El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador no genera la suficiente confianza para que los inversionistas lleguen a México y aprovechen el nearshoring con la certidumbre de que las reglas económicas internacionales serán respetadas.

Así lo afirmó Idelfonso Guajardo, exsecretario de Economía en la administración pasada; consideró, además, que en este momento, en el que las cadenas de suministro se están reordenando, es fundamental que los gobiernos den confianza a sus socios comerciales.

En un evento en Torreón, Coahuila, el diputado federal priista, mencionó que en el nearshoring y el reshoring, no se toma en cuenta el concepto ally-shoring, es decir, que las inversiones serán de países aliados, “de países en los que puedo confiar al 100%”, y el mensaje del gobierno es contradictorio en el tema.

“No lo voy a traer, de manera definitiva en un gobierno donde no hay certeza. Donde el gobierno hace grilla en América Latina para que no se asista a la Cumbre de las Américas. No voy a confiar en un vecino que tiene a un tipo que en Naciones Unidas, el embajador condenó la invasión a Ucrania, pero no ha sido capaz de alinearse con los embargos contra Rusia”.

De acuerdo con una publicación de Forbes México, Guajardo consideró que el gobierno federal tiene una concepción económica del siglo pasado, pues cree que tener un balance respecto a las decisiones que toma Estados Unidos en la región debe ser la misión del país como política exterior económica.

Cabe recordar que un análisis de UBS de junio, menciona que aunque México está bien ubicado para aprovechar el nearshoring, por su proximidad geográfica con Estados Unidos, sus relativos bajos costos de mano de obra y el T-MEC, los datos macroeconómicos aún no mostraban un cambio en términos de inversión o actividad.

Lo que se ve reflejado en las importaciones, en la actividad manufacturera y en la Inversión Extranjera Directa. En este sentido, aún debe concluirse si la globalización se encuentra realmente en retroceso y si el principal motor del nearshoring podría ser la automatización, que haría menos relevantes las ventajas en costos laborales para México.

No obstante, este día, Barclays señaló que el país ya disfruta los efectos de las empresas occidentales que trasladan sus centros de producción fuera de China, y estima que solo seis productos principales significarían una oportunidad ‘única en la vida’ de 147 mil millones de dólares