El gobierno de Hector Astudillo está perdiendo la guerra contra el coronavirus vía la Secretaría de Salud.

Sin saber que había fallecido de “probable neumonía atípica o COVD-19”, los habitantes de la comunidad acudieron a la velación y funeral de la esposa del comisario del pueblo.

De acuerdo con el alcalde, quien conversó con Expansión Política vía telefónica, la esposa del comisario salió de su comunidad en Yerbasanta hacia la de Tlapa porque su esposo tenía problemas de salud. Sin embargo, él se restableció y la que cayó enferma fue ella.

En Chilpancingo el día 16 internan a la esposa del comisario, y el 17, a las 08:00 am pierde la vida. En el resumen de defunción dice que probablemente la causa de la muerte fue ‘neumonía atípica o COVID-19’”.

A partir de ese momento, la despedida de la esposa del comisario inició, pero pese a que su causa de muerte fue probable coronavirus, el personal del ISSSTE de Tlapa no informó a la familia que se tenía que respetar un protocolo en el manejo de cuerpo e incluso para la velación. Tampoco se les sugirió llevar a cabo una cremación para reducir los riesgos.

“En Tlapa la velaron y al siguiente día 18 la sepultaron. Como era la esposa del comisario, claro que bajó la gente de la comunidad, al saber que se trataba del comisario se dejó venir la banda de viento de Yerbasanta, los familiares más cercanos, los amigos para acompañar al velorio”, detalló.

A decir del alcalde, la familia realizó el rito fúnebre de manera normal porque nunca recibieron alguna indicación por parte del ISSSTE.

Rosendo Larios explicó que en esa zona del país es muy difícil que las personas implementen las medidas de prevención. “No creen, les vale o le juegan al valiente”, expresó.

El alcalde sostuvo que su gobierno ha buscado promover las recomendaciones para que los pobladores no salgan de casa, se ha intentado establecer cercos sanitarios, se ha reforzado el perifoneo, se les ha dado trípticos con información, pero la gente –dijo– no se deja ayudar.

Mencionó que es tan grande el escepticismo de la población hacia la existencia del coronavirus, que la misma comunidad de Yerbasanta está en estos días festejando una de sus fiestas del pueblo en la que se espera el arribo de 20 bandas de viento, y una comida comunitaria.

“En la comisaría se juntan bandas de viento, todos los que lleguen comen ahí, en la noche todas las bandas tocan, a eso se le llama víspera y hasta el otro día se retiran. Al ser 20 bandas por lo menos serán 200 personas, la gente de la comunidad se toma su victoria, a todo lo que da”, precisó.

“¿Ya lo invitaron?, se le preguntó al alcalde.

–“Sí, pero no quiero subir, no queremos ser parte de eso, ya les pedimos que se abstengan, pero es muy difícil, muy complicado”, respondió.

Publicado en Expansión Política