“Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay cierta complicidad vergonzosa”.

—Víctor Hugo, poeta, dramaturgo y novelista francés.

Por José Luis Camacho Acevedo.

Desde que Manuel Bartlett y su equipo de mapaches instrumentaron en el año de 1988 el fraude electoral en contra del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas con la tristemente recordada “caída del sistema”, la sociedad nacional reclamó con grandes manifestaciones que hicieron tambalear la “victoria” de Carlos Salinas de Gortari, el fin de la simulación electoral en nuestro país.

El electorado estaba harto de que su voluntad no fuera respetada.

Igualmente era repudiaba la descomposición del sistema de partidos al crear engendros como el PVEM que con un descaro insultante convirtió a una organización política en un jugoso negocio familiar.

Referentes como los mencionados, y otras joyas de la putrefacción de nuestros procesos democráticos, obligaron al INE a dar muestras de certeza, legalidad e imparcialidad ante la inminencia de la celebración de los comicios del próximo año que serán los más grandes de los tiempos modernos de las elecciones mexicanas.

Y las notas más comentadas fueron que por fin se cancelaban las ambiciones familiares de la maestra Elba Esther Gordillo al pretender que le otorgaran una nueva franquicia partidaria a través de una corriente de acarreados sindicales y le fue negado el registro a la tenebrosa mafia denominada Redes Sociales Progresistas.

El otro tema fue que tampoco los integrantes del INE dejaron que se concretaran las avideces de Felipe Calderón (aspirante a una diputación federal) y Margarita Zavala (vinculada a casos de nepotismo como el de la responsable de las guarderías del IMSS cuando ocurrió la tragedia de la guardería ABC en Hermosillo) de obtener un fuero que los alejara de la lumbre que ya les llega a los aparejos con la detención de Genaro García Luna, y le negaron el registro a México Libre, una organización financiada oscuramente por estructuras de la ultraderecha.

La Comisión de Prerrogativas del Instituto Nacional Electoral, mostrando al mismo tiempo tener una trascendente independencia de criterio y un pleno conocimiento del tema, recomendó desde el jueves pasado al Consejo General del INE que, una vez revisados los documentos que fueron presentados por las organizaciones que aspiraban a tener un registro condicionado como partidos políticos nacionales para competir en el proceso electoral más grande de la historia democrática de México, mismo que se inicia a partir de mañana y culminará con la calificación del resultado de las elecciones que habrán de celebrarse el primer domingo de junio del próximo año; que solamente dieran vista a los casos del Partido Solidario (hasta ahora registrado como Partido Encuentro Social) y a México Libre, promovido por el expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, por considerar que la documentación que presentaron estaba cumpliendo con los requisitos establecidos para alcanzar el mencionado estatuto.

En la celebración de la Junta de Consejo General del INE el viernes siguiente, al revisar los documentos y los expedientes de México Libre y Redes Sociales Progresistas perteneciente a la familia de la maestra Elba Esther Gordillo, se encontraron causantes de exclusión consideradas graves.

La maestra Gordillo y su yerno Fernando Yáñez, llenaron sus asambleas con la participación mayoritaria de afiliados tanto a la CNTE como a lo que aún le queda a la controvertida chiapaneca (célebre por cerrar las tiendas más caras de San Diego, California, para gastar dinero en cantidades escandalosas en frivolidades ofensivas para un país de pobres como es México) con los afiliados al SNTE que aún le guardan cierta lealtad.

La prohibición expresa de no utilizar organizaciones sindicales (o sea lo que en lenguaje político se conoce como práctica del acarreo corporativo) para acreditar la autenticidad de sus asambleas, fue violada de manera burda y flagrante por la familia de la Maestra Gordillo Morales.

Y en consecuencia el Consejo del INE descalificó a Redes Sociales Progresistas como aspirante a contender en el proceso electoral 2021.

En el caso de México Libre, Felipe Calderón y Margarita Zavala, personajes con un historial muy oscuro en cuanto al manejo de recursos públicos se refiere, el Consejo General del INE consideró que admitir la NO COMPRABACIÓN del uso de dinero para organizar las asambleas hasta en un 20% de lo erogado, era demasiado permisivo.

El Consejo General redujo entonces el límite de no comprobación de gastos a un 5%.

