​​

Por Hugo Páez.

Cuando pensamos que no podría irle peor a Guerrero que con Ángel Aguirre Rivero y Héctor Astudillo Flores, la Cuarta Transformación elige a Félix Salgado Macedonio, un perfil que refleja la verdadera moral del proyecto que tiene hundido al país.

No importan las tres denuncias por abuso sexual, una de ellas por violación, con evidencia contundente y la declaración del ex Fiscal Xavier Olea Peláez al que el gobernador Astudillo le ordenó frenar la investigación en el 2016 contra el ahora precandidato de Morena al gobernatura del estado.

Pero bastó la bendición del caudillo para limpiar sus atrocidades. El 8 de enero López Obrador inferió en la conferencia mañanera que le fabricaron los delitos a Salgado Macedonio porque: “Yo fui acusado, no querían que apareciera en la boleta electoral, buscan que no tengamos candidatos fuertes” (video https://youtu.be/jqFjIfifxDc).

No hay límite para la desvergüenza, los mercenarios, malhechores y bribones son los héroes del momento. Mario Delgado Carrillo levantó el brazo de Félix y pone la bota machista sobre el cuellos de las mujeres del partido que se autoproclaman defensoras de sus derechos.

No entiendo el tragar esos sapos con el silencio cómplice de Malú Micher, Beatriz Gutiérrez Müller, Elena Poniatowska, Nadine Gasman, Claudia Sheinbaum, Olga Sánchez Cordero y muchas más. Bueno, si se entiende cuando la falta de integridad tiene el precio del poder.

La declaración del ex Fiscal Olea es avasalladora. Dice poseer una copia de la investigación que está completamente integrada con peritajes, declaraciones de testigos, exámenes psicológicos, que además debió ser puesta a disposición del juez correspondiente para liberar la orden de aprehensión. 

Por supuesto que Olea no debió frenar la investigación por instrucciones del gobernador, sin embargo, la denuncia es valiente al tratarse del aspirante a la gubernatura mejor posicionado en Guerrero, quien, por su conocida calaña, podría meter en serios problemas al ex fiscal.

Queda para el expediente de los impresentables de Guerrero la fotografía de Andrés Manuel López Obrador con el alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda, preso por la investigación de la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, en el sexenio de Ángel Aguirre.

En las usuales infidelidades partidistas, sin lugar a dudas la mano del gobernador priista Astudillo prepara el camino de Salgado Macedonia, una vez que se sacudieron al ‘estorboso’ Amilcar Sandoval Ballesteros, hermano de la titular de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros.

Amilcar le hizo la vida imposible a Astudillo en las visitas de López Obrador al estado. Le organizaba rechiflas y abucheos al gobernador al grado que el Presidente tuvo que salir en su defensa más de una vez.

Por supuesto que el mandatario saliente prepara su retiro con tranquilidad, pactado con Félix, tal como acusa la candidata panista de Chihuahua Maru Campos a Javier Corral Jurado “el gobernador morenista” que le hizo la vida imposible, y en su incompetencia, a pesar de la fuerza del gobierno estatal, no pudo meter a Gustavo Madero Muñoz a la contienda. 

En realidad Félix Salgado es una mentada de madre para las mujeres de Morena y el feminismo, ese que fue denostado desde Palacio Nacional por el Presidente al tacharlo de maniobra política en contra de su proyecto.

Mal estamos cuando las indulgencias del líder hacen bailar a quienes se dicen guerreras, al son que les toque. Mal cuando terminan de cómplices zalameras.

Por uniradiro