Adela se encuentra contra las cuerdas en Acapulco.

La alcaldesa de Acapulco, Adela Román, aseguró que las protestas en su contra tienen que ver con sus aspiraciones a ser candidata de Morena a la Gubernatura de Guerrero y que está dispuesta a que se realicen auditorías a su administración.

“Lo único que quieren es joder”, dijo la Edil de sus opositores, a quienes acusó de violencia política.

El pasado 14 de agosto en la visita que realizó el Presidente Andrés Manuel López Obrador, prestadores de servicios de las playas se manifestaron en contra de Román.

Durante esta semana, ese mismo grupo cerró la Costera Miguel Alemán y desplegó mantas en las que acusó a la Alcalde de desviar recursos públicos.

“Lamentablemente hay violencia política. A ver ¿por qué no voltean hacia alguno otro precandidato? Yo me asumo como precandidata por Morena porque yo ya manifesté mi interés de participar, pero obviamente eso no está en mis manos, eso lo va a decidir el partido”, expuso.

Sobre las acusaciones de presuntos desvíos de recursos públicos y de obras sociales que anunció pero que no se han realizado, la Alcaldesa afirmó que éstas fueron aprobadas por el Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal, que es un órgano ciudadano de Acapulco.

El Coplademun, añadió, aprobó las obras del paso elevado entre Constituyentes y Ejido, además de la pavimentación de concreto hidráulico de 4.7 kilómetros en la comunidad de La Sabana.

A la Edil se le ha cuestionado que en los espectaculares que se montaron en diversos puntos de Acapulco por su Segundo Informe, anuncia como un hecho esas dos obras, cuando ni siquiera se ha colocado la primera piedra.

Sobre su relación con el Gobernador priista Héctor Astudillo, que al principio de su Administración no fue muy cordial ya que tuvieron varios desencuentros, Roman aseveró que ella y el Mandatario han hecho un gran esfuerzo por armonizar las relaciones.

Con información de Debate