Sin más, porque no fue mucho lo que indagaron y muchísimo menos lo que oyeron, el 31 de enero Morena confirmó a Félix Salgado Macedonio como su candidato al gobierno de Guerrero. Hay delitos que no prescriben. Al menos no en la índole de quienes los padecieron. Violentar sexualmente es un delito que no puede perdonarse. Y violar a una mujer, echarse sobre ella con la maldición de alguien más fuerte que lastima y avasalla durante mucho tiempo, es una ofensa no sólo contra una mujer, ni contra todas las mujeres, sino contra el Estado bajo el que vivimos. Esto de lo que hablo, no sólo pasó una vez, que ya sería suficiente, sino que, una declaración tras otra, se ha documentado que pasó muchas veces.

“De repente salió el señor Salgado Macedonio de la recámara y con una cara diferente, como enojado, empezó a atacarme”. Sigue la declaración de Basilia, la mujer cuyo sufrimiento ya no es válido porque los delitos prescriben. Nunca he entendido, ni entenderé tal cosa. “Me violó”, dijo. ¿Quién dice algo así para entretener o hacerse notar? Luego el tipo sacó cien pesos, se los aventó a la cara y: “esto no pasó”, fue su orden.

No debe dudarse de ninguna de estas denuncias. Pero, Morena, que a todo llega de mal modo y a destiempo, más aún cuando de feminismo se trata, no ha querido oír. El canto firme del “yo sí te creo” no parece haber cruzado por ese partido.

Que exista un sujeto como Salgado Macedonio enoja, pero no sorprende. Hace tiempo que nuestra sociedad ha convivido con su maledicencia y su grosería. Lo que sí sorprende, enoja y espanta es que haya quien no sólo lo acoge entre su militancia sino lo elige para ser su candidato a gobernar un estado de la república. Desolada república.

Ya sabemos que en MORENA no se mueve la hoja de un árbol sin el consentimiento del presidente de la república. Por eso, porque no tengo remedio y a veces aún creo que el López Obrador al que yo conocí no se va a atrever a más, me vuelvo a sorprender. ¿Qué le debe? ¿Qué teme? El control de Salgado sobre la mafia que domina Guerrero ¿será así de fuerte? ¿Podrá amenazar al jefe de las fuerzas armadas? ¿Por qué extrañas fuerzas será candidato este hombre?

¿Y por qué lo vamos a consentir? Pues porque si el presidente no puede con él ¿qué va a poder un #Salgado Macedonio, un #Macedonio violador, ni la voz de cien diputadas morenistas denunciándolo y pidiendo justicia?

Hemos de confiar en los votantes de Guerrero, en las mujeres, por supuesto, pero en los hombres de Guerrero, en esos que no se atrevieron a tiempo a denunciar lo que sufrió su pareja, su hermana, su hija. Miedo habrán tenido y se entiende. Pero el voto sigue siendo secreto.

Ya ustedes sabrán si le hacen al bellísimo lugar en donde viven y votan el favor de salvarlo. Eso esperamos muchos. Incluso los que ya esperamos poco.

Publicado en Nexos