La controvertida presidenta municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo también se deslindó del controvertido promocional que fue financiado por el Fideicomiso de Promoción Turística del Estado de Guerrero al que calificó de lamentable.

Román Ocampo mediante un videomensaje publicado en sus redes calificó irresponsable la campaña con la que pretendía publicitarse al puerto de Acapulco y señaló que todo es consecuencia del “Acapulco que nos heredaron, sin reglas, en la anarquía, con basura; también una bahía contaminada, con venta ilimitada de drogas y alcohol, y con un deterioro creciente en los espacios públicos”.

Aseguró que ella quiere un Acapulco seguro, ordenado, limpio y bellos. Tres importantes puntos, por cierto, en los que su administración ha fallado estrepitosamente.