Por El Marques de Puerto Marqués.

El día de hoy el Fiscal de Guerrero Jorge Zuriel de los Santos lamentablemente ha dado positivo por Covid-19. Algo que en realidad no deberia de ser una novedad, ya que muchos funcionarios públicos del nivel de Zuriel están muy expuestos por su trabajo.

Pero tampoco puedo olvidar sus andanzas sociales, ya que hace apenas unas semanas lo encontré muy contento departiendo con un grupo de personas en el bar del Suntory en Acapulco. Cuando llegue al restaurante pregunte cuanto tiempo llevaba el fiscal y según pude averiguar, cuando daban las nueve de la noche Jorge Zuriel llevaba ya varias horas en el lugar. Hasta ahí todo bien, pero lo que si me pareció un alarde de prepotencia, fue que introdujo en el restaurante un par de sus guaruras armados. 

Entendemos lo delicado de su trabajo, pero nos cuesta trabajo comprender que estos funcionarios expongan peligrosamente al resto de los comensales con sus excesos y alardes irresponsables. 

Pero si el fiscal estuvo mal al introducir personal armado, la gerencia del Suntory estuvo aún peor al permitírsel. Es triste comprobar que la exclusividad y exelencia que algún día distinguió a este restaurante en Acapulco, parece ser un lejano recuerdo.

Que mala imagen les dieron a todos los turistas que ese dia se congregaron para comer y cenar en el Suntory, porque la sobremesa del fiscal duro más que una cuaresma.  

II

Sinceramente no me consta que el Fiscal se haya contagiado en el trabajo, pero lo que si me queda claro es que al igual que muchos funcionarios de primer nivel del gobierno del Estado de Guerrero, Zuriel de los Santos nunca consiguió seguir las indicaciones de la Secretaría de Salud y mantuvo una vida social abierta por lo menos hasta que resultó positivo de Covid-19. Sus andanzas en el Suntory así lo demuestran. 

Ojalá que se recupere pronto, es joven y seguramente saldrá adelante. Pero también esperamos que reflexione en estos días y considere, una vez que regrese de lleno a su trabajo, trabajar un poco más en una tarea que aún tiene pendiente: La humildad. 

Twitter @TiempoGro