En esta ocasión, una lectora, Estrella Vázquez nos comparte una experiencia paranormal espeluznante que vivió en la colonia La Cima, en la ciudad de Acapulco, estado de Guerrero.

“Mi experiencia ocurrió en la colonia La Cima, en Acapulco, Guerrero. Era una casa muy grande y muy bonita donde nos pasó esto; la verdad que nunca me imaginé que sucedieran ese tipo de cosas en un lugar así.

“La casa estaba algo escondida del fraccionamiento, y retirada de todas las demás casas; había mucho terreno, muchos árboles frutales, y mucho espacio, y esa parte a mí me daba mucho miedo”.

“Pasa que casualmente, en las noches los fusibles siempre fallaban; entonces, yo tenía que salir de la casa al terreno, donde estaba la caja de la luz para acomodar esos fusibles; porque no era que se quemaran, era como que se botaban de la pastilla. Entonces, yo tenía que estarlos moviendo”.

Se le vio en otros sitios de la casa.

“En una ocasión, una noche me pasó que estaba yo sola, salí y estaba todo oscuro de la casa al terreno; tenía yo que caminar alguna distancia, y sí me daba miedo porque se veía totalmente oscuro, ya que estaba muy separada de las demás casas”.

“Entonces salí, cambié los fusibles, acomodé y todo, y mi perrito estaba muy asustado en un rincón; no me estaba viendo a mí, sino que veía hacia otro rincón con miedo, y hacia donde él estaba mirando temblaba; el perrito estaba muy temeroso, y por más que yo le hablaba, no me hacía caso”.

“Ya con todo el miedo del mundo agarré valor para tomar al perrito y no dejarlo solo, porque sí estaba muy tembloroso, hasta me daba miedo que le fuera a pasar algo y no lo iba a dejar solo; yo también tenía miedo, un miedo inexplicable. Lo cargué y con la misma me metí corriendo, estaba yo embarazada, tenía un embarazo de 8 meses y lo que hice fue cargar al perrito y meterme”.

“Cuando yo me metí, apagué la luz y ya me iba a dormir, y sentí claramente como algo se sentaba al lado de mí; el colchón se sumió, y pensando que era la psicosis del susto de lo que anteriormente me había pasado, yo me quité la sábana, y dije: ‘es mi imaginación’, pero al quitarme la sábana, ¡clarito vi como el colchón se volvió a levantar!, como si algo o alguien que hubiera estado ahí sentado se levantara”.

Me tapé inmediatamente, me dio mucho miedo, mi perro que nuevamente estaba en la recámara porque yo lo había metido conmigo, otra vez se escondió, tenía mucho miedo y lloraba. Eso me ocurrió en una noche

“En esa misma casa en otra ocasión, mi cuñada y yo vimos una sombra. Estábamos viendo la televisión con todas las luces apagadas, y de repente vimos una sombra de una persona grande, alta como de más de 1.80 de estatura, yo hasta llegué a pensar que era Julio, y la sombra daba vueltas por toda la sala, por toda la parte de afuera primero, por todo el corredor, por todo el terreno.

“Las ventanas eran grandes, claro que se apreciaba claramente como esa sombra daba vueltas y mi cuñada y yo pensábamos que su hermano había llegado, y no era él. Prendimos las luces, obviamente revisamos y no era nadie. Todo estaba totalmente cerrado. Eso fue en otra ocasión”.

La zona era conocida anteriormente como un tiradero clandestino de cadáveres.

“Ya luego nos enteramos que en Acapulco, las casas están montadas sobre cerros; en esa colonia, La Cima, la mayoría de las casitas están montadas en cerros. Entonces de la casa donde vivíamos hacia afuera, se veía el voladero”.

“Nos contaron después que ahí era, por decirlo así, un “basurero de muertos”, muertos ilegales, porque pues me imagino que eran bandas o no sé, que tiraban ahí los cadáveres para que no los encontraran. En Acapulco todas esas cosas se ven como algo normal”.