#GUERRERO A 169 AÑOS DE FUNDACIÓN: IDENTIDAD EN SU COMIDA

El estado de Guerrero se fundó el 27 de octubre de 1849, ese día nació un territorio que conjunta historia, riquezas naturales y su gastronomía, que es una mezcla de alimentos con alta influencia indígena.

Este año se conmemoran los 169 años de la creación de una entidad, con múltiples propuestas diferentes en gastronomía y cultura.

Parte del patrimonio cultural intangible de los guerrerenses son sus alimentos, que se definen con un fuerte rasgo que resalta la identidad guerrerense.

Ingredientes como maíz, chile, frijol y carne predominan en la gastronomía guerrerense.

De ascendencia indígena son los moles rojo, verde, clemole, ayomole, huaxmole y todos los chilmoles o salsas de chile; las tortillas, memelas, picadas, chalupas, tostadas, totopos; los atoles blancos y dulces combinados con diversas frutas.

Asimismo, el pozole blanco, verde y de elote, conocido como elopozole; los frijoles se preparan de muchas maneras y son de alimento cotidiano.

Todas las regiones tienen platillos especiales que preparan las familias y ofrecen a sus invitados.

En Taxco, la comida típica son los tamales de frijol, calabaza o ciruela; en Tepecuacuilco son los pichones, y las codornices en Iguala.

En el municipio de Huitzuco es el adobo de cochinita, en tanto que el panqué de arroz y mantequilla es tradición en Teloloapan.

En Chilapa se disfrutan las chalupas fritas cubiertas de carne deshebrada, cebolla y salsa de chipotle, así como la gallina rellena.

Asimismo, el fiambre y la barbacoa se disfrutan en Tixtla; en Acapulco se deleita con el pulpo enamorado, el pescado a la talla y su tradicional ceviche.

La comida que se disfruta en los municipios de la Costa Chica son los camarones al ajillo, el caldo de langostinos, caldo de iguana y el cuatete.

En los municipios de la Costa Grande se ofrece el relleno de puerco; en Tierra Caliente, el mole de iguana o de armadillo en Costa Grande, y en la Montaña los totopos y la barbacoa de chivo.

En todo Guerrero se preparan barbacoas de res, chivo, carnero y pollo.

Curiosamente en Chilapa se preparan deliciosos platillos franceses que llevaron las monjas del “Verbo Encarnado” en el siglo XIX y que enseñaron a las alumnas de su Colegio.

Además del chocolate y los platillos basándose en jitomate y tomate de cáscara, hay platos también de origen español como el pan de trigo, blanco o bizcocho, incluyendo las “chilpancingueñas”, las semitas tixtlecas y el marquesote chilapeño.

Entre las bebidas calientes, aparte de los variados atoles, el chocolate y el café, hay que considerar las variadas infusiones con té, el toronjil, hojas de toronjo, flores de naranja y limón, hierbabuena y manzanilla.

Entre las bebidas frescas, destacan las aguas de limón, naranja, piña, guayaba, guanábana, jamaica y tamarindo, así como el chilate de Costa Chica.

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