El semáforo podría regresar al color rojo si las autoridades no aprietan y mejoran sus controles.

Por El Marqués de Puerto Marqués.

El gobernador Héctor Astudillo Flores anunció el día de hoy que se acordó con la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz en Guerrero, exigirles medidas más estrictas a hoteles, restaurantes y prestadores de servicios turísticos, para que mejoren sus protocolos tras la reapertura parcial de actividades.

También se informó cómo se hace todos los días sin mucho éxito, que se fortalecerá la vigilancia en las playas con la participación de las instituciones y coordinación de los tres órdenes de gobierno y se reiteró el llamado al uso generalizado a la población del cubrebocas para frenar el contagio de Covid 19 con el fin de no repetir el desordenado regreso a la nueva normalidad que se se vivió en Acapulco el pasado fin de semana.

Y es que déjame contarle qué las cosas en Acapulco estuvieron fuera de control, ya que la mayoría de los negocios están incumpliendo con las medidas cómo por ejemplo los gimnasios del puerto, que hoy reabrieron sus puertas luego de casi cuatro meses sin actividades, pero cómo pudo constatar El SOL de Acapulco durante una visita por algunos gimnasios de la ciudad, se comprobó que no todos siguen al pie de la letra los lineamientos y ni siquiera respetan la disposición de que los clientes deben usar obligatoriamente un cubrebocas durante las rutinas de ejercitamiento que llevan a cabo.

Al desordenado regreso de los gimnasios, también habría de agregar el desorden en los restaurantes, ya que la mayoría en la mayoría de ellos tampoco se están respetando los protocolos. También vimos mucho caos en las playas en donde observamos durante el pasado fin de semana grandes grupos de gente tomando el sol sin usar cubre bocas e ingiriendo alimentos y bebidas alcohólicas sin respetar la sana distancia.

Este descontrol en las playas fue fomentando en gran parte por los vendedores ambulantes que ofrecían de ‘todo’ y en donde no podía faltar el servicio de renta de la banana, las motos acuáticas y de lanchas con fondo de cristal.

Los restaurantes de las playas tampoco respetaron las reglas y montaron mobiliario de mesas y sillas en sus palapas, ofreciendo toda clase de alimentos y bebidas sobre la franja de arena.

Zona Diamante

Pero las faltas a los protocolos no sólo fueron en la bahía, también en las playas de Revolcadero y en la Bonfil de la zona Diamante la fiesta fue en grande ante la falta de presencia de las ‘famosos autoridades’ de los tres órdenes del gobierno que tengo menciona el gobernador.

Ahí también en esa zona se vieron grandes grupos de personas ingresando a los restaurantes sin guardar la sana distancia, tomando bebidas embriagantes en abundancia y dejando muy mal parado al gobierno de Estado que era el encargado de resguardar esta zona.

Jugando con fuego 🔥

El gobernador Hector Astudillo tiene que entender que está solo en esta labor, Adela Román y su gobierno son un cero a la izquierda, pero también tiene que entender que está jugando con fuego en esta reapertura en la que no solo se está jugando su capital político, ya que también esta en juego la salud de miles de acapulqueños y de turistas.

Y eso si es muy grave señor gobernador, porque con la vida de las personas no se debe de jugar nunca.

Hay que apretar las tuercas de la maquinaria y conducirla con acciones reales y concretas que le produzcan éxitos y quien no le sirva en su equipo, que se vaya. Es un momento clave para apuntalar el éxito o para hundirse en la mediocridad.

Al tiempo.

Twitter @TiempoGro