Por Armando Maya Castro.

A partir este 31 de agosto, sólo el estado de Colima, que mostró tendencias en crecimiento de Covid-19, permanecerá en semáforo rojo. La mayoría de los estados de la República se mantienen en naranja, y sólo los siguientes diez estados transitaron al amarillo: Campeche, Chiapas, Chihuahua, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Sonora y Veracruz.

Así comenzamos septiembre en materia epidemiológica, lo que permitirá que, en las 10 entidades antes mencionadas, los bosques y jardines puedan abrir de forma regular, y que restaurantes, bares y cafeterías operen con aforo reducido.

En semáforo amarillo se permiten también las actividades laborales esenciales y las no esenciales, esto con limitaciones de aforo, horarios escalonados y con la aplicación de medidas sanitarias para proteger la salud de los trabajadores. Sin embargo, escuelas públicas y privadas seguirán cerradas.

El amarillo es el penúltimo color antes de la permisión total de todas las actividades. Se establece por la importante disminución en el número de contagios y hospitalizados por más de dos semanas seguidas.

La siguiente es la explicación que, sobre la fase amarilla, nos proporciona la Secretaría de Salud, el organismo encargado de diseñar, ejecutar y coordinar las políticas públicas en materia de salud:

“Todas las actividades laborales están permitidas, cuidando a las personas con mayor riesgo de presentar un cuadro grave de Covid-19. El espacio público se abre de forma regular y los espacios cerrados se pueden abrir con aforo reducido. Como en otros colores del semáforo, estas actividades deben realizarse con medidas básicas de prevención y máximo cuidado a las personas con mayor riesgo de presentar un cuadro grave de Covid-19”.

La noticia es bastante buena para los estados que iniciarán el mes patrio en color amarillo, pues esto les permitirá mayor apertura económica, y a las entidades con mayor afluencia turística en México, una de las cuales es Guerrero, aumentar la capacidad de recepción en negocios como hoteles y restaurantes.

Mencioné a Guerrero porque es un estado con variados y hermosos atractivos turísticos, y que tiene en Acapulco e Ixtapa-Zihuatanejo, así como en el pueblo mágico de Taxco de Alarcón, a sus tres principales destinos turísticos. Hasta hace poco, la economía de Guerrero se basaba principalmente en el comercio y el turismo, a pesar de que en el 2018 llegó a ocupar el tercer lugar en violencia ocasionada por el crimen organizado.

Veracruz, que hasta hace unos años ocupaba el sexto lugar en la economía nacional, será otro de los estados beneficiados con el semáforo amarillo. En 2014, Entorno Turístico colocaba a Veracruz como el cuarto estado en recepción de turistas nacionales y extranjeros, esto por tratarse de un estado pleno de historia, tradiciones y con una importante riqueza cultural.

La noticia es buena para estas entidades en las que un importante porcentaje de la población vive del turismo. Lo es también para los demás estados que transitaron a semáforo amarillo, los cuales deberán vivir esta nueva realidad sin relajar las medidas preventivas tales como lavarse las manos continuamente, mantener la sana distancia, usar gel antibacterial y cubrebocas. También es importante continuar con el cuidado de los adultos mayores y de las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del Covid-19.

Por bien de su población, los estados en semáforo de riesgo naranja tendrán que seguir esperando el tránsito al amarillo. Mientras esto ocurre, los gobernantes de estas entidades deberán seguir con los esfuerzos orientados a preservar la salud de sus gobernados, así como brindando atención a las personas que han resultado contagiadas, muchas de las cuales han requerido servicio de hospitalización.

Lo importante es que nuestro país, como dijo recientemente el presidente Andrés Manuel López Obrador, está próximo a salir de las crisis de salud y económica, lo que nos permite pensar en mejores cosas para México a partir de la recuperación de empleos.

Twitter: @armayacastro