Y como México Libre manifestaba más de un 8% de gastos sin comprobar, y por lo tanto su registro condicionado como partido político nacional simplemente NO PROCEDÍA, causal de nulidad por la cual también fue excluido.

Así se escribe la historia.

Porfirio es el caballo negro de Morena

El talentoso, experimentado y muy cercano al afecto del primer mandatario Andrés Manuel López Obrador, Porfirio Muñoz Ledo, ante la rebatinga tan desaseada que vive MORENA por la ambición de sus tribus para adueñarse de la dirigencia nacional de ese partido, decidió levantar la mano y anunciar que se registrará como aspirante a presidir el partido del presidente.

Después de cerca de dos años en que MORENA no ha podido realizar su cambio de dirigencia nacional por el clima de acusaciones y linchamientos que protagonizan sus hordas, de pronto a los aspirantes a convertirse en líderes del movimiento fundado por el presidente Andrés López Obrador, como Yeidckol Polevnsky, cuyo verdadero nombre es Citlalli Ibáñez Camacho, nacida en Huauchinango, Puebla, y a la que atribuyen el hecho de ser descendiente de Maximino Ávila Camacho; al batallador Alejandro Rojas Díaz Durán (quien por cierto ahora ni en el padrón de MORENA aparece) y al diputado colimense Mario Delgado, como mencionamos al principio de estas notas, se les apareció el diablo en la persona del diputado Porfirio Muñoz Ledo convertido en el más consistente prospecto para dirigir al ahora partido en el poder.

Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega, de orígenes guanajuatenses, condición que le permitió invocar el derecho de sangre para competir por el gobierno de esa entidad impidiendo que Carlos Salinas impusiera como mandatario a su consentido Ramón Aguirre Velázquez, es uno de los cuadros políticos nacionales, no sólo de MORENA, con una experiencia y una formación de las más sólidas de México.

El diputado Muñoz Ledo ya ha sido dirigente nacional de dos partidos políticos. Lo fue del PRI cuando ese partido vivía sus momentos de mayor fortaleza cuando Luis Echeverría impuso como candidato presidencial a José López Portillo.

Doce años más tarde de esa aventura dentro del PRI, Porfirio llegó a la presidencia del PRD.

Después de la caída del sistema que siempre dejó en duda la autenticidad de la victoria de Carlos Salinas de Gortari sobre Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el michoacano acompañado de personajes como el mismo Porfirio, la maestra Ifigenia Martínez, Heberto Castillo o Rodolfo González Guevara intentó la creación de un nuevo partido político.

Al no cumplir la organización de Cuauhtémoc Cárdenas con los requisitos que entonces señalaba la anterior autoridad electoral (CFE en tránsito a convertirse en el IFE bajo la conducción de Don Fernando Gutiérrez Barrios) el Ingeniero Heberto Castillo y Jorge Alcocer, a la sazón dirigentes del PSUM, cedieron su registro al proyecto del frente nacional encabezado por el político michoacano y en esa forma nació el PRD.

Muñoz Ledo ha sido varias veces secretario de estado, senador de oposición, diputado distinguido por AMLO a quien correspondió colocarle la banda presidencial, representante de México en la ONU donde llegó a presidir el Consejo de Seguridad.

Una trayectoria y una experiencia que de ninguna manera tienen ni Mario Delgado, ni Alejandro Rojas ni la poblana Yeidckol Polevnsky.

López Obrador es un político que sabe oficiar solo.

Y así debe estar operando el relevo en la dirigencia de SU partido.

La pregunta que flota entre los morenistas es la siguiente: ¿Porfirio trae línea de ya saben quién, o se la está jugando por la libre?

Todo indica que con más de treinta años de correr la aventura política unido con una lealtad fuera de toda duda con AMLO, hasta que el tabasqueño conquistara la presidencia de la república, sería muy difícil pensar que Muñoz Ledo no consultó, o recibió en su caso, alguna señal de su amigo López Obrador.

Sobre el tapete de MORENA, hay nuevos dados en el juego.

Lozoya: el payaso del circo

Hasta la fecha las declaraciones, denuncias y videos prometidos por Emilio Lozoya sólo han servido como simples distractores para una sociedad que quiere hechos porque ya está harta de la corrupción y esperando que por fin se haga justicia contra todos los delincuentes de cuello blanco que tan gravemente han afectado la economía y los equilibrios sociales del país.

