El día de ayer durante el Viernes Santo, el municipio de Iguala ardía por el calor que azoraba la ciudad de hasta 42 grados y lucia desierto por la cuarentena que se vive en este municipio ante la emergencia sanitaria del Covid 19.

En un recorrido por el pueblo, se constató que el Ayuntamiento, el Zócalo, así como el monumento a La Bandera y la parroquia de San Francisco se encontraban cerrados. El gobierno municipal que encabeza el alcalde Antonio Jaimes Herrera colocó grandes letreros donde se informa del cierre para acatar el llamado de quedarse en casa.

Son pocas personas las que transitan por las calles. Prácticamente todos los comercios están cerrados, y los pocos que permanecen abiertos no tienen ventas.

En algunas esquinas, se observaron lavamanos instalados por el Ayuntamiento, pero estos también lucen vacíos, al igual que el resto de una ciudad que entró en pánico hace tres días, tras conocerse la noticia del fallecimiento por coronavirus de una mujer procedente de Cocula.

Con información de Quadratin Michoacan.