Por Rosalia Vergara.

Desde el viernes 30 por la tarde y ante el fin de semana largo por el Día de Muertos, miles de personas decidieron salir de esta capital hacia la misma dirección: el puerto de Acapulco, Guerrero.

Por ende, la caseta cobro “Ingeniero Francisco Velasco Durán”, conocida como Alpuyeca, en el municipio Puente de Ixtla, se saturó con miles de automóviles y vacacionista.

La fila de más de un kilómetro provocó la demora en el servicio de la caseta, en el kilómetro 119 de la autopista, en dirección al sur, y se seguía incrementando.

El covid en Acapulco

El 28 de octubre, el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, informó que ante la nueva ola de contagios en Acapulco, a partir del 2 de noviembre se instalaría una mesa especial en el puerto, para dar seguimiento a la pandemia.

Aseguró que ante el arribo de turistas este puente de Día de Muertos, han reforzado operativos y filtros sanitarios en las playas y comentó que, dependiendo de los resultados de este fin de semana, se determinarán las acciones para la temporada decembrina.

El 14 de septiembre pasado, al hablar sobre el repunte registrado en Acapulco e Ixtapa Zihuatanejo, Astudillo culpó a “la cantidad de visitas que tienen”, por eso el semáforo epidemiológico retrocedió al color naranja, lo que implica un riesgo alto de contagios.

Igual que ahora, el mandatario estatal pidió a los turistas que atiendan las medidas sanitarias como la sana distancia y el uso de cubrebocas.

“Vemos un relajamiento de muchas personas en las calles, playas y otros lugares. No ha habido atención correcta para protegernos todos, debemos ser más estrictos para que se cumplan las medidas y evitar aglomeraciones, vamos a buscar que las cosas se hagan con sensatez y haya movimiento económico”, señaló entonces, en una entrevista televisiva.

Publicado en Proceso