Por El Marqués de Puerto Marqués.

“Oiga, pero cómo se cómo que estoy contagiado si no me han llamado y ya pasaron siete días de que me hice la prueba” me pregunta Don Juan “N” por el teléfono y continúa:

– La semana pasada fui con mi hijo y mi mujer al módulo del asta bandera para hacernos la prueba, pero no nos han llamado ni para decirnos si lo tenemos o si no los tenemos y anda uno con la duda todo angustiado. Porque si no lo tengo, pues que bueno bendito sea Dios, pero capaz que si lo cargo y la verdad yo no he dejado de trabajar ni de salir en estos días.

– ¿Pero no le dijeron que se pusiera en cuarentena en los que salía su prueba?

– No, nomás me dijeron que me iban a llamar y nada hasta el día de hoy.

Y así como Don Juan hay muchos más en todo Acapulco, de hecho Cesar “N” también se hizo la prueba solo que a él ya le llamaron y le dieron su resultado: Es positivo.

– A mi me hablaron hace unos tres días dizque para decirme que traigo el bicho y para que me lanzara por unas medicinas, pero llegue al módulo y nada, no las tenían, después de un ratote me dijeron que pasara al otro día por ellas. La verdad algo no me latió y cuando les pedí ver un papel en donde dijera que estaba enfermo, me dijeron que no me podían dar nada, que solo con la llamada que me hicieron era suficiente. Yo la verdad no les creí, además ni me siento mal, yo la neta solo me hice la prueba porque tenia dudas de saber si alguien en la chamba me lo pudo haber pegado porque algunos andaban enfermos, pero yo me siento al cien por cien todavía y sigo chambeando. Además sin un papel o algo que diga que estoy enfermo, mi patrón no me la cree y si no jalo de seguro me corre.

César que actualmente se dedica a lavar coches no ha dejado de trabajar ni aún cuando ya le llamaron para decirle que era positivo, y así cómo él hay cientos de personas en Acapulco que aunque ya se les notifico que el resultado de su prueba es positivo, se niegan a creer en su veracidad y en parte tienen razón, ya que una llamada no es la manera más profesional para dar un diagnóstico de esta magnitud.

Además hay mucha gente que necesita por escrito una constancia o un diagnóstico de la prueba para poder justificar su ausencia en el trabajo. Pero lo mismo pasa con aquellos que no dieron positivo, nadie les habla para informarles que son negativos: “Es que primero nos pidieron que les avisáramos a los positivos y ya después a los que no” me informó un médico de la Juridiccion Sanitaria 07 desde un número telefónico que nos proporcionaron en un uno de los módulos en donde se estaban llevando a cabo las pruebas.

Responsabilidades

Toda esta situación que se ha manejado tan mal desde un principio tiene muchos responsables y uno de ellos es el subsecretario de Prevención y Control de Enfermedades, Armando Bibiano García quien ante la prensa se congratula de haber realizado “un poco más de mil 600 exámenes en los 16 módulos” pero omite mencionar las deficiencias que tienen para notificar a los pacientes y el pesar tan hondo que está causando en la gran mayoría de todos aquellos que se realizaron la prueba y que aún no conocen su resultado.

“El índice de contagios en este municipio es muy elevado y se debe continuar con la sana distancia, lavado de manos y uso de cubrebocas”, explicó Bibiano a un reportero de Quadratin Guerrero, con el que se quejó amargamente de que tanta movilidad en Acapulco pone en riesgo a toda la población, pero omite decir que su personal trae de arriba para abajo a muchos acapulqueños que dieron positivo en las pruebas.

Esta es la metodología:

Primero les llaman para decirles que son positivos y después le piden que acudan por un tratamiento al módulo donde se realizaron la prueba, pero generalmente cuando llegan por el tratamiento no los tienen e incluso en algunos casos les piden que regresen hasta el otro día, exponiéndolos a ellos y a todos los que los rodean.

– Decir que lo han hecho mal es un piropo, estos jijos de su tal por cual lo han hecho con las purititas patas” me dice Don Juan que hasta este momento, ocho días después de que se realizó la prueba, aún sigue esperando el resultado.

Y mientras muchos amigos, familiares y conocidos esperan un certificado de su resultado -y no solamente una simple llamada- para Bibiano García el objetivo ya se cumplió. Pero yo le pregunto a usted estimado lector:

Imagínese si va y se hace una prueba de cancer o HIV y qué su doctor le dijera que resultó positiva por medio una simple llamada y que su vida está en peligro, ¿usted le creería? o ¿le exigiría ver la prueba con sus propios ojos y por escrito?

Algo tan serio no se puede manejar con tanta simpleza, ojalá que el Gobernador Hector Astudillo les apriete las tuercas a estos señores de Salud Guerrero y les exija que cumplan con su trabajo de una manera más profesional, pero principalmente con un mayor respeto hacia toda la ciudadanía que acudió de buena fe a realizarse las pruebas.

– Mínimo que nos manden un WhatsApp o que por aquí nos den el resultado de la prueba ya para saber qué onda con eso” me escribe Cesar “N” que al parecer aún continúa lavando coches por Costa Azul a pesar de haber salido positivo de COVID hace unos días.

Twitter @TiempoGro