Acapulco trasciende nuestras fronteras. Es una alcaldía importante, con un lastimado sector turístico, lastimada por la delincuencia, la pobreza y la marginación. Lo que ahí sucede impacta en todo Guerrero. Mario Delgado, presidente de Morena, lo sabe y estará pendiente de quién será el nuevo presidente municipal del puerto.

Adela Román Ocampo, actual alcaldesa de Acapulco, llegó postulada por Morena en 2018 y tenía la esperanza de ser candidata a gobernadora en la próxima elección; sin embargo, las encuestas son claras y lo suyo quedará en aspiración.

Mujer fuerte, forjada en el mundo judicial del estado, en un área ruda como el derecho penal, Román Ocampo empieza a ver la reelección como un corredor de salida. Lo malo para ella, es que mientras andaba preocupada por ser gobernadora, le comieron el mandado en Acapulco.

Y no fue difícil ganar la simpatía de los acapulqueños, cuando existía un vacío social de parte del gobierno municipal. Su presidenta se preocupó por las grandes deudas heredadas, por cuidar la parte jurídica, pero no supo cómo llegar al corazón de la gente. 

Y para eso, el maestro diputado del Congreso de Guerrero, Moisés Reyes Sandoval, se pinta solo. Su fuerte es la empatía y cercanía con la gente. Una muestra es la foto que circuló en redes sociales y medios de comunicación, donde Moy Reyes (como lo conocen) aparece cargando al bebé de una de sus alumnas para que pudiera tomar su clase de derecho.

Reyes Sandoval siempre ha estado entre ellos, siendo uno más. Sus acciones contra el Covid-19 destacaron más que las del propio municipio. Desde entrega de apoyos alimentarios, cubrebocas, gel antibacterial y desinfección de taxis, hasta la donación de equipamiento para hospitales.

Moy Reyes es nieto del histórico luchador social de Guerrero, Pablo Sandoval Cruz y primo de la secretaria de la Función Pública Federal, Irma Eréndira Sandoval, y de Pablo Amílcar Sandoval, virtual candidato de Morena para gobernar Guerrero. 

También es cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador y apoyó a Mario Delgado para que ganara en Acapulco la encuesta para dirigir Morena.

Y digo que Pablo Amílcar es virtual candidato, porque tiene la confianza presidencial y supo ganarse el apoyo de la gente. Aun así, debe priorizar la unidad, seguramente veremos al polémico Félix Salgado y a la profesional de la política, Bety Mojica, en puestos clave de su próximo gobierno. Incluso hasta podría haber lugar para el empresario Luis Walton, que se quiere subir al tren cuando ya casi llega a su destino.

Con la fuerza que tiene Morena en Guerrero, cualquiera que pongan gana. Pero no se trata de ganar por ganar, sino de que llegue el mejor. Porque los siguientes años serán claves, para garantizar el respaldo de esa entidad federativa a la continuidad de la 4T en 2024.

Esto lo tiene muy claro Mario Delgado. Tiene que dar paso a las nuevas generaciones, para que Acapulco siga siendo recordado por María bonita, María del alma.

Publicado en Contrareplica