Ricardo Anaya y algunos miembros del panismo local ¿Morir o renovarse?

En agosto de 2014 había un padrón de 2 mil 100 militantes del PAN y ahora es de más de 12 mil.

Por El Marques de Puerto Marques.

El PAN en Guerrero continua su camino sin rumbo después de las pasadas elecciones, anda sin dirección ni liderazgo en su cúpula y entre ése páramo de soledad, algunos panistas regresaron a votar a las urnas el pasado domingo, pero esta vez para determinar a su nuevo dirigente nacional.

Pero por el numero de participantes en su elección interna, nos damos cuenta de que el PAN es todavía un partido chico en Guerrero, que vive dividido y con un patrón electoral manipulado.

Para muestra estos números; solo el 45 por ciento de los panistas participaron en la elección del dirigente nacional del PAN. En Guerrero votaron 4 mil 900 de un padrón de ¡12 mil 932 militantes! pero los resultados más preocupantes se dieron en el Municipio de Acapulco, en donde fue muy baja la votación, ya que de 4 mil 866 militantes sólo participaron mil. Para medir que tan baja fue esta votación en Acapulco usamos esta comparativa con otros municipios; en Tepecoacuilco de los 700 militantes que están registrados, votaron  556 y en Ometepec de los 546 militantes,  votaron 505.

La situación del PAN en Acapulco debería de ser foco de alarma para sus dirigentes, pero parece que la pasada derrota en la elección por la alcaldía, mas que preocuparles, les regreso el alma al cuerpo a más de alguno de sus lideres que no querían que Zeferino Torreblanca y su grupo llegaran al poder.

El resultado todos lo sabemos, Torreblanca sufrió una humillante derrota que prácticamente sepulto su carrera política y el PAN demostró su nula estructura para llegar a niveles mas altos.

La imposición del CEN Nacional en la candidatura de Zeferino solamente dividió mas al partido y los manejos de su candidato en la elección interna de diputaciones locales y federales, solo aumentaron aún mas la debacle en Acapulco. Al final Torreblanca dio las gracias por medio un comunicado, impuso una diputada local por la vía plurinominal y se retiro a su casa.

Lo pasado, pasado.

Hoy el reto que tendra Ricardo Anaya tras su triunfo del pasado domingo sera titánico, ya que tendra que enderezar una nave que se hunde por un mal clima que de pronto apareció en el horizonte y arrastró todo a su paso hasta convertirlos en títeres del poder en turno, sin ninguna fuerza para levantar la mano. Es por eso que hoy los panistas viven inmiscuido en reyertas internas y pleitos callejeros que hablan muy mal del otrora partido “democrático” que decían ser.

En la pasada lucha por la dirigencia nacional del PAN, salieron a relucir todas las trampas y descalificaciones que tanto criticaron a la izquierda, pero que los panistas se encargaron de multiplicar de manera vergonzosa.

Mi pregunta es ¿Quienes serán los panistas que pelearan con denuedo para que el PRI, no se vuelva a convertir en el monstruo que después de 10 años, regresó a las viejas prácticas que tanto lo beneficiaron durante décadas en Guerrero, pero que por desgracia, no fueron para beneficio de los guerrerenses, sino de unos cuantos que ahora,  nuevamente van por la libre sin que nadie se les ponga enfrente?

El PAN en Guerrero tiene la gran responsabilidad de ser una oposición real del poder en turno y no una caricatura como lo ha sido históricamente, pero eso no parece que vaya a suceder próximamente, ya que sin apoyo del CEN Nacional y con unos dirigentes locales displicentes, parece que estarán muchos años viviendo en la sombra.

Si en las próximas elecciones para dirigente estatal no votan por un verdadero líder que haga una reingeniería completa del partido,  los panistas seguirán cavando su propia tumba con tal intrepidez, que hasta parece que lo hacen a propósito, porque sus propios enemigos parecen ser ellos mismos por su torpeza e insensibilidad política con las que se manejan.

Ojala que Ricardo Anaya entienda cual debe de ser su objetivo principal en el estado; hacer política de altura, mirar más allá de su momento y construir los cimientos en los que debería sobresalir un nuevo PAN democrático en Guerrero.

Algunos militantes en Guerrero suspiran con la llegada de Anaya, pero saben que desgraciadamente estos caminos del sur no están entre sus principales objetivos, porque como me decía un panista local: «Parece que no le quieren meter dinero bueno al malo».

Tiempo al tiempo mi brother, tiempo al tiempo.

Twitter @TiempoGro

PD: ¿Donde están ahora todos esos «panistas» que andaban de arriba para abajo en la campaña de Torreblanca y hasta se vestían de azul? Mucha mas congruencia demostraron aquellos que se opusieron y no apoyaron al candidato, que aquellos que iban solamente por un hueso pero que «una vez muerto el perro» aplicaron la de «se acabo la rabia» y cada quien para su casa.

Mi ultima pregunta: ¿Se equivoco solo o alguien equivoco a Gustavo Madero en Guerrero? Porque la pasada elección se manejo con los pies y no con la cabeza. Para muestra las dos tristes diputaciones plurinominales en el Congreso del Estado.