La alianza es muy vieja.

Desde cuando se dio a conocer como el diputado costales, en 1988.

Llegó a la Cámara de Diputados, convertida en Colegio Electoral, a objetar un fraude con un costal de boletas electorales quemadas.

Fueron votos anulados a él, argumentó desde la tribuna Félix Salgado Macedonio.

–No, usted las robó y ahora viene a acusar -le contestaron los priistas en defensa del triunfo de Carlos Salinas de Gortari.

Luego Salgado Macedonio se fue a apoyar la campaña de López Obrador a Tabasco contra el priista Salvador Neme Castillo.

Por eso, cuando era dirigente del PRD, el tabasqueño lo hizo candidato a gobernador de Guerrero.

Y peleó con él en la resistencia, ensayo mejorado luego en Tabasco en 1994 por la derrota de López Obrador ante el priista Roberto Madrazo Pintado.

Félix no pudo.

El gobernador priista Ángel Aguirre Rivero blindó el Congreso del Estado y René Juárez Cisneros rindió protesta para el período 1999-2005.

EL PETATE OPOSITOR

La relación continuó.

Se fortaleció y en 2018 Félix Salgado Macedonio puso a disposición del caudillo todos sus recursos, buenas y malas artes.

Los dos llegaron, el mesías a Palacio Nacional y el guerrerense al Senado, donde ha sido arropado con el poder de Ricardo Monreal.

Hubo dudas, como hemos narrado aquí, por las malas costumbres, los actos violentos, los escándalos y las numerosas acusaciones por violación y acoso sexual.

Ante estos cargos palidecen frases folclóricas como su oposición desde la tribuna senatorial al cambio de horario porque generaría problemas para el mañanero.

En algún momento se pensó enviar a Amílcar Sandoval, pero era dar demasiado poder a la cuestionada secretaria de la Función Pública, su hermana Irma Eréndira Sandoval.

Además, Salgado Macedonio ya andaba en transas con partidos de oposición y eso ponía en riesgo gubernatura y diputaciones federales.

¿Qué le sabe al Presidente?

Ahora se entiende por qué Mario Delgado cumple la orden aunque la postulación de Salgado Macedonio la haga un consejo minoritario y sin la presencia de su presidente Luis Enrique Ríos Saucedo.

Pero no coma ansias: Todavía falta el peso de la secretaria general del partido gubernamental, Citlalli Hernández, y las feministas.

Por José Ureña.

Publicado en 24 Horas.