Pablo Sandoval y AMLO en campaña.
Pablo Sandoval y AMLO en campaña.

Por Luis CuestaTiempo de Guerrero.

El progresismo, nacido desde la perspectiva de la izquierda mexicana en nuestro estado está en extinción, ya que tomó otra dirección una vez que llego al control del poder. Después de 10 años de haber sido gobernados por el PRD en Guerrero, hemos constatado que izquierda y progresismo ya no son lo mismo, y una “gran divergencia” está en marcha.

Es un hecho que la nueva izquierda que ha dominado en Guerrero desde la llegada de Zeferino Torreblanca al poder, ha fracasado desde su raíz. El PRD esta contaminado por sus ansias de poder y haber traicionado su ideología, convirtiéndose en tan solo 10 años en una enfermedad sin cura para la sociedad guerrerense, ya que sus efectos han sido aún más letales y en menos tiempo que los que produjeron los gobiernos del PRI durante más de 70 años.

Ante esto no pueden obviarse los señalamientos en los últimos meses de un número significativo de sus simpatizantes, militantes e incluso conocidos líderes, que se sienten desilusionados, alejados o incluso enfrentados con este progresismo falso que promueve el Partido de la Revolución Democrática.

Diez años de gobiernos perredistas nos han señalado que estamos en una situación donde su progresismo actual apunta en sentidos que son significativamente distintos a los trazados por la verdadera corriente de la izquierda que le dio origen.

Es cierto que esa izquierda que dio origen a la fundación del PRD con el paso de los años sufrió distintas mutaciones, pero fue la que llevo al partido a conseguir victorias electorales en Guerrero, ya que se había nutrido de muy variadas tendencias, de aprender de sus errores y de saber renovarse a pesar de haber sido atacada y perseguida por los gobiernos locales y federales desde sus inicios.

Muchos de sus avances, fueron posibles porque se convergió hacia lo que podría llamarse una “izquierda abierta” (parafraseando al “marxismo abierto” de Ernest Mandel), que intentaba no ser dogmática, era tolerante y aceptaba aportes diversos.

Estos principios teóricos, le permitieron destronar al PRI del poder, pero también establecer relaciones con movimientos y organizaciones populares que no se identificaban con el gobierno en turno, que a manera de cacicazgos mal gobernaba al estado de Guerrero.

Aquello fue una sinergía exitosa, pero con el paso del tiempo, ese progresismo se fue para una dirección distinta.

La izquierda se rodeó de gente que no comulgaba del todo con sus principios, como los gobernadores Zeferino Torreblanca y posteriormente Angel Aguirre y con ellos, una vez alcanzado el poder, la izquierda perdió el rumbo completamente en el estado.

Pero a pesar de haber sido vapuleada y explotada por el PRD, la verdadera izquierda en Guerrero no ha muerto, sigue viva y de pie, pero ahora en manos de MORENA. Un partido que realmente mantiene vivas esas ideas progresistas y socialistas que buscan el bien común mediante una política justa, honesta y de igualdad para todos los ciudadanos.

Es por eso que MORENA en la actual contienda electoral ha sido el partido político que más ha crecido en Guerrero, tomando en cuenta su antigüedad, pero que en caso de continuar con la actual tendencia de crecimiento, podría llegar a ser en un futuro no muy lejano, la segunda fuerza electoral en el estado, una vez que ya hemos visto que partidos como PRD, Movimiento Ciudadano y PAN han perdido simpatizantes así como credibilidad a pasos agigantados.

Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros como candidato a la gubernatura por MORENA, ha sabido portar la difícil encomienda de revivir la izquierda guerrerense con mucha responsabilidad, todo esto mediante una campaña basada en la pluralidad y en propuestas practicas pero concretas.

Sandoval Ballesteros sabe que la falsa izquierda que promueva el PRD ha abandonado sus bases más importantes, como en temas de corrupción, siendo que la izquierda de fines del siglo XX era una de las más duras luchadoras contra la corrupción. Ese era una de los flancos más débiles de los gobiernos priistas, y en aquellos años la izquierda atacó una y otra vez en ese terreno, desnudando negociaciones y favoritismos empresariales, etc.

Pero una vez instalados en el poder los del PRD terminaron repitiendo los viejos vicios por los que alguna vez lucharon para su eliminación. No podemos omitir los casos de corrupción que se produjeron bajo el gobierno de Ángel Aguirre y que involucraron a muchos líderes, entre ellos a su actual candidata para la gubernatura, Beatriz Mojica.

Mojica es un claro ejemplo de la actual descomposición que vive el partido.

Un PRD alejado de la gente y cegado por el poder, ha dejado en MORENA la responsabilidad de construir una sociedad más libre y justa, en donde se vuelva a cultivar una relación con los grupos más desfavorecidos y marginados del Estado. Un estado en donde por cierto mas del 60 % de sus habitantes viven en la pobreza y que durante los últimos cinco años se ha incrementado en niveles alarmantes.

Es por eso que MORENA esta construyendo una simbiosis plural con indígenas, campesinos, movimientos populares urbanos, empresarios honestos y muchos otros actores de nuestra sociedad, ya que de esos sectores populares tarde o temprano surgirán más votos, pero también brotaran mas ideas y prioridades, así como unos cuantos dirigentes profesionales con verdadera vocación de servir al pueblo.

Es un hecho que Guerrero necesita orden, pero principalmente Justicia Social como bien dijo Sandoval Ballesteros en el pasado debate entre los candidatos a la gobernatura de Guerrero. La justicia social es un principio básico de la izquierda clásica que tiene un amplio abanico temático, que va desde la educación a la alimentación, desde la vivienda a los derechos laborales, y así sucesivamente.

La propuesta de MORENA por medio de sus candidatos, apunta también a una justicia como una mejor redistribución económica que consiga sacar de la pobreza a millones de familias, pero que también les garantice a los sectores más populares el que puedan acceder a todos los servicios básicos.

Si de verdad queremos transformar al estado de Guerrero tenemos que buscar políticas públicas alternativas, pienso que no se puede seguir gobernando con las herramientas convencionales que utilizan algunos partidos políticos como PRI y PRD.

Es momento también de retomar algunos de los valores de la izquierda clásica para buscar otras síntesis de alternativas que incorporen de mejor manera temas como el Buen Vivir o la justicia en un sentido más amplio. Esto sin duda será el gran reto de MORENA en el futuro; el volver a construir un verdadero partido político de izquierda para todos los guerrerenses que crean y se unan a su proyecto.

Nota: La verdadera izquierda siempre ha mantenido una relación con los intelectuales, ya que de ellos se nutre en sus debates y ensayos. Es por eso que con agrado observamos en días pasados un desplegado en donde intelectuales del nivel de Paco Ignacio Taibo II, Damián Alcázar, Fernando Rivera Calderón, Lorenzo Meyer, Epigmenio Ibarra, Joaquín Cosío, Rafael Barajas ‘el Fisgón’, John Saxe Fernández y Elena Poniatowska entre muchos otros, llamaron a votar en Guerrero a favor de Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros.

Twitter: @LuisCuesta_