mercado

Foto: Dassaev Téllez Adame.

Por: Citlali Giles Sánchez.

Ciudadanos de Chilpancingo continúan abarrotando el mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, donde incluso, el ayuntamiento ha retirado los filtros sanitarios, donde se repartía gel antibacterial, de las entradas de esta central de abastos.

En las naves comerciales y en la calle 21 de marzo, que es donde se colocan la mayoría de los vendedores ambulantes, se puede observar a las personas sin cubrebocas. Además de que, en las entradas de esta central de abastos, es notoria la falta de filtros sanitarios, mismos que fueron instalados por el ayuntamiento de Chilpancingo, hace poco más de un mes y ahora han sido retirados. No así, los tinacos y lavaderos, que permanecen llenos de agua y jabón, sin que los comerciantes o los visitantes los usen.

En los comercios, las personas hacen sus compras sin respetar la sana distancia, la cual es de un metro y medio, además de que los comercios que estaban en las naves 0 y 1, siendo estas las de los comercios no esenciales, desde hace unas semanas comenzaron a reactivar sus actividades.

Cabe recordar que, desde mediados del mes de mayo, el estado de Guerrero se encuentra con el semáforo color rojo y la capital del estado es uno de los municipios que menos acatan los lineamientos del gobierno para evitar la propagación del Covid-19.

Para esto, el mercado central de Chilpancingo sigue representando uno de los mayores lugares donde los contagios y la falta de prevención están a la orden del día, debido a un aumento en la afluencia de personas que ingresan día con día, desde hace tres meses se convirtió en uno de los puntos más emblemáticos que el ayuntamiento de Chilpancingo, utilizaba como estandarte en sus comunicados para dar a conocer los nuevos operativos que mantendrían los negocios no esenciales cerrados, el uso de cubrebocas obligatorio y la sana distancia.

Era casi diario el observar el aumento de medidas de seguridad y operativos, que eran encabezados por el titular de la Secretaría de Salud municipal, Abraham Jiménez Montiel, así también, era común que estos operativos fueran acompañados del personal de la Guardia Nacional y Policía Estatal, en los que se obsequiaba cubrebocas a todos los que ingresaran a las naves, y filtros por personal del ayuntamiento que restringían el acceso, además de que al inicio de la pandemia se instalaron túneles sanitizantes de un costo aproximado de 30 mil pesos por unidad, los cuales fueron desechados a menos de una semana de ser instalados, por su ineficacia. Pero desde hace unos días, la ausencia del personal del ayuntamiento de Chilpancingo comenzó a ser visible, además de que algunos accesos, donde fueron colocadas vallas de seguridad, se encuentran abiertos.

La calle 21 de marzo, ubicada justo a un costado de la central de abastos, podría ser llamada la antesala del Covid, ya que todo parece funcionar como si fuera el mes de enero de 2020, con la diferencia que existen nuevos productos dentro de los comercios ambulantes, la venta de cubrebocas y caretas ahora es un negocio medianamente redituable y no regulado, además de irónico al ver en varios puestos a personas que los venden y no los usan ni siquiera ellos mismos.

Lo que en otros estados han logrado cambiar el semáforo de rojo a naranja por medio de estrictas restricciones, hoy en la capital del estado parece más hartazgo de las autoridades o falta de importancia, dejando en manos de los propios ciudadanos y comerciantes la responsabilidad de cuidarse de un contagio.

Publicado por: La Jornada Guerrero