Un Acapulco en semáforo amarillo y su irresponsabilidad cobraron una factura muy alta para la familia.

Por Cristina Gómez.

Un viaje a Acapulco para festejar la llegada del 2021 terminó en tragedia para una familia tampiqueña. Sería la última celebración de año nuevo para el patriarca, un abuelito de 72 años de edad que perdió la batalla contra la muerte. Implacable, el covid-19 poco a poco fue minando sus fuerzas y hoy sus seres queridos lloran su ausencia.

El impacto no termina ahí. Su esposa, también contagiada,enfrenta la variante británica de la pandemia desde su hogar, con neumonía, y aunque hasta ahora no ha requerido hospitalización, la Secretaría de Salud mantiene una estrecha vigilancia sobre su evolución. Su hija, quien se infectó al convivir con una comadre que llegó de Inglaterra, se encuentra asintomática y ha concluido su cuarentena.

Las fiestas decembrinas cobraron una factura muy alta para la familia. Fue apenas la mañana de este viernes, cuando la Secretaría de Salud de Tamaulipas dio a conocer este caso a través de un comunicado de prensa.

La titular, Gloria Molina Gamboa, dijo que la noche del jueves se confirmó a la paciente de 70 años de edad residente de Tampico, positiva a la cepa británica de coronavirus, luego de pasar esas fechas en el puerto de Acapulco Guerrero junto a su familia.

Con información de Milenio.