Hector Astudillo flexible y sumiso cuando tiene que serlo ante el poder supremo.

Por Luis Cuesta.

Somos, sin duda, lo que un autor llamó nación de sirvientes viviendo bajo leyes que prohíben lo que no es necesario prohibir.

En Guerrero, lo que no está prohibido es obligatorio. El “pueblo soberano” está obligado a llevar mascarilla, y así lo admite el gobernador Astudillo con argumentos que dejarían ojiplático a un Juan José Arreola y que uno ya había oído en la cola de las tortillas hace unos meses.

– Debe prevalecer el objetivo constitucional de protección de la salud de todos, que comprende la integridad física y moral señaló durante su segundo informe el Soberano AMLO, que por cierto no se enmascara.

Ok, finalmente el “pueblo soberano” ya está enmascarado. Y ahora ¿qué? Pues ahora el pueblo ya no puede moverse. ¿Por qué? Ya no tiene dinero. Y aún así hay algunos que buscan poner al Triángulo del Sol en semáforo rojo.

¿Esto es lo que quieren los Claudios X, Ricardos Anaya y sus apéndices de México libre al proponer nuevos confinamientos para afectar y derrocar al gobierno del Soberano en el 2021? Que acaso a estos ricachones centralistas se les olvida que en Estados como Guerrero la primera, y la única, industria es el “Estao”, y luego, como industria auxiliar, teníamos el turismo, que, arruinado por “la Covid”, tiene a los guerrerenses arrodillados y esperando un milagro para la temporada navideña.

Y cómo si la pandemia no fuera suficiente para Guerrero, las elecciones ya están a la vuelta de la esquina, y con ellas se ha creado un triunvirato de corrupción (gobierno estatal, PRI y PRD) vs el “faisanaje” de otro nuevo triunvirato entre MORENA, PT y el VERDE. Pudiendo ser este último, el que posiblemente le arruine la continuidad al fatigado gobierno que encabeza Héctor Astudillo.

Al tiempo.

Twitter @LuisCuesta_