Lyn May es considerada una de las mejores bailarinas y vedettes de la década de 1970, en especial en la “Época del Cine de Oro”, y aseguró a Gustavo Adolfo Infante que tuvo infinidad de pretendientes y amantes, además de siete maridos.

La actriz de 69 años de edad inició su carrera después del fracaso de su primer matrimonio que tuvo con un hombre de 42 años de edad, cuando apenas ella tenía 14 y procreó tres hijas, pero por la violencia intrafamiliar que sufría, la actriz lo dejó a los 17 años de edad.

Fue en ese entonces que Lyn May regresó a su natal Acapulco, Guerrero y comenzó a trabajar como bailarina en el cabaret “El Zorro”, y debido a su gran talento artístico, la contrataron para trabajar en el centro nocturno “Tropiconca de Acapulco”.

Entre sus confesiones, la artista destacó que también tuvo “sus queberes” con Andrés García.

Publicado en El Imparcial.