Ahora si me van a poner pinta Enrique y el chino.

Entre reclamos por el aumento de 2 millones de mexicanos en pobreza, la Secretaria de Desarrollo Social Rosario Robles dijo que se debe al aumento del precio de los alimentos, al crecimiento de la población y a otras dependencias y administraciones.

Una Rosario Robles de rostro rígido, sin humildad, endiosada y con el cuerpo acartonado compareció ante la segunda comisión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en donde insistió que en la Sedesol se logró reducir de 9.8 a 9.5 por ciento la pobreza extrema, población “objetivo” de la política de la dependencia, mientras que la Cruzada Nacional contra el Hambre disminuyó a la mitad la carencia alimentaria.

“La pobreza tiene su origen en múltiples factores. La pobreza no tiene su origen en determinados programas, sino que es multifactorial”, dijo,

“¿Qué determina su evolución? El crecimiento, el ingreso de las familias y la disminución de la desigualdad. Un segundo tema muy relevante es el precio de los alimentos y de los servicios que componen la canasta a partir de la cual mide Coneval”.

Robles afirmó que la medición de pobreza depende de las políticas presupuestarias que se deciden en la Cámara de Diputados; de las políticas económicas y sociales que pone en marcha el Gobierno federal; de los instrumentos de gobiernos estatales y municipales; y del esfuerzo de décadas de distintas administraciones.

Su explicación desató una serie de reclamos, por lo cual defendió que dichos factores inciden en la pobreza, y deben ser atacados de una manera transversal e intersecretarial.

Añadió que la medición de pobreza es una fotografía de 2014, y que este año hay un progreso gracias a las reformas estructurales.

Ante la exigencia para que presente su renuncia, Robles reclamó que en una discusión sobre pobreza haya venganzas personales y no discusiones de fondo, así como acusaciones sobre maldad en lugar de sugerencias sobre cómo tejer la política económica con la social.

También reviró las acusaciones del uso electoral de programas sociales, en especifico a través de delegados federales. “De 21 denuncias, dijo, 16 han sido desestimadas por falta de pruebas” dijo tajantemente.

“Hemos ido a los lugares más pobres y no es justo que de los más pobres pensemos que están dispuestos a vender su voto; creo en la dignidad de los mexicanos y que cada uno sabe de su importancia y lo emite con libertad”, dijo.

Frente a constantes reclamos por la política de Sedesol, se dijo indignada de que se insulte como “asistencialistas” a las cocineras voluntarias de los comedores comunitarios, en vista de que se trata de incorporar a la sociedad a los programas.

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