Héctor Astudillo se va, su gobierno está viviendo sus últimas horas y su legado político será muy pobre en la balanza final. Por esta razón quiere salvar su último periodo vacacional como titular del gobierno y para ello pondrá una vez más el semáforo epidemiologo en color amarillo, algo que ya hizo el pasado mes de septiembre y que tuvo consecuencias muy negativas para el estado.

En aquella ocasión el gobernador dijo que asumiría la responsabilidad por mantener los negocios no esenciales abiertos en semáforo amarillo, pero la realidad es que lo único que hizo al regresar al semáforo naranja fue culpar a la población local y turistas: “Se ha visto el relajamiento de muchas personas, en las playas, en las calles, en muchos lugares en donde sencillamente no ha habido la atención correcta y adecuada para protegernos todos”, reiteró en aquella ocasión, pero nunca asumió su responsabilidad como previamente había dicho que lo haría.

El gobernador Héctor Astudillo cantinflea, dice y se desdice un día y el otro también, su no es fácil mantener la calma cuando tu ego y soberbia no tienen límites. Pero de vez en cuando se le escapa alguna verdad a medias como sucedió el día de hoy, cuando admitió frené a un grupo de reporteros que espera que el estado de Guerrero regrese al semáforo amarillo la próxima semana, “ya que con esto se podrán ampliar las capacidades y los horarios de restaurantes, hoteles y demás actividades“ señaló.

Incluso admitió ser el más interesado en que Guerrero baje de color, ya que esto ayudaría mucho a la economía en su opinión. “Yo espero que sí, yo soy el más interesado en que cambiemos de semáforo porque, el cambiar de semáforo representará ampliar las capacidades de restaurantes, en hoteles y en toda la actividad, sería de una gran ayuda el hecho de que nuestros números nos permitieran cambiar de semáforo (sic) espero que esta semana que nos resta estemos bien en los números”, expresó.

Ademas reiteró que espera que en los próximos días se logre controlar los contagios por Covid-19 en el estado, para que el próximo domingo se cambie de naranja a amarillo el semáforo epidemiológico. Algo que sinceramente suena descabellado e ilógico, porque ¿como se puede en tan solo una semana controlar los contagios? ¿Manipulando? ¿Maquillando cifras?

Y como ya es inevitable el regreso al color amarillo, el propio Astudillo anunciará la próxima semana la realización de la Gala de la Pirotecnia, por cierto, la última que realizará su gobierno.

“Esperó que esta semana que nos resta estemos bien en los números (sic) y que lleguemos mejor a partir del próximo domingo o lunes (doble sic) en el que estaremos anunciando el nuevo semáforo”, finalizó.

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