Por Jorge Zepeda Patterson.

En materia de golpes medi谩ticos el Presidente mexicano es un im谩n irresistible, sea para citar incorrectamente a Mario Puzo y su novela El Padrino, como para anunciar una reforma al sistema de pensiones que cambiar谩 la calidad de la vejez de millones de personas. Un d铆a inventa adversarios donde no los ten铆a para esc谩ndalo de muchos que no conciben a un Presidente que parece disfrutar la polarizaci贸n de los mexicanos, al d铆a siguiente firma un tratado hist贸rico con Estados Unidos gracias a un enorme esfuerzo de contenci贸n y madurez. Hoy minimiza el uso del tapabocas, para consternaci贸n de todos, ma帽ana se lanza a una gira en la que cicatriza divisiones con gobernadores de oposici贸n recalcitrantes. En suma, cuando creemos que definitivamente ya lo hemos perdido en la burbuja optimista en la que vive, entre relatos patri贸ticos del siglo XIX, ataques fulminantes a sus cr铆ticos y abrazos a los sicarios, el Presidente regresa con un planteamiento hist贸rico para modificar favorablemente la vida de los ciudadanos.

Por desgracia las redes sociales y la conversaci贸n p煤blica no distinguen entre lo trascendente y lo fr铆volo, entre lo chusco y aquello que tiene posibilidades de modificar la historia. La 鈥渧iralizaci贸n鈥 de la informaci贸n sigue c贸digos perversos: obedece al potencial que una noticia tiene para provocar reacciones de humor y morbo y desatar emociones, particularmente las negativas. Probablemente se hablar谩 m谩s de un tuit pol茅mico de Beatriz Guti茅rrez M眉eller, la esposa del Presidente, que del cambio en el sistema de pensiones para incluir a millones que antes eran ignorados. Es lamentable, porque el juicio que muchas personas hacen del gobierno se origina en los deslices y traspi茅s del mandatario, y no en el verdadero alcance de sus pol铆ticas p煤blicas, que es lo que en realidad afecta a las personas.

Lo que no resulta tan explicable es que el Presidente caiga tambi茅n en esa l贸gica. Al pararse ante un micr贸fono suele incurrir en la misma desproporci贸n entre lo coyuntural y lo trascendente. A la mayor铆a de los mexicanos nos tiene sin cuidado la manera en que titul贸 una noticia el diario Reforma o el contenido de una columna pol铆tica que el mandatario considera injusta, entre las 200 que se publicaron ese d铆a. Y sin embargo, pasa del anuncio de una reforma de Estado que mueve oc茅anos, por as铆 decirlo, a la foto de portada de un diario que ser谩 archivo dentro de tres d铆as: con una diferencia, lo de la foto le merecer谩 una reacci贸n emocional que har谩 las delicias del gran p煤blico, mientras que el proyecto que har谩 historia ser谩 despachado con cifras y frases de bronce que pocos consultar谩n. Al d铆a siguiente el Presidente har谩 un sentido reclamo al Reforma por haber destacado el chisme en primera p谩gina y minimizado la nota trascendente en p谩ginas interiores, sin percibir que 茅l est谩 haciendo justo lo mismo al hacer el se帽alamiento. El Presidente hace una menci贸n hist贸rica de Benito Ju谩rez y acto seguido le habla a la Naci贸n de un tal Pablo Hiriart, un columnista al que 茅l detesta, sin percatarse de la desproporci贸n de su narrativa.

La justificaci贸n del Presidente para actuar as铆 es que no desea dejar sin respuesta distorsiones de mala fe o cr铆ticas infundadas. No parece darse cuenta de que al mencionarlos obsesivamente en la m谩xima tribuna de la Naci贸n, como 茅l dir铆a, los convierte en celebridades. El Reforma ha renacido, gracias al Presidente, como el espacio para aglutinar a todos los sectores que se le oponen. Ninguna campa帽a de publicidad podr铆a haber sido m谩s efectiva. Y Pablo Hiriart hoy es alguien para muchos millones de mexicanos que ignoraban su existencia. El Presidente no parece darse cuenta de que, al subir al ring a un actor social, le otorga una dimensi贸n nacional e hist贸rica.

Pero no reside all铆 el problema m谩s all谩 del efecto contraproducente que supone agigantar artificialmente a sus adversarios. El problema es que son estos desahogos los que ocupar谩n los espacios y ahogar谩n la atenci贸n a los aspectos trascendentes de su sexenio. Me recuerda al profesor de yoga de la televisi贸n que se exhibe semidesnudo para mostrar su f铆sico impresionante y luego se queja de que no se ha prestado atenci贸n al mensaje espiritual que entra帽a la disciplina milenaria que 茅l difunde.

Pero a diferencia del yogui en cuesti贸n, el Presidente tiene un fondo m谩s all谩 del ruido que 茅l mismo genera y termina por desdibujarlo. En ese sentido habr铆a que recuperar al L贸pez Obrador que est谩 cambiando aspectos fundamentales del pa铆s, del L贸pez Obrador pendenciero de las ma帽aneras.

En dos a帽os las reformas y las pol铆ticas p煤blicas puestas en marcha por la 4T est谩n provocando transformaciones importantes en beneficio del pa铆s. No todos estar谩n de acuerdo, desde luego, pero es este el criterio de evaluaci贸n contra el que tendr铆amos que medirlo. El propio AMLO no merece ser juzgado por exabruptos como calificar la pandemia de algo que nos viene 鈥渃omo anillo al dedo鈥, por m谩s que haya sido mal interpretado.

Lo importante est谩 sucediendo en otro lado, gracias a AMLO y a pesar de lo que 茅l diga. Y lo que est谩 sucediendo es un notable proceso de transformaci贸n en la direcci贸n que el pa铆s necesitaba. Lo confirma el anuncio dado a conocer estos d铆as del proyecto de reforma de pensiones, que ofrecer谩 a millones de trabajadores del sector informal una jubilaci贸n que no ten铆an y la rectificaci贸n del leonino trato que recibir铆an los que van a jubilarse a partir del 2023 al estar subordinados al infame r茅gimen de 1997.

Una reforma que subsana una injusticia y se suma a muchas otras que benefician a los m谩s necesitados. El mejoramiento de 30 por ciento en el salario m铆nimo, la transferencia de recursos masivos a los sectores desprotegidos, la reorientaci贸n del gasto a regiones geogr谩ficas desde帽adas, el combate al dispendio de la clase pol铆tica, la reestructuraci贸n del sistema de salud y de la compra de medicinas, el enfrentamiento al robo de combustibles, la fundaci贸n de una estructura territorial para enfrentar el crimen organizado, el saneamiento de las finanzas p煤blicas y el combate a la evasi贸n fiscal, la disciplina espartana ante el endeudamiento, la ausencia de represi贸n, la eliminaci贸n de las partidas sucias a la prensa y los periodistas, la designaci贸n de consejeros electorales al margen de las cuotas partidarias a las que nos hab铆an acostumbrado el PAN y el PRI.

Insisto, aunque podr铆a hacerlo mejor, pero en las cosas que importan la 4T no lo est谩 haciendo mal. Es notable lo realizado en apenas 18 meses, aun cuando L贸pez Obrador no siempre nos permita verlo.

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@jorgezepedap