La falta de medidas sanitarias por parte de turistas y locales que vuelven a la vida nocturna y el repunte de contagios, han conseguido el cierre de bares y centros nocturnos ante el rebrote de casos que se vive en el puerto. Lo anterior se ha podido comprobar ya que en diversos comercios de Acapulco, los visitantes no respetan la sana distancia ni usan el cubrebocas. Las medidas de seguridad son tomadas en su mayoría únicamente por el personal que atiende en cada comercio.

En la costera Miguel Alemán se observa que las personas caminan o hacen ejercicio sin ninguna precaución durante todo el día. Lo anterior, alarma a los dueños y personal que labora en los comercios que aún podrán permanecer abiertos, ya que les preocupa el cierre de sus negocios, pues involucra grandes pérdidas económicas.

El gobierno de Guerrero anunció que no habrá restricciones durante la presente semana por los compromisos turísticos previamente adquiridos. Sin embargo, a partir del 21 de septiembre se darán a conocer las nuevas medidas que se implementarán en el estado.

Ha sido un verdadero desastre del gobierno del estado haber cambiado el color del semáforo al color amarillo antes de tiempo y los principales responsables de esta crisis son principalmente el gobernador Héctor Astudillo y su secretario de salud.

Lamentablemente quienes pagan los platos rotos de estas malas decisiones son los ciudadanos. Y la verdad no es Justo. Por eso desde nuestra tribuna pedimos la renuncia del secretario de salud Carlos de la Peña Pintos por su desastroso manejo de la pandemia.

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