La población trabajadora que no puede comprar una canasta alimentaria básica, aumentó en abril-mayo, como consecuencia de las medidas para contener la propagación del Covid-19.

El Coneval (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) aclaró que su reciente medición de la pobreza laboral no es estrictamente comparable, porque se basa en la ETOE (la encuesta telefónica, y no presencial, del Inegi, para medir la ocupación y el empleo), pero consideró válido su informe.

Publicado en El Economista