Hector Astudillo apuesta el resto de su popularidad en #OrgulloGuerrero

Mas campañas, más dinero y más recursos tirados a la basura, porqué si Astudillo no acaba con la corrupción y deja de actuar con simulaciones en su Gobierno, nunca podrá conseguir un verdadero cambio en la sociedad. Astudillo no pone el ejemplo, solo pone el dinero para campañas demagogas, que así como nacen, se mueren en el olvido.

Por El Marqués de Puerto Marqués.

El gobernador Héctor Astudillo nuevamente apuesta por la fácil y se saca de la manga una campaña titulada #OrgulloGuerrero en dónde prevalece la simulación y la demagogia como ha sido hasta el momento el actuar de su gobierno.

Todo esto sucedió durante el lanzamiento en la CDMX de la campaña publicitaria #OrgulloGuerrero que encabezó junto al subsecretario de Gobernación, Rene Juárez Cisneros entre otros polémicos personajes.

Según el gobernador y su equipo los objetivos de la campaña son dejar constancia del legado que dejaron personajes destacados como el General Vicente Guerrero, Juan Ruíz de Alarcón, Ignacio Manuel Altamirano e Ignacio Chávez en muchos guerrerenses, que en sus palabras han sabido transformar sus condiciones de vida en proyectos destacados.

“Las condiciones en las que hoy se desenvuelve nuestra entidad, son el resultado de la acumulación de problemas, aprovechados por quienes al margen de la ley pretenden implantar los antivalores (sic) como una característica que es ajena a la entidad que honra al General don Vicente Guerrero” dijo el gobernador.

Sin embargo no hay que olvidar que esos personajes que durante años han operado al margen de la ley, están en su Gobierno o en su partido y no sólo en la delincuencia organizada. Con estas acciones Hector Astudillo pretende lavarse las manos después de haber exonerado al ex gobernador Ángel Aguirre y su pandilla por el grave desfalco que ocasionaron al estado y que lo han convertido en cómplice y a su gobierno en un gobierno sin legitimidad ni honorabilidad.

El gobernador de Guerrero, también menciono durante su fantasiosa presentación, que otras de las acciones de esta promoción han sido diseñadas para los jóvenes, que con un gran esfuerzo se forman en las escuelas e instituciones, para que con ello encuentren inspiración y guía en el elenco de “Orgullo Guerrero”, contribuyendo ampliamente a la articulación de una política que fortalezca el tejido social, basada en nuestra revaloración como guerrerenses y la manifestación de una cultura del esfuerzo.

Astudillo olvida que no se le puede pedir a la sociedad aquello con lo que no se predica, porque si los guerrerenses hemos perdido nuestros valores e identidad, ha sido por tanta pobreza, corrupción e inseguridad, tres graves problemas que han tenido su origen en los gobiernos priístas y perredistas que durante casi 100 años nos han gobernado.

El gobernador y su gente (familia) deberían de predicar con el ejemplo de Vicente Guerrero, pero para no andarse paseando por el estado como si fueran los Reyes de Guerrero; porque parece que se les olvida que la corrupción y el dinero mal habido no dan educación, pero tampoco cultura o categoría. 

En lo único que si acertó el  gobernador fue cuando dijo que “Guerrero es un estado de contrastes, con problemas de pobreza, pero también somos una entidad que cuenta con la gran riqueza natural de su tierra y la creatividad de sus mujeres y hombres” algo que es muy cierto, pero cuando la corrupción y los “desgobiernos” coludidos con la delincuencia se apoderan de sus tierras y recursos naturales, la creatividad de la gente se ve limitada y oprimida.

Astudillo Flores remató diciendo: “deseamos reafirmar que los guerrerenses estamos a favor de vivir la Constitución con nuestro legítimo Orgullo Guerrero”.

Amén.

Estas fueron las palabras de un gobernador priísta que tiene menos del 30 % de aprobación en su entidad y que ha conseguido que con su fallida administración, el partido de Andrés Manuel López Obrador se encuentre en primer lugar de las preferencias electorales en Guerrero.

Pero más allá de gastos y campañas superficiales, la realidad es que la gente ya se harto del discurso demagogo y de la tibieza del gobierno de Astudillo, un gobierno que cuando llego prometía mucho, pero que con el tiempo nos demostro que era de simulación y no de acciones, como suelen ser todos los gobiernos priístas de la última década.

Nos fallaste Don Hector, pero si no pudiste con Chilpancingo, como pensamos que ibas a poder con el Estado. Le quedo grande la yegua al Sr. gobernador.

¡Abur! 

Twitter @TiempGro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s