Después del desastroso sexenio de Enrique Peña Nieto, que ha sido catalogado como el más corrupto de la historia de México, no sólo por como accedieron al poder, por medio de financiamiento irregular para la campaña, sino también por el despilfarro que hicieron con el dinero público, las muestras de un infamante nepotismo y las impunidades que negociaron en su momento.

El presidente Andrés Manuel López Obrador siempre ha dicho que su gobierno no pretende realizar una cacería de brujas enjuiciando a los corruptos.,

Pero el fuerte hedor de la corrupción cometida en los sexenios pasados, desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, ha sido un elemento de distracción que le ha impedido avanzar tanto en sus programas sociales como en la reactivación económica de la nación ante los estragos mundiales causados por la Pandemia.

Y es precisamente en este escenario donde Emilio Lozoya se está convirtiendo ya solo en un estorbo toda vez que sus aportaciones para ayudar a la 4T a combatir la corrupción pueden considerarse de suma CERO.

La defensa del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya ofreció tener videos y pruebas de las denuncias que hace unas semanas se filtraron a los medios de comunicación. Pero nada se ha concretado. No han llegado las pruebas del bla bla bla del ex director de PEMEX y tampoco se ha concretado una sola investigación sólida de los responsables de la corrupción peñista.

Las declaraciones de Lozoya son realmente escandalosas, pero muchos de sus dichos ya se conocían y la propia Fiscalía General de la República ya contaba con las evidencias que lo probaban.

¿Qué aporta de nuevo entonces Lozoya, en que se beneficia la Fiscalía el acuerdo de criterio de oportunidad que de facto tienen al exfuncionario de Pemex fuera de prisión?

La respuesta es concluyente: Lozoya Austin no ha aportado nada.

Y en cambio tiene ya en un entredicho al fiscal Alejandro Gertz Manero a quien se le está complicando el manejo, tanto judicial como mediático, de un testigo ya tan incómodo como el que fuera hombre de confianza de Luis Videgaray.

En cambio, Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, sí se ha convertido en un operador eficiente en la lucha de la 4T contra la corrupción. Le ha brindado al gobierno de López Obrador credibilidad y confianza, al asestar varios golpes contra la impunidad desde que comenzó su gestión.

El último de esos golpes de gran impacto fue la presentación de tres denuncias contra el presidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo Gerardo Sosa Castelán, por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita por 58 millones 245 mil 948.

Santiago Nieto no se anduvo en este caso por las ramas y ya tiene al cacique Sosa Castelán en el reclusorio del Altiplano.

Sosa no ha podido comprobar el origen los recursos que se encuentran bloqueados en seis cuentas bancarias de la UAEH, con su encarcelamiento y enjuiciamiento podrá concluir uno de los episodios más ruines de la institución, misma que finalmente podrá ser devuelta a los universitarios.

Santiago Nieto opera y funciona. En cambio, Lozoya sólo ha generado un espectáculo mediático que únicamente sirve de distracción. Un distractor que, por endeble, ya que en la medida en que no se conozcan las evidencias que pudieran probar sus dichos, su esperada denuncia contra peces gordos está quedando reducida a ser parte de los chismes dignos de los programas que cuentan vida y milagros, sin probarlos tampoco, de connotados integrantes del mundo de la farándula.

Para la sociedad mexicana, Emilio Lozoya ya es hoy un desgastado payaso de circo.

Miscelánea

1.- El próximo martes rinde su cuarto informe de gobierno el mandatario de Quintana Roo, Carlos Joaquín González. Los resultados de su gestión han sido tan relevantes que, teniendo como punto de comparación las condiciones de deuda pública, inseguridad y peculados cometidos por Roberto Borge, el estado emblemático del caribe mexicano, a pesar de los estragos de la pandemia, está en condiciones de lograr una recuperación integral.

2.- Ricardo Monreal anunció la agenda legislativa que desahogará el senado en el próximo periodo de sesiones. Hay más de 450 temas mencionados por los legisladores como importantes. Como siempre Monreal contará con el apoyo fundamental de su operador político-jurídico Julio Menchaca para dar curso a pendientes como la legalización medicinal del cannabis y los impuestos, aún sin iniciativas que solo son una propuesta de temas como el impuesto a las herencias o a las bebidas azucaradas. Muchos temas se irán a parlamento abierto.

Publicado en El Heraldo