Luego de 9 meses de que se conociera el nuevo coronavirus surgido en China, la lucha por encontrarle cura a una enfermedad que tiene al mundo aislado ha encontrado en una mexicana a una esperanza en la búsqueda por erradicar el virus Sars Cov-2.

Se trata de Mónica Olvera de la Cruz, originaria de Acapulco, Guerrero, y que trabaja en el Departamento de Ciencias de Materiales e Ingeniería de la Northwestern University, donde descubrió que el virus tiene un punto débil, el cual se puede atacar y así terminar con el problema o por lo menos anular sus consecuencias en el cuerpo humano.

“No encontré la cura, yo encontré una cosa científica que da una dirección. Lo que hicimos fue buscar otra manera de vulnerar, de reducir la atracción entre la proteína spike (del SARS CoV-2) y el receptor humano donde se pega el virus”, dijo Mónica en entrevista con MILENIO

La médica explicó que en las células humanas, el receptor del virus es la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) y se encuentra en las células epiteliales nasales faríngeas, el primer contacto con el virus.

Por su parte, el SARS CoV-2 se adhiere al ACE2 de las células humanas, mediante el llamado Dominio de unión al receptor (RBD) que se encuentra en la proteína Spike, los picos que dan forma de corona al virus.

“Atacar el dominio de unión al receptor del virus es sumamente complejo, debido a que está escondido dentro de la spike, pero la distancia a la que se encuentran los sitios de la división polibásica permite encontrar una nueva manera de tratar de atacar, de hacer más vulnerable el virus”.

¿CÓMO SE USARÍA SU DESCUBRIMIENTO PARA COMBATIR EL CORONAVIRUS?

Más allá del hallazgo científico que logró, Mónica busca la creación de una molécula capaz de disminuir o incluso bloquear las repercusiones que el virus puede dejar dentro del cuerpo humano a base de proteína.

“Queremos diseñar una molécula más grande que pueda bloquear los tres polybasic groups; bloqueando uno reducimos la interacción en 30 por ciento, entonces creemos que si bloqueamos todos los demás se va a reducir aún más. La idea es diseñar estas moléculas para que tengan nada mas absorción a la proteína spike, no a las células ni receptores humanos”. 

Destacó que bloquear el sitio de escisión puede actuar como un tratamiento profiláctico viable que disminuye la capacidad del virus para infectar a los humanos, ya que demostró que las mutaciones distales de la proteína spike del SARS-CoV-2 afectan la transmisibilidad del virus. 

“Es muy difícil hacer moléculas muy específicas que ataquen eso, pero entonces si es por carga, si las cargas es lo importante y estos tienen 3 cargas juntas positivas, el receptor tiene negativas, como 21 por ahí que están repudiando algo negativo. Y las positivas atraen a lo negativo; entonces, si usted bloquea estos centros positivos y en el centro que se están bloqueando son negativos, no se unen al receptor, se van, esperamos que se vayan, con electrostática estamos jugando cómo diseñar estos grupos para que se peguen en los lugares distantes”, indicó.

Publicado en Medio Tiempo