El Estado de #Guerrero cambió a color anaranjado en el semáforo epidemiológico y las playas de #Acapulco y otras zonas turísticas del estado se reabrieron nuevamente.

Las playas que estuvieron cerradas para turistas y prestadores de servicios por tres meses ayer se reabrieron para el público en general; por lo que la reapertura será para muchos un desahogo al confinamiento y la economía.

Aún no entendemos la razón exacta del porqué, pero el Gobierno de Guerrero no se esperó hasta el próximo lunes que entra en vigor el semáforo COVID-19 y a partir del pasado jueves se reabrieron negocios no esenciales y actividades al 30 por ciento, entre ellas playas, hoteles y restaurantes.

Ante eso los turistas como era de esperarse, los turistas no esperaron para escaparse a la playa después de meses de confinamiento y este viernes varios hoteles cuentan ya con algunas reservaciones.

Medidas eficaces en papel pero no en la práctica

Las playas fueron reabiertas pero con restricciones: no se permite mobiliario, uso de vehículos, venta o ingesta de bebidas alcohólicas ni aglomeraciones de personas, el objetivo es dar espacios de distinción a la ciudadanía e ingresos económicos al sector.

Sin embargo estas restricciones pudimos comprobar el día de ayer en la zona diamante que no se cumplen del todo, ya que observamos circular varias cuatrimotos por la playa y en la zona de Pie de la Cuesta sorprendimos a varias personas ingiriendo bebidas alcohólicas.

Todo esto apenas sucedió en el primer día de la reapertura, por eso no queremos pensar cómo se pondrá la situación conforme avancen los días y se relajen aún más las autoridades.

El semáforo cambio de color, pero la situación en Acapulco es muy preocupante ya que los casos continúan aumentando día con día.

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