Acapulco, un año de furia con Evodio Velázquez 


En los últimos 12 meses, al menos 15 funcionarios, efectivos policiacos, servidores o exservidores públicos han sido asesinados en Acapulco, además de registrarse ataques a instalaciones policiacas. 

Los ataques han trascendido de enfrentamientos a las bandas que se disputan el control de la plaza, y muchos servidores públicos también han sido blanco de la delincuencia.

 
El caso más reciente es el asesinato de Tomás Hernández Martínez, coordinador de la zona Centro de la Policía Estatal de Guerrero, y encargado de despacho de la Subsecretaría de Prevención y 
 

Hernández Martínez fue ejecutado, junto con su esposa, dentro de su domicilio en la colonia Progreso de Acapulco, y sus cuerpos fueron encontrados el pasado lunes 19 de septiembre por la mañana.

 
A principios de año aparecieron algunas mantas en las calles de Chilpancingo, Guerrero, en donde lo señalaban de tener nexos con grupos del crimen organizado. Hasta el momento las autoridades no han dado a conocer más datos oficiales sobre el doble homicidio.
 

Cambio de entorno

 
En el primer año de la administración municipal de Jesús Evodio Velázquez Aguirre, la violencia homicida en el paradisíaco destino de Acapulco se ha salido de control.

 
Aunque la administración municipal habla de avances en materia de seguridad, lo cierto es que cifras oficiales muestran un aumento en los homicidios dolosos.

 
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública, desde el 30 de septiembre, fecha en que Velázquez Aguirre tomó protesta, hasta el mes de agosto de este año, se han registrado 828 homicidios dolosos en Acapulco, un promedio de 75 asesinatos por mes.

 
Tan solo en marzo de este año se tienen contabilizados 93 homicidios violentos en Acapulco, siendo el mes con mayor número de asesinatos en lo que va de la administración del presidente municipal.

 
El pasado 14 de septiembre, el alcalde rindió su primer informe de gobierno, en donde presumió de las acciones que a un año de su gobierno, “han ayudado a cambiar el entorno de Acapulco y su gente”.

 
En materia de seguridad, Velázquez Aguirre reportó una baja del 30 por ciento en los índices delictivos del orden común, sin embargo, hoy a una semana de cumplir su primer año al frente del Ayuntamiento, la crisis de seguridad en Acapulco se agudiza.
 

La cacería de servidores

 
Apenas una semana después de la toma de protesta del perredista Jesús Evodio Velázquez Aguirre, el 8 de octubre de 2015, fue baleado el jefe operativo de la Policía Preventiva Municipal, Severiano Retana Bello, quien murió en el hospital horas después del ataque.
 

Dos días después, el regidor priista Jesús de la O Gallardo fue asesinado por dos hombres que dispararon a la camioneta donde viajaba, mientras se dirigía a un evento en la comunidad de Tres Palos.

 
El 12 de octubre del mismo año, el comandante de la Policía Preventiva de Acapulco, Juan Ávila Domínguez, fue abatido por hombres armados que lo esperaban a su llegada a la escuela de su hijo; ya eran tres funcionarios asesinados en menos de dos semanas.

Antes de finalizar el 2015, el día 7 de diciembre, fue asesinado el director de Recursos Humanos del Municipio de Acapulco, Luis Andrés Lara, así como su chofer, apenas a unos 250 metros del edificio del Ayuntamiento. Los atacantes usaron armas de alto poder.

 

El 7 de febrero de 2016, las autoridades reportaron que dos hombres dispararon en repetidas ocasiones contra la comandancia de la Policía Investigadora Ministerial del Sector Coloso en Acapulco. No hubo muertos ni heridos.

 

Poco más de un mes después, la mañana del 22 de marzo, dos hombres ingresaron a las oficinas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado y dispararon en contra de Arquímedes Guzmán Cisneros, gerente de la comisión, quien murió en el hospital

 

Días más tarde, en la madrugada del 3 de abril, otro trabajador de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, David Cervantes Silva de 40 años murió tras el ataque de un grupo armado en plena Costera Miguel Alemán, una persona más falleció y otra resulto herida.

 

El día 13 del mismo mes, mientras comía en un restaurante en la Costera Miguel Alemán, fue asesinado Sergio Rosas González, sobrino de Alberto López Rosas, exalcalde de Acapulco, y quien apenas un día antes había sido nombrado asesor jurídico del Ayuntamiento.

 

El primer día de julio de 2016, dos policías viales perdieron la vida cuando civiles armados, que se encontraban a bordo de un vehículo en movimiento, abrieron fuego contra los uniformados.

 

El fiscal general de Guerrero, Xavier Olea, afirmó que los elementos eran “halcones” de grupos del crimen organizado, por lo que sus asesinatos son producto del reacomodo.

Fuente: Reporte Indigo

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