Hace un semanas el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, presumió las cifras alegres con las que aseguro que en Guerrero “se habían disminuido todos los delitos”.

“Con respecto a los últimos años, se ha logrado disminuir los secuestros. En el tema de asesinatos, se han logrado bajar aunque en 2015 hubo un repunte que alcanzó alrededor de mil 200 asesinatos relacionados con el crimen organizado”.

Junto con la titular de la PGR Arely Gómez; el secretario de Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos; el responsable de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) Renato Sales así como con el gobernador Héctor Astudillo y el fiscal de la entidad Xavier Olea Peláez, se realizaba en aquella ocasión la ultima reunión de seguridad encabezada por Osorio Chong.

Hoy la realidad es otra por lo menos en Acapulco.

La asociación civil Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal, en su estudio “Las 50 ciudades más violentas del mundo 2015”, incluye a Acapulco, Guerrero dentro de los primeros cinco lugares.

Otro palo se ha llevado el gobernador quien apenas había pasado la temporada navideña y festejaba las cifras alegres pero la realidad es que desde su llegada al poder no solo la situación no mejoro, si no que empeoro en Acapulco y en el 50 % de los municipios en Guerrero.

Esta vez no le ha quedado otra mas que aceptar la realidad y cambiar su discurso por frases como “hay que hacer muchas cosas por Acapulco, para sacudirnos esta circunstancia que no es agradable para el gobernador, pero para ningún guerrerense, y se tienen que hacer muchas cosas permanentes y de fondo para tratar de disminuir estos datos que lamentablemente nos colocan como una ciudad violenta.

Y siguió hablando como periquito “Hay que hacer muchas cosas, hay que hacer muchas acciones, hay que fortalecer mucho la coordinación con la federación”, dijo el gobernador guerrerense.

– ¿Usted, señor gobernador, comparte ese lugar poco honroso que coloca a la ciudad de Acapulco como la ciudad más violenta del país?

– No es que lo comparta, o no lo comparta. No me gusta, creo que Guerrero no merece estar ahí, Guerrero es un estado con gente buena, con gente de trabajo, con cosas maravillosas que puede detonar al estado y yo creo que por eso hay que luchar, especialmente en las nuevas generaciones, respondió.

En seguida detalló que hay acciones que se han realizado tanto la federación como el estado que no se conocen o no se han dado a conocer.

“Valdría la pena, tendríamos que hacer como un cuadro de que es lo último que se ha hecho, y se han hecho muchísimas cosas para enfrentar este grave problema (de la violencia y la inseguridad) y yo creo que si no se hubieran hecho lo que se ha establecido de operaciones en los últimos meses a la mejor no estaríamos en el cuarto sino en el primer lugar mundial y eso sería realmente insultante.

– ¿Ha bajado la violencia? Se le preguntó.

–Creo que estamos mejor (sic) reviró y se fue.

La pregunta es ¿Puede este hombre gobernar a Guerrero? o ¿El estado le queda grande?