La OMS publicó hoy una nueva guía para el uso de tapabocas pero aclaró que “las mascarillas por sí solas no nos protegerán del Covid-19”.

Tiempo de Guerrero.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó este sábado una guía en la que recomendó el uso de cubrebocas a la población en general en lugares donde hay “transmisión generalizada” de Covid-19 y “sea difícil el distanciamiento físico”, pero advirtió que “por sí solas no nos protegerán”.

Según explicó el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, la guía es producto de “una revisión cuidadosa de toda la evidencia disponible y una amplia consulta con expertos internacionales y grupos de la sociedad civil”.

“Las mascarillas por sí solas no nos protegerán del Covid-19”, aseguró, y advirtió acerca de la “falsa sensación de seguridad que pueden crear”, la cual puede conducir a la gente “a descuidar medidas como la higiene de las manos y el distanciamiento físico”.

Los cubrebocas “no reemplazan el distanciamiento físico, la higiene de manos y otras medidas de salud pública”, remarcó.

El médico además indicó que la estrategia mundial contra el coronavirus no cambió, ya que “la piedra angular de la respuesta en cada país debe ser encontrar, aislar, probar y atender cada caso, y rastrear y poner en cuarentena cada contacto. Eso es lo que sabemos que funciona”.

La guía actualizada contiene nueva información sobre la composición de las mascarillas de tela, basada en investigaciones académicas solicitadas por la OMS.

“Recomendamos tres capas para fabricarlas: la interior debe ser un material absorbente como algodón, una intermedia de un material que no sea tejido como polipropileno, que es el filtro, y una exterior de un material no absorbente como poliéster”, detalló María VanKekhove en la conferencia de prensa donde Tedros anunció la nueva guía.

En el documento se proporciona orientación sobre cómo lavar y mantener una mascarilla de tela, y se explica cómo usarla de forma segura. En este sentido, resalta que “las personas pueden infectarse si usan las manos contaminadas para ajustar una mascarilla, o para quitarla y ponérsela repetidamente, sin tener que limpiarse las manos”.

Antigua recomendación

Hasta ahora, la OMS solo recomendaba –según su guía del pasado 6 de abril– el uso de mascarillas para la gente que atendía a personas potencialmente contaminadas, o que tenían tos o estornudos; así como para el personal sanitario.  

“Los Gobiernos deberían alentar a la ciudadanía a portar mascarilla cuando hay una transmisión generalizada [del coronavirus] y es difícil establecer un distanciamiento social, como sucede en el transporte público, en tiendas o en otros lugares concurridos o confinados”, indicó el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

“En áreas con transmisión comunitaria, aconsejamos que las personas mayores de 60 años, o aquellas con condiciones de salud subyacentes, utilicen una máscara médica en situaciones donde el distanciamiento físico no es posible”, agregó.

Mascarilla de tela

La experta del Departamento de Emergencias Sanitarias de la OMS, April Beller, explicó a Efe que hay nuevas evidencias científicas (a partir de investigaciones de las universidades de Stanford y Colorado) sobre las máscaras de tela, los diversos materiales de los que puede estar hechas y el nivel de protección que confieren.  

Beller explicó que lo ideal es combinar las telas y que la mascarilla tenga tres capas, utilizando el material más absorbente (por ejemplo, el algodón) más cerca de la boca, lo que hará que, si se tose, las gotas de saliva se queden allí.  

La guía orientativa de la OMS recalca que no todas las máscaras de tela tienen la misma calidad de filtración, uno de los factores determinantes para su efectividad.  Los materiales a considerar en la fabricación de una mascarilla eficaz son el polipropileno, el algodón y el poliéster, y la celulosa y la seda como últimas alternativas.  

“La distancia es la mejor prevención que existe. Si no es posible, ¿por qué la tela? Porque las mascarillas quirúrgicas deben ser guardadas para el personal sanitario”, dijo Beller.   

Una excepción debe ser hecha para las personas de más de 60 años o que padecen enfermedades crónicas, a quienes ahora la OMS también recomienda el uso de mascarillas médicas.  

La mascarilla de tres capas

Así, Beller explicó que lo ideal es combinar las telas y que la mascarilla tenga tres capas, utilizando el material más absorbente (por ejemplo, el algodón) más cerca de la boca, lo que hará que, si se tose, las gotas de saliva se queden allí. Por fuera debería ir el material más repele el agua, como el poliéster, mientras que como filtro (al medio) se podría utilizar el polipropileno, que es el material que se utiliza en las mascarillas quirúrgicas.  

En muchos países las mascarillas más utilizadas son las de algodón hechas de manera artesanal, sea porque las mascarillas quirúrgicas escasean, porque están reservadas para el personal médico o porque resultan más baratas.  

Utilizarlas es mejor que nada, pero el problema que tienen es que “absorben mucho el agua, así que cuando se mojan hay que cambiarlas porque pueden estar contaminadas”, mencionó Beller.  

Reglas 

Las reglas para la utilización las mascarillas son tan importantes como el material del que estén hechas: hay que lavarse o desinfectar las manos antes de colocarlas, y si se usan por poco tiempo -por ejemplo, para un trayecto en autobús- pueden ser guardadas en una bolsa de plástico para volverlas a utilizar luego.  

Lo recomendable es lavarlas todos los días, idealmente a 60 grados y, si esto no es posible, a mano, con agua, desinfectándolas un minuto con cloro y enjuagándolas muy bien a continuación.  

Otro aspecto a tener en cuenta es que si están muy estiradas, no funcionan; que deben cubrir nariz, boca y mentón, y que deben estar bien pegadas al rostro por todos los lados.  

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