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Acapulco.— Desde el 15 de julio que inició el periodo vacacional, a la fecha, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ha reportado el asesinato de 97 personas, y en lo que va del año más de 500 muertos.

Lic. Enrique Peña Nieto
Presidente Constitucional
De los Estados Unidos Mexicanos.

Con esta nota donde presentamos estas lamentables estadísticas, queremos hacer una denuncia publica y un llamado a las autoridades para que frenen esta violencia que vivimos diariamente los habitantes de Acapulco.

Estamos cansados de vivir con miedo y con la incertidumbre de que algún hecho violento nos pueda ocurrir solo por estar en el lugar equivocado a la hora equivocada.

Queremos Paz y Progreso para nuestra gente.

Esta no es la calidad de vida que nos merecemos los habitantes de esta ciudad Señor Presidente.

Redacción Tiempos de Guerrero.

UNA GUERRA PÉRDIDA

Entre 2007 y 2014 -periodo que da cuenta de algunos de los años más cruentos del combate al narcotráfico en México–, 164 mil personas fueron asesinadas.

En ese mismo periodo más de 103 mil personas murieron en Afganistán e Irak, dos países que están en guerra, es decir, que México tiene más muertos durante el mismo lapso sin estar formalmente en guerra con otra nación, publica la página de internet Frontline.

En ella, el periodista Jason M. Breslow escribe: «cómo en el transcurso de las guerras en Afganistán e Irak, el número de muertes de civiles ha sido ombroso», y señala que en Afganistán, se estima que más de 26 mil civiles han muerto desde que comenzó la guerra en 2001, mientras que en Irak, los recuentos varían con cifras de 160 mil 500 muertes hasta 500 mil.

«Pero a medida que la participación de Estados Unidos en cada nación ha disminuido en los últimos años, los asesinatos que están en México, mucho más cerca de casa, han superado en silencio y constantemente el número combinado de muertes de civiles en Afganistán e Irak», dice la publicación.

Menciona que el gobierno mexicano, a través del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dio a conocer los datos de los homicidios registrados entre 2007 y 2014, cuando se contabilizaron 164 mil víctimas.

«Casi 20 mil murieron el año pasado, un número considerable, pero aún así una disminución con respecto a los 27 mil muertos alcanzados en el clímax de la guerra de 2011», dice Frontline.

Precisa que durante el mismo período de siete años, poco más de 103 mil personas murieron en Afganistán e Irak, según datos de las Naciones Unidas y de la página web de Iraq Body Count.

NADIE INVESTIGA

Menciona que «para estar seguros», los homicidios documentados en México no pueden estar todos vinculados directamente a la guerra contra las drogas, ni tampoco ser distinguidos de los ocurridos fuera de este contexto. «Muchos asesinatos no se investigan, y el gobierno mexicano no ha emitido cifras anuales sobre los homicidios, al estilo del crimen organizado –aquellos que se cree perpetrados por los cárteles– desde 2010. Incluso cuando lo hizo, estos datos suelen ser poco fiables».

El reporte dice que algunos recuentos han responsabilizado del 55% de todos los homicidios a la guerra contra las drogas. Dice que otros han puesto la estimación en un 34%. «Sin embargo, estas cifras también han sido criticadas como poco fiables».

«Por ejemplo, alguien asesinado por un alto calibre o arma de fuego automática sería considerado como una víctima de la delincuencia organizada, pero si fueron estranguladas o apuñalados hasta la muerte, no necesariamente se considera una víctima de la guerra contra las drogas», dice el medio.

Molly Molloy, un borde y especialista en América Latina en la Universidad Estatal de Nuevo México, dijo a Frontline que «en cualquiera de estos datos, muchos muertos no se cuentan».

AMENAZA IMPORTANTE

«La violencia generada por el sistema como un todo en México es tan grande y afecta a tanta gente de diferentes maneras violentas, que yo creo que hay que mirar a los asesinatos como un todo, porque ¿cómo vas a separarlos?», cuestionó Molloy.

Al respecto, Frontline señala que cualquiera que sea la cifra real, «los asesinatos al estilo del crimen organizado siguen representando una amenaza importante y persistente en todo México».

El medio dice que ese riesgo se puso de relieve con la fuga, por segunda vez, de una prisión de máxima seguridad, de Joaquín Guzmán Loera, el capo de la droga conocido como «El Chapo», quien es ampliamente considerado como uno de los más responsables de esa violencia.
 
Tomado de: Sinembargo