En 36 días de la Nueva Normalidad, decretada por el Gobierno federal, los contagios por Covid 19 crecieron en un 189 por ciento, expandiéndose a prácticamente todo el País.

Las muertes también se incrementaron en 213 por ciento, según las cifras oficiales.

El 31 de mayo cuando finalizó la jornada de Sana Distancia, que convocaba a no salir de casa, y cuya duración fue de tres meses, había 90 mil 664 mexicanos contagiados y se habían registrado por el virus 9 mil 930 defunciones.

Ayer, el Gobierno federal informó que los contagios sumaron 261 mil 750 y los decesos 31 mil 119. Es decir, en poco más de un mes hubo más de 171 mil contagios y 21 mil decesos.

En las últimas dos semanas, México registró sus peores récords de contagios con 4 fechas con más de 6 mil contagios diarios. Las entidades con mayores contagios al día, por 100 mil habitantes, son CDMX, Tabasco, Sonora, Campeche y Sinaloa.

A decir de expertos, el descontrol de los contagios en el País puede explicarse por la baja aplicación de pruebas Covid-19 y a que la ciudadanía no atendió el llamado de quedarse en casa.

Malaquías Cervantes, miembro de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia por Covid-19 de la UNAM, dijo que aplicar pruebas sólo a quienes tienen insuficiencia respiratoria provoca que la inmensa mayoría de casos se pierda y lamentó la desatención al llamado de quedarse en casa.

“El contagio ha ocurrido más porque a pesar de que se ha dicho públicamente que la sociedad se quedó sin moverse, eso no es tan cierto”, consideró Cervantes.

El infectólogo Alejandro Macías, ex comisionado para la prevención y control de la influenza AH1N1 en 2009, sostuvo que la epidemia está entrando a mansalva en buena parte del territorio nacional.

“A juzgar por lo que se está viendo en ciudades como León, Monterrey y Guadalajara, estamos entrando con intensidad en la epidemia y estamos viendo saturación de los hospitales”, destacó.

Aunado a ello, el cambio reciente en el formato del informe técnico que presenta la Secretaría de Salud sobre la enfermedad provocará un desfase entre las notificaciones y las acciones de control decretadas por las autoridades, advirtió Gustavo Olaiz, coordinador del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud de la UNAM.

“Hacer una revisión diaria, independientemente de los resultados buenos o malos, nos iguala y permite compartir información técnica del avance con los demás países.

“En padecimientos de rápida evolución, el contar con información oportuna es determinante para la protección de la población”, destacó Olaiz.

 Por Natalia Vitela para Reforma.