En el México de hoy, el narcotráfico y el éxito en los medios son los caminos más vertiginosos de ascenso social. A mitad de camino entre ambos se encuentran los “políticos” como Félix que se venden como el delincuente que se opone a la autoridad y burla el poder del Estado, pero que acaba siendo parte del sistema por la vía del voto popular.

Tiempos de Guerrero.

Félix Salgado Macedonio, en medio de acusaciones por violencia contra las mujeres y de abuso sexual, se desempeñó al frente del municipio de Acapulco sin molestar a narcotraficantes de Los Beltrán Leyva y quienes eran dueños del puerto, según publicó la periodista Anabel Hernández.

“En contraste con la violencia ejercida contra las mujeres que lo han denunciado, Salgado Macedonio tiene otra cara: fue un dócil anfitrión del Cártel de los Beltrán Leyva y del narcotraficante estadounidense Edgar Valdez Villarreal, alias ‘La Barbie’. Durante su gobierno, la ciudad se convirtió en punto de arribo de toneladas de cocaína y bodega de drogas”, escribió la reportera de investigación en su columna Contracorriente para la Deustche Welle.

Durante la presidencia municipal en Acapulco de 2005 a 2008, Edgar Valdez Villareal coordinó el envío de toneladas de cocaína desde Colombia sin mayor problema.

El Cártel de Los Beltrán Leyva era mandamás en el municipio de Acapulco cuando Salgado Macedonio era alcalde, de 2005 a 2008. Así lo exhiben documentos judiciales de la fiscalía mexicana y expedientes de las cortes del Distrito de Columbia y el Distrito Norte de Georgia, en Estados Unidos.

De acuerdo con esos documentos consultados por la periodista, Acapulco era una madriguera de narcos, pues los hermanos Beltrán Leyva no solo usaban el puerto turístico como sede de discotecas, table dance y masacres, sino que representaba un punto de operaciones para el trasiego de cocaína proveniente de Colombia.

Con protección municipal, es decir, del ahora candidato morenista para gobernar Guerrero, estos capos establecieron residencias donde convocaban a encuentros con otros grupos criminales e, incluso, se reunían con autoridades, así como altos mandos militares para pagarles sobornos.

“No actuaban de manera invisible o discreta; al contrario, viajaban por la ciudad en caravanas de automóviles lujosos”, destacó Anabel Hernández.

Por ejemplo, Edgar Valdez Villareal, La Barbie, hacía que su personal visitera de traje y corbata durante el día, pero llegada la noche, se enfundaban en ropa de moda para asistir a los clubes nocturnos. Estos narcotraficantes tenían escoltas con armas largas en fraccionamientos exclusivos de Las Brisas y Las Brisas Guitarrón, sin que fueran molestados por ninguna autoridad municipal.

Declaraciones de Sergio Villareal, El Grande (brazo derecho del cártel), refieren que a una de esas casas llegó Mario Arturo Acosta Chaparro, alto mando del Ejército retirado quien fungía como enviado de Felipe Calderón para negociar con los narcos, según revelaciones de Anabel Hernández. El militar, ejecutado en 2012, se reunió con Arturo Beltrán Leyva entre 2007 y 2008 para recibir más de 500 mil dólares que repartiría entre otros castrenses.

Acapulco era un punto de recepción de drogas provenientes desde la Bahía de Tumaco, Colombia. Todo ocurrió sin mayor problema durante la presidencia municipal de Salgado Macedonio. La Barbie, indica el expediente juzgado en EEUU, coordinaba los arribos de lanchas rápidas y aviones que transportaban hasta 3 mil kilogramos de cocaína en una sola carga.

Los hermanos Víctor y Dairo Valencia Espinosa, del Clan de los Piraña que fueron arrestados la Ciudad de México en 2010, enviaban el narcótico para su traslado hacia EEUU y una parte para venta local. Harold Mauricio Poveda alias El Conejo, también operó para este grupo criminal establecido en el puerto, el cual funcionaba como un almacén de drogas. Todo lo anterior incluyó el pago de sobornos a autoridades locales, según documentos de la corte de Georgia.

Cabe destacar que la sombra del narco también persigue al político guerrerense por el lado de Ricardo Zamora Guevara, ex comandante ministerial que reapareció como jefe de seguridad de la campaña.

Zamora Guevara presentó su renuncia a la Coordinación General de la Policía Investigadora Ministerial de la Fiscalía de Guerrero el 15 de mayo de 2017. En su lugar, el entonces fiscal Xavier Olea Peláez designó a Esteban Maldonado Palacios, quien también fue acusado de vínculos con el crimen.

Sin embargo, según consignó la revista Proceso, el comandante fue separado de su cargo tras múltiples señalamientos en su contra por presuntos nexos con el Cártel Independiente de Acapulco. Ahora, Zamora Guevara es “pieza clave” en la cruzada de Salgado Macedonio. De acuerdo con el semanario, el ex mando ministerial se encarga de coordinar labores de logística y seguridad en los mítines del senador con licencia.

Según se aprecia en un video difundido el 2 de enero pasado, Ricardo Zamora Guevara custodia un vehículo conducido por Félix Salgado Macedonio. Viste una camisa a cuadros con manga corta y cubrebocas, va del lado del piloto. En aquella ocasión, el candidato morenista realizó una “toma de protesta” a delegaciones para la defensa de la “cuarta transformación” en la colonia Emiliano Zapata de Acapulco.

Por último, Anabel Hernández señaló que la candidatura de Salgado Macedonio ha prosperado gracias al respaldo de Ricardo Monreal, quien habría impulsado aspiraciones de varios senadores para que le devuelvan el favor ante sus deseos de contender por la presidencia de México en 2024.

Monreal habría operado para las designaciones de Rubén Rocha Moya para la candidatura de Sinaloa así como la del también senador Salomón Jara, para el gobierno de Oaxaca; además de la aspiración de su propio hermano, David Monreal, para competir por Zacatecas.

Fuentes del partido Morena aseguraron a la periodista que el denunciado por abuso sexual se mantendrá sin mayores alteraciones, aún cuando se realiza una investigación interna, se trata de pura simulación.

“No sólo el partido, también Ricardo Monreal cargará personalmente con el costo de imponer al ex alcalde de Acapulco dócil con los narcos y violento con las mujeres”, aseveró la periodista.

Y es que se advierte, así como el Partido de la Revolución Democrática desembocó en un proceso de descomposición en tribus, lo mismo pasará con la fuerza política que fundó el presidente Andrés Manuel López Obrador para llegar el Ejecutivo nacional en 2018.

Publicado en INFOBAE