Por Carlos Orozco Galeana.

Morena debe varias explicaciones al país ahora mismo a raíz de las nominaciones a gobernador que ha efectuado en 15 entidades del país que renovarán los poderes estatales en junio próximo. Se ha basado supuestamente, en tales ejercicios, en encuestas que nadie conoce a excepción del que le quita la capucha a los beneficiarios de cada dedazo. Por ello, los que fundaron ese Movimiento están que trinan en varios lugares y han amenazado, seguro lo cumplirán, con jugar a la contra. De hecho, lo están haciendo ya y son hábiles en arrojar huevos y jitomates podridos contra sus conspicuos operadores que, cierto es, ni sudan ni se acongojan.

Merecido tendrían ese rechazo los operadores morenistas, lo han ganado a pulso. Están practicando el mismo juego que el PRI hizo durante varios años. Es más, el tricolor se atreve más que ellos y hasta democrático se percibe en ciertos lugares al realizar encuestas entre sus candidatos con los del PAN y PRD aunque los de éste último partido no tienen oportunidad de gane en ningún lugar.

Los morenos han postulado a personajes de moral muy cuestionada, con antecedentes pésimos, con acusaciones formales de corrupción que duermen el sueño de los justos en las fiscalías ( juguetes de cada gobernador), a personas que incluso no son de ese partido, pero el colmo ha sido la postulación del impresentable Félix Salgado Macedonio, quien se ha caracterizado en esa entidad por valerle nada las leyes y quien goza además de una pésima imagen pública como violador y golpeador de mujeres.

Hay al menos tres denuncias de mujeres contra de él que no prosperaron por la complicidad del actual gobernador de ese estado, Héctor Astudillo y de su fiscalía a modo, en las que narran paso a paso el acoso previo y el delito consumado cometido por tal personaje contra aquellas mujeres indefensas. Sin embargo, las autoridades estatales y ahora Morena, que supuestamente está inspirada en la legalidad, la justicia y la transparencia, caen en el mismo supuesto y cobijan a ese seudo delincuente dándole la candidatura a gobernador. Qué les pasa, diría el inolvidable comediante Héctor Suárez.

Lo que espera México es que ese candidato pierda, que las mujeres guerrerenses se unan y rechacen en las urnas a su violador. No se vale que un partido bendiga la impunidad y glorifique a quien se burla de las mujeres, de las leyes y de la misma sociedad.

¿Qué se desprende de tal injusticia? Que México sufre a sus políticos, que no hay poder humano que los hagan transitar por caminos de justicia y de verdad. Me temo que en la campaña electoral habrá otros tantos macedonios en el país, enmascarados, sujetos que tendrían expedientes en las fiscalías o que no son dignos de fiar por sus andanzas cotidianas. Contra esos es la lucha, pero también contra los de arriba, los que abanderan dizque la transparencia pero que son muy cuates de los impresentables.

Qué tanto les deberá el presidente Amlo a personajes de la talla de Macedonio, Bejarano, Bartlet, Padierna, Salinas Pliego y otros, a los que consiente sus actos ilegales, a quienes protege o les da contratos sin licitaciones de por medio ? Esto es un misterio por ahora, pero el tiempo ayudará a saber la verdad.

En lo personal, espero que los ciudadanos hagan la parte que les toca en la elección siguiente. Que demuestren maduración reflexiva, que piensen en lo mejor para sus familias y en un futuro superior para el país. Que rechacen en las urnas a los malos candidatos, a los mercenarios, a los que abusan de su buena fe, a los que solo buscan su bienestar personal y se disfrazan de mesías. Despierta, México, despierta Guerrero.

Por ahora, el drama es en Guerrero. Ahí se cocina un estropicio más contra la voluntad de los ciudadanos. Les quieren imponer gobernador por decisión presidencial. Un dedazo infame más. Macedonio está lejos de ser un político humanista, sensible y respetuoso de los demás. Si lo eligen, lo padecerán seis largos años. Su carácter primitivo no augura cosa buena, pero su comportamiento feroz hacia los disidentes y su misoginia es una amenaza para cualquiera, especialmente para las mujeres.

Ojalá se oiga la voz de las mujeres guerrerenses y las de todo el país, ya que Morena ha hecho oídos sordos al clamor generalizado contra esa imprudencia macedónica. Macedonio tiene que ser derrotado antes de que llegue la boleta con su nombre a las urnas.