Entre lunes y martes se registraron varios hechos violentos en cuatro municipios, que dejaron como saldo preliminar ocho personas muertas y cinco heridas, así como cinco vehículos del transporte público incendiados.

En Chilpancingo, el primer ataque se registró en la zona norte de la ciudad, dónde un distribuidor de pollo fue asesinado a tiros en el área de carnicerías del mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla.

Posteriormente, se reportó un ataque armado al interior de una recicladora ubicada en la parte sur de Chilpancingo, con dirección a la comunidad de Petaquillas.

El ataque dejó como saldo dos hombres heridos y una mujer muerta.

El tercer hecho fue un asalto a mano armada e intento de incendio en el local de ropa con razón social “Gravita 33″ en el andador Emiliano Zapata, justo en el centro de Chilpancingo.

Además, un hombre fue asesinado a tiros fuera de un bar ubicado en la calle Anenecuilco de la colonia Zapata, en Chilpancingo.

Mientras, en Acapulco, en las colonias Cuauhtémoc, Progreso, Praderas de Costa Azul, Bocamar y fraccionamiento Magallanes, en menos de 14 horas, se registraron tres homicidio y dos personas resultaron lesionadas por proyectil de arma de fuego.

Y en San Marcos, un reporte anónimo informó a las autoridades que un hombre fue ultimado a balazos con armas de alto poder, y su cuerpo abandonado entre la maleza de esa localidad de la Costa Chica.

También se supo del hallazgo de cadáver de un hombre, que fue encontrado en la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, muy cerca del poblado de El Papayo, municipio de Coyuca de Benítez, región de la Costa Grande.

Retienen a militares en Petaquillas, Chilpancingo, por más de 10 horas

El medio día de este martes y luego de que el transporte público de Petaquillas fue amenazado por supuesto grupos delincuenciales, cinco taxis fueron incendiados.

Un grupo de militares realizó recorridos sobre esa localidad, perteneciente a Chilpancingo, cuando fueron retenidas las tres unidades del Ejército Mexicano, a manera de presión para que las autoridades en materia de seguridad permitan que el módulo de seguridad de su Guardia Civil se recorra hacia la carretera federal México-Acapulco.

Los pobladores y Guardia Civil de la comunidad aseguraron que los militares incumplieron en el acuerdo de no ingresar al pueblo, por lo que pidieron el compromiso de que no volverán. Adviertieron que no liberarían a los elementos de las fuerzas castrenses hasta que les permitan colocar su punto de revisión sobre la carretera federal México-Acapulco, a la altura del fraccionamiento Virreyes.

Al lugar arribó el director de Gobernación estatal, Francisco Rodríguez y un dispositivo de elementos del Ejército Mexicano, acompañados de personal de la Marina y Policías del estado, que ingresaron a la comunidad a dialogar con los representantes de la comisaría y la Guardia Nacional.

Los lugareños aseguraron que el personal militar causó miedo entre la población, con el despliegue realizado durante la mañana, luego de que personas desconocidas habían prendido fuego a taxis de servicio público. Por el temor de ser agredidos no hubo servicio de transporte de pasajeros durante todo el día en esa ruta entre Chilpancingo y Petaquillas.

Luego del acuerdo de que guardias civiles revisaran a los militares cuando circulen por esa zona, fueron liberados los militares y las unidades que permanecieron retenidas por unas 10 horas.

Con información de El Financiero.