El Presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que ayer ordenó abrir la Embajada de México en Perú para dar refugio al ex Mandatario Pedro Castillo luego de su destitución.

«Cuando, me imagino, él siente que lo van a destituir, pues toma la decisión de desaparecer el Congreso, pues eso lo que precipitó fue su destitución, y además les dio el argumento, entre comillas, porque se vuelven muy constitucionalistas, muy respetuosos de la legalidad, para destituirlo», expuso en conferencia mañanera.

«Entonces habló aquí a la oficina para que me avisaran de que iba hacia la Embajada, pero seguramente, ya tenían intervenido su teléfono y, que iba a solicitar el asilo y que si le abrían la puerta de la Embajada. Busque a Marcelo Ebrard y le informe y le dije que hablara con el Embajador y que se abriera la puerta de la Embajada, con apego a nuestra tradición de asilo».

El Mandatario urgió respetar los derechos humanos de Castillo ante lo que consideró un «golpe blando» de las élites.

«Nosotros pedimos que se le respeten sus derechos humanos, que se actúe con legalidad verdadera, que se proteja a su familia, lo demás, lo político, pues ya lo va a atender la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero sí es importante recoger la lección, porque esto se está aplicando en distintas partes, son golpes blandos», señaló.

«Ya no es la intervención militar, ya es ir con el control de los medios de información, que los manejan, los oligarcas de los países, ir socavando, autoridades legal y legítimamente constituidas, más si se trata de gente surgida del pueblo o que quiere hacer algo en beneficio del pueblo y no pertenece a las élites».

Criticó que Castillo siempre fue acosado por las élites y lo debilitaron hasta destituirlo.

«Entonces, la lección es esa (pega en el atril) pueblo, solo el pueblo puede salvar al pueblo».