Tras 15 días de estar internado por problemas del esófago, debilidad general y anemia, Emilio Lozoya fue dado de alta esta madrugada del Hospital Ángeles del Pedregal.

Fuentes del Gobierno Federal confirmaron su salida y señalaron que este sábado debe acudir al Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, en cumplimiento a lo dictado por los jueces federales, que le impusieron la obligación de presentarse los días 1 y 15 de cada mes en la Unidad de Medidas Cautelares.

Lozoya está procesado por dos asuntos de supuestos sobornos, uno de Altos Hornos de México (AHMSA) para que Pemex adquiriera la planta de Agronitrogenados y otro de Odebrecht para que adjudicara contratos de la empresa productiva del Estado a la constructora brasileña.

En el primero está vinculado a proceso por lavado y en el segundo por el mismo delito, así como por asociación delictuosa y cohecho.

Desde su salida del hospital, esta madrugada, el ex funcionario no tiene ninguna restricción para circular libremente en la Ciudad de México. Lleva un brazalete electrónico para ser geolocalizado en tiempo real por la FGR y solo está sujeto a la prohibición de abandonar el Valle de México.

Con información de Iris Velázquez para Reforma.