En una reunión virtual celebrada el día de ayer entre Héctor Astudillo y Adela Román con funcionarios y prestadores de servicios de Acapulco, se autorizó el protocolo para la reapertura de las actividades turísticas en Guerrero.

Ahí también se determinó que la mayoría de los negocios reinicien con el 30 por ciento de su capacidad. Pero de acuerdo a las autoridades estatales, las actividades NO PERMITIDAS para esa fecha, serán la reapertura de bares, discotecas, centros nocturnos, espectáculos masivos, cantinas, cervecerías, billares, cines, teatros, museos, salones de fiesta y eventos para bodas, 15 años, graduaciones, congresos, gimnasios, plazas comerciales y tiendas departamentales.

El que los restaurantes abran únicamente al 30% es una restricción absurda si lo analizamos con calma, ya que si son lugares al aire o cuentan con una zona abierta, el límite autorizado debería de ser de un 40%, pero eso pasa cuando se hace copy + paste de otros reglamentos.

Por su parte Adela Román señaló para el día 2 de julio, cuando se reabra de manera gradual la actividad turística, ya estaremos en el color naranja del semáforo epidemiológico, por lo que hizo un exhorto a hoteleros, restauranteros, empresarios y comerciantes para que “nos ayuden a hacer la tarea”.  

La ahora ‘vidente’ alcaldesa dijo que no tiene la menor duda de que Acapulco, como el ave Fénix, resurgirá y “será el reencuentro con el paraíso”. Aquí la gran duda será comprobar si las propias autoridades estarán a la altura para hacer valer su autoridad y que todos cumplan lo acordado.

La verdad, la verdad, esta muy cañon…