Mario Moreno Arcos, agradeció el pasado lunes la confianza brindada de los guerrerenses tras renunciar a la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL):

«Bendita la oportunidad de servir a mi pueblo, a mi tierra y a mi gente. Cierro un ciclo, pero no el entusiasmo por trabajar y seguir sirviendo», escribió Moreno Arcos en la publicación

La renuncia se produce porque Mario Moreno aspira junto con el senador Manuel Añorve Baños a abanderar al PRI en la contienda por la gubernatura de las elecciones del próximo año, por lo que su separación del cargo, fue confirmada por el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores, quien al parecer es su máximo promotor rumbo al 2021.

UNA ESTELA DE CORRUPCIÓN

Un largo historial de corrupción ha marcado la carrera política de Mario Moreno Arcos quien fuera presidente municipal de Chilpancingo en los periodos de 2005 a 2008 y de 2012 a 2015, diputado federal en dos ocasiones y diputado local en la LVI legislatura.

Al alcalde de Chilpancingo se le ha cuestionado en innumerables ocasiones por enriquecimiento ilícito y en su momentos fue acusado por el líder de comerciantes Pioquinto Damián Huato de trabajar en colusión con la banda delictiva Los Rojos. Damián Huato sobrevivió a un atentado en enero de 2014, tras lo cual acusó de Moreno Arcos de ser el responsable.

En un informe que rindió en el 2016, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló que Mario Moreno no había solventado 32 millones 574 mil pesos de recursos públicos que ejerció durante el 2014 cuando era Alcalde.

Unidos.

Durante el 2016, ya como delegado estatal del ISSSTE, un cargo que debía tener un médico y no un contador privado, Moreno Arcos fue acusado de haber impuesto a su ahijada Rocío Duarte como administradora.

Tampoco la gente olvida que dejo la ciudad de Chilpancingo hecha una desastrosa en cuestión administrativa, pero también, a Moreno Arcos la sociedad le reclama los más de mil 70 millones de pesos que en el año 2013 hizo como inversión el gobierno federal y estatal para rehabilitar el sistema de agua potable.

Dicha inversión se hizo a través de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Guerrero, la cual nunca no terminada en tiempo ni funcionó adecuadamente.

Cuando Moreno Arcos gobernó se realizó una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica a 60 municipios  para analizar el índice de Calidad de Vida, la peor ciudad para vivir resultó ser Chilpancingo.

Los puntos que se tomaron en cuenta en el estudio fueron: oferta suficiente de vivienda; movilidad en la ciudad; limpieza atmosférica; suficiencia de centros de esparcimiento y diversión; buen ambiente de convivencia ciudadana; museos y espacios históricos; bellezas naturales; calidad de vida respecto al resto del país, ahora imaginemos que si se hubiera tomado en cuenta la inseguridad y la corrupción que imperio durante su administración.

¿Y aún así aspira a ser gobernador de Guerrero? De verdad que mal estamos como sociedad.

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