en Miami.

Tiempo de Guerrero.

De acuerdo con registros públicos del condado de Miami-Dade dados a conocer por la cadena estadounidense Univisión, Angélica Rivera, ya casada con Enrique Peña Nieto, pagó por adelantado un préstamo hipotecario de 1.3 millones de dólares con el que compró un departamento en Key Biscayne, Florida.

Dicho medio expuso que Rivera, liquidó la totalidad de la hipoteca en enero de 2011, cuando Peña Nieto era gobernador del estado de México, a pesar de que el plazo para pagar el adeuda era hasta el año 2035.

Según agentes de bienes raíces consultados en el reportaje. el pago total y anticipado de hipotecas es una práctica poco común en el sur de la Florida, “Pero aparentemente Rivera podía darse ese lujo”, señalaron.

No obstante, la cadena recordó que en la fecha de la compra Rivera estaba casada con José Alberto Sáinz Castro, un productor mexicano hermano de la actriz Verónica Castro. Para cubrir el pago, la propietaria asumió un crédito hipotecario que pagaría en cuotas hasta el primero de julio de 2035.Sin embargo, seis años después de comprar el departamento, el 12 de enero de 2011, separada de Castro y casada con Peña Nieto, Rivera decidió pagar la deuda pendiente al Espirito Santo Bank por un total de un millón 325 mil 500 dólares.

Asimismo, el reportaje apuntó que un año antes de cancelar completamente el crédito hipotecario del apartamento, la actriz había declarado en México ingresos anuales de 10 millones de dólares, ingresos similares a los de Meryl Streep, la actriz con más nominaciones al Oscar en la historia.

(Con información de La Jornada en Línea)