Por El Marqués de Puerto Marqués.

La mala gestión de un problema cómo el COVID 19 tiene consecuencias sociales y económicas muy graves para los gobiernos. Durante el inicio de la pandemia en Guerrero se intentó aplicar medidas drásticas en términos económicos para aplanar la curva de contagios y muertes.

Lamentablemente estas medidas conforme pasaron los días se fueron relajando y hoy Guerrero es uno de los Estados que más casos de contagio están presentando tras bajar el nivel de riesgo de su semáforo.

Mientras, otros gobiernos, como el de la CDMX o Jalisco, han cambiado de estrategia cuando se ha demostrado que la utilizada no era eficaz, en Guerrero parece que han decidido continuar con su gestión y no dar marcha atrás. Quizás por esta razón el secretario de salud continúa obviado constantemente los datos objetivos, “para no generar miedo” cómo alguna vez el mismo lo admitió.

Está actitud de negación y de simulación ha producido desconcierto y malestar por parte de la sociedad ante cada medida que parece implementar el gobierno de Hector Astudillo, que hoy se encuentra contra las cuerdas por no poder atajar la pandemia con éxito, ni poder disminuir o mitigar sus efectos sociales y económicos.

El gobernador, a estas alturas ya debería de haber comprendido que la mala gestión en la Secretaría de Salud de su titular está provocando grandes grietas en su gobierno y que su estrategia de apertura está causando un alto número de contagiados y de víctimas innecesarias.

Es muy preocupante para todos los guerrerenses que tras casi cuatro años en el poder, Hector Astudillo no parece haber comprendido que nunca es tarde para rectificar.

Al tiempo.